SOL CALERO: BUSCANDO GUANÁBANA ANDO YO
Los entornos coloridos creados por Sol Calero (Caracas, Venezuela, 1982) integran la arquitectura vernácula y los códigos culturales de América Latina y su diáspora en la pintura expandida. Sus instalaciones inmersivas y participativas suelen adoptar la forma de pequeños negocios o empresas, como peluquerías, casas de cambio, escuelas de salsa, agencias de viajes o restaurantes. A través de estas, cuestiona jerarquías estéticas y problematiza la percepción de lo exótico, al tiempo que interactúa con los contextos locales.
Combinando materiales y medios como muebles, textiles, mosaicos, video, pintura mural y objetos encontrados funcionales, sus proyectos exploran la ilusión del Caribe como paraíso. La atmósfera amigable y lúdica de sus obras desarma al espectador, utilizando un lenguaje visual transversal para abordar temas como migración, desplazamiento e identidad.

Su actual exposición en el Museo Centro de Arte Dos de Mayo, curada por Tania Pardo, lleva por título Buscando guanábana ando yo, inspirado en la canción popular de Rubén Blades Buscando guayaba ando yo. En este proyecto, la guanábana, fruta nativa de Centroamérica y el Caribe, simboliza la búsqueda de lo esencial: identidad, pertenencia y el sentido del hogar.
La muestra explora conceptos asociados al movimiento y el desplazamiento, materializados en enormes instalaciones que incorporan murales, esculturas y pinturas que recrean la experiencia del migrante: el acto de nacer en un lugar y habitar en otro. Esta vivencia personal de la artista, quien dejó Venezuela a los diecisiete años para residir en Tenerife, Madrid y finalmente Berlín, impregna su obra. Su condición de inmigrante latinoamericana ha sido clave en el desarrollo de su trabajo, centrado en los símbolos de la cultura de la región y su significado identitario.



Buscando guanábana ando yo, su primera muestra individual en una institución madrileña, reúne elementos característicos de su obra: la construcción de espacios colectivos, el interés por la arquitectura y el diseño, y la pintura mural. En estos murales, frutas y vegetación devienen recursos gráficos y simbólicos, presentados en una paleta vibrante. También se destacan esculturas que remiten al folclore y las creencias populares.
Entre las obras exhibidas se encuentra una versión adaptada de El autobús, concebido como punto de partida del recorrido expositivo. Esta instalación incluye videos grabados en diversos países y audios que narran historias de lugares imaginarios, escritos por Calero y relatados por el artista Juan-Pedro Fabra Guemberena, en el papel de guía turístico. Inspirada en los viajes en autobuses decorados, comunes en América Latina, la obra utiliza el realismo mágico para explorar el deseo, la proyección y las contradicciones de la vida cotidiana latinoamericana.
La instalación también evoca un supuesto pueblo ficticio mediante pinturas de fachadas, inspiradas en las casas del archipiélago venezolano de Los Roques, que complementan la experiencia expositiva junto a otros elementos que invitan a reflexionar sobre la riqueza estética y cultural de estos lugares imaginarios.
Calero invita al visitante a encarnar la figura de un turista enfrentado a la discrepancia entre la idealización de un lugar y su realidad. A través de esta narrativa, cuestiona los estereotipos culturales, revelando cómo las expectativas sobre el arte latinoamericano, a menudo homogeneizado, pueden diferir de la experiencia real.



La muestra prosigue con una instalación que recrea la entrada de un cine popular, cargada de los gestos pictóricos distintivos de Calero, y sirve como preámbulo para la proyección de la telenovela Desde el jardín, escrita y dirigida junto a Dafna Maimon. Este filme rinde homenaje a las telenovelas venezolanas, en las que asuntos como la marginalización, el género, la identidad y las aspiraciones de clase se despliegan a través de una estética kitsch.
Como parte de la exposición, el proyecto Pica Pica propone un espacio comunitario para talleres y creación colectiva. Inspirado en la leyenda venezolana de José Zambrano, este proyecto incluye esculturas decoradas con mosaicos y metal repujado, que representan símbolos populares y examinan el vínculo entre artesanía y creencias populares.

A lo largo de la exposición, se presentan pinturas que remiten a símbolos latinoamericanos vinculados a los orígenes de la artista. A través de ellas, Calero examina el poder y la ambigüedad de los signos culturales, así como los estereotipos y las connotaciones que estos adquieren en diferentes contextos sociales y políticos, con un enfoque en su impacto sobre cuestiones de género e identidad.
La guanábana, que aparece aquí por primera vez en su obra, se convierte en un símbolo del recorrido personal de la artista. La fruta invita al espectador a imaginar y construir un «nuevo lugar», donde la estética del desplazamiento emerge de la transformación de lo cotidiano, dando forma a una realidad reconfigurada.


SOL CALERO: BUSCANDO GUANÁBANA ANDO YO
Museo CA2M, Madrid
Del 28 de septiembre de 2024 al 5 de enero de 2025
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