VOCES ANFIBIAS, VOCES DE AGUA
“querida Antígona, tú también eres alguien que tiene fe”.
Anne Carson, Sófocles Antigonick.
Hace un mes, conocí a la artista Natalia Lassalle-Morillo a través de una llamada en línea, con el propósito de discutir su videoensayo En parábola/Conversations on Tragedy (Part 1) (1). Había recibido una invitación para streamear la obra antes de su inauguración o para asistir en persona en Amant, Brooklyn, Nueva York (2). Vivo en Ciudad de México y no tenía planes de viajar a Estados Unidos en el corto plazo. Sin embargo, Natalia accedió a conversar conmigo, y es desde la calidez de este intercambio que surge este texto*.
En parábola parte de una convocatoria en la que se invitó a puertorriqueñxs residentes en Nueva York a reunirse para leer Antígona. Es en esta convivencia previa donde el videoensayo comienza a tomar forma. El interés no era Antígona, era estar con otres puertorriqueñes. Por ello, estaban súper puestes para hablar, sentir, compartir y venían con mil ideas.
Las voces comienzan a alzarse para contar, de manera conjunta, una experiencia de vida que encierra múltiples historias sobre la compleja relación entre Puerto Rico y Estados Unidos, generando una identidad múltiple que vibra al unísono. Todas las experiencias diaspóricas son muy específicas, pero comparten una lucha en común. La experiencia puertorriqueña es particularmente pesada debido a nuestra relación con Estados Unidos; el pasaporte es un talón de Aquiles. Somos migrantes de labor. Se ha creado una mitología en la diáspora asentada en Nueva York, y lxs puertorriqueñxs han sido fundamentales en los últimos 100 años. De no ser así, no existirían la salsa, el hip hop, o el rap. Ya hay una historia nuyorican.




Natalia Lassalle-Morillo. Fotograma de En Parábola/Conversations on Tragedy (Parte I), 2024. Cortesía de la artista y Amant.
Sin ver el barco, escucho el golpeteo del motor sobre las aguas del océano; una voz plural se sobrepone a ese sonido, abriendo la narración del video. Por un momento, recorro el camino que va “del punto A al punto B” (3). Poco a poco, el sonido del oleaje golpeando contra las piedras de un puerto queda en primer plano. El Caribe lleva en sus corrientes la historia colonial de explotación de sus islas, el desplazamiento forzado, la crisis sociopolítica y las consecuencias del calentamiento global**. El agua es muy importante en el Caribe. En el archipiélago de Puerto Rico estamos condicionados por el agua del mar, los ríos, la lluvia y las inundaciones (4).
En el intercambio con Natalia y al ver/escuchar el video, no puedo dejar de sentir la intensa presencia del agua. Como si, en ese anhelo de buscar la tierra de origen, Puerto Rico, la voz creara un vaivén que mueve al cuerpo entre el aquí y el allá. A través de estas voces, surge un archivo del duelo cargado de anhelos de pertenencia y de una nostalgia que conecta con un pasado de migración y violencia colonial, que se extiende hacia el presente en la crisis del cambio climático y la situación sociopolítica del archipiélago. La práctica de archivo, tanto tangible como intangible, busca reafirmar la historia a través de la ficción. Hay tanto que no se puede conciliar con la verdad. Tenemos el mito y la ficción que, de alguna manera, nos permiten lidiar con esos espacios y huecos (5).



El ensayo comienza. Natalia da una indicación: “No necesitas actuar, solo tienes que prestarle tu voz al personaje, no necesitas interpretar” (6). Un grupo de cuatro mujeres camina, toma asiento y lee en voz alta partes de un guion. En el centro, un micrófono permite problematizar los vacíos del libreto; las participantes pueden levantarse de su silla y, al decir la palabra “AGUA”, ofrecer una respuesta sobre lo leído.
Durante esta puesta en común, las voces saltan entre el español y el inglés de manera indistinta. Surge a una lengua híbrida, puertorriqueña/nuyorican. Hay algo en cómo el Caribe, migrante, puertorriqueño es una experiencia intermedia que ha resultado del doble colonialismo. Tenemos este español que cambia entre español e inglés, adoptamos palabras de ambos idiomas y nos inventamos palabras nuevas.
Escribe Gabriela Milone en su libro Ficciones Fónicas (7): “Nuestra lengua es antes que latina, anfibia. Late húmeda en el aire tibio. Agua fónica”. Escucho las palabras que entrelazan las historias diaspóricas de Antígona/Emma, Raquel/Hemon, Tiresias/Nina y Erica/Ismene (8); hablan desde una lengua anfibia que transforma la tragedia de Antígona y la mantiene como memoria viva, una memoria caribeña que cuestiona no solo el canon, sino también el poder colonial e imperial que busca silenciar sus voces. Con esta lengua doble denuncian la sensación de desplazamiento y el deseo de regresar a una Tebas (Puerto Rico) —“o que ya no está en el mapa”—, a pesar de que Creonte siga en el poder.




“Soy (Son) una nueva extraña cosa entremedia, no pertenecen ni con los vivos ni con los muertos”. Al prestarle la voz al personaje, no solo analizan sus similitudes con estxs, sino que se reconocen a través de ellxs, fluyendo una vez más en esa identidad múltiple. ¿Cómo hablar de la tragedia del mundo contemporáneo sino es a través de la voz prestada de Emma, Raquel, Erica y Nina a Antígona, Hemon, Ismene y Tiresias?
Cuando pasa el huracán María, nos enfrentamos a una gran ola de desplazamiento a causa del cambio climático. Ahora mismo somos alrededor de medio millón de desplazades después del huracán, sumado a la acumulación de diferentes catástrofes que han impulsado a la población a migrar (9).
En 2017, el huracán María devastó Puerto Rico. La tragedia griega cobró presencia en las propuestas artísticas de Natalia para narrar lo indecible. “Pienso que la tragedia se siente un poco así, cuando todos los ruidos se callan”, dice Francesca al compartir su experiencia durante la fogata, mientras las cigarras cantan y el fuego hace crujir la madera.

Las múltiples voces de En parábola resuenan en la búsqueda de libertad, no en el dejar ir, sino en el reconocimiento de lo que una es. Es un resurgimiento de esperanza frente a lo que no se puede cambiar del pasado, pero desde el cual se puede actuar en el presente. Es una urdimbre llena de enmarañamientos que convoca a una identidad que, como dice Tiresias/Nina, tiene el esternón perforado por un alfiler que la conecta al pasado y al futuro (10).
Cuatro mujeres se presentan como un camino de esperanza entre historias de duelo. Reactivan su archivo vocalizando lo que son, así como su devenir. Transforman el subtexto patriarcal de la Antígona de Sófocles y convierten a sus personajes en versiones de ellas mismas. Una potencia femenina de contar la tragedia desde otro punto de vista en el que la muerte siempre está presente, aunque por un momento le hacen frente para esconderse “entre una multitud” (11) y vivir. En este sentido, contar historias personales a través de Antígona también evidencia historias sociales y culturales que suelen ser silenciadas por la historia en mayúscula (12).


Natalia Lassalle-Morillo. Fotograma de En Parábola/Conversations on Tragedy (Parte I), 2024. Cortesía de la artista y Amant.

En el ritmo vital que atraviesa el ensayo, En parábola cierra con un coro mixto dirigido por la multinstrumentalista Xenia Rubinos. Al menos 25 personas puertorriqueñas, de diversas generaciones, se reúnen para hacer catarsis. Frente a tanta tragedia, solo nos queda crear estos espacios colectivos de unión, donde podemos estar segures y soltar. Es terapéutico y activa la inteligencia fisiológica. Muchas personas no habían participado en este tipo de ensayo y fue un descubrimiento.
En ese coro quimérico, la voz se libera, se colectiviza. Contiene fragmentos de la experiencia de la diáspora y de la obra de Antígona. Entre una reverberación constante, el agua fónica regresa en forma de gritos y cantos de exaltación, combinándose con el agua de la memoria, así como con la del cuerpo: sudor, lágrimas, saliva. Se reúne un archivo afectivo de voces, mientras se activa una escucha profunda para estar juntes a lo largo de este ritual catártico.
Este final es un acto de regeneración; el cuerpo se mueve y suelta su voz en un anhelo del querer estar/pertenecer a uno y otro sitio al mismo tiempo. O de imaginar un futuro en el que pueden encontrar, en la oscuridad, la luz que les lleve de nuevo de camino a casa, a su tierra natal (13).

Referencias
*Los fragmentos en cursivas corresponden a lo que me compartió Natalia durante nuestra videollamada. Este ensayo contiene la lengua cruzada de esa conversación.
- Natalia Lasalle-Morillo nombra a En parábola como una película multicanal. Sin embargo, al compartirle la idea de que su obra puede ser entendida también como un videoensayo, lo relacionó con cómo el proyecto está contenido de ensayos y el juego de palabras «rehearsal” y «essay» traducidas ambas como ensayo en español.
- En parábola/Conversations on tragedy (Part 1), Amant, Brooklyn: https://www.amant.org/exhibitions/55-natalia-lassalle-morillo-en-parabola-conversations-on-tragedy-part-i En el video se profundiza en el desplazamiento forzado del pueblo Lenape en la zona de Brooklyn. Esta reflexión se amplía en el video para abordar la migración y el desplazamiento forzado de comunidades originarias en nombre del progreso y la modernización a principios del siglo XX, así como la actual gentrificación que expulsa a las comunidades migrantes de las zonas de moda en Nueva York.
- En parábola: 33”
- En referencia al concepto de multiplicidad al inicio del video, ver Edouard Glissant, Poetics of Relation: https://monoskop.org/images/2/23/Glissant_Edouard_Poetics_of_Relation.pdf
- Aunque esta frase no se refiere específicamente al libro Historia potencial de Ariella Azoulay, para Natalia es un referente que aparece en distintos momentos durante la producción de En parábola: http://t-e-e.org/files/t-e-eoria-2014/Azoulay-Historia-potencial.pdf
- En parábola: 3’8”
- Gabriela Milone, “Arquia fónica”, Ficciones fónicas. Materia, paisaje, insistencia de la voz. Santiago de Chile, Mimesis, 2022. p. 12
- A lo largo del video participan otras personas como Janice y Francesca, así como Tashia, quien no habla pero es la que mantiene el fuego encendido en la escena de la fogata. Dentro del libreto de Antígona prestan su voz al personaje: Emma Suárez-Báez, Erica Ballester, Nina Lucía Rodríguez y Raquel Rodríguez
- “Después del huracán María se estimó que unas 2 mil personas partían de Puerto Rico diariamente y cuatro meses después del evento se calculó que más de 300 mil personas habían salido de la isla y que el flujo pudo haber llegado a unos 470 mil durante el pasado año 2019”: ttps://www.uprrp.edu/2020/02/profesora-puertorriquena-presenta-hallazgos-de-investigacion-sobre-descenso-poblacional-tras-el-huracan-maria/
- En parábola: 30’46”. Aquí parafraseo un diálogo de Nina/Tiresias.
- En parábola: 16’36”. Emma describe a Antígona como un personaje que no es una heroína, que no se suicidó y que se escondió entre la multitud.
- Ann Cvetokvich, “La vida cotidiana del trauma queer”, Un archivo de sentimientos. Trauma, sexualidad y culturas públicas lesbianas. Aunque Ann Cvetkovich se refiere específicamente a la cultura queer, creo que en este videoensayo se construye un archivo que le hace frente al silenciamiento de una cultura dominante y que en un foro comparten historias personales que reflejan desde la colectividad su vínculo social y culturas.
- Esta frase dialoga con el monólogo de Raquel/Hemon sobre dónde queda Tebas en el mapa. En parábola: 17’10” al 18’52”
**Al momento de escribir este ensayo han pasado nueve meses del genocidio de Israel al pueblo palestino. Al abordar temas de tragedia, desplazamiento y violencia colonial, en medio de nuestra conversación surge la importancia de nombrar lo que está sucediendo actualmente, de no ser ajenxs a la masacre, de no olvidar ni voltear la mirada para no dejarnos afectar.
En Parábola forma parte de Rituals of Speaking, una serie cinematográfica que explora cómo los artistas representan las voces de otros mediante la narración colectiva. Todos los programas son presentados y comisionados por Amant, con apoyo adicional de una beca de la Fundación Mellon, otorgada por el Centro de Estudios Puertorriqueños en Hunter College, en colaboración con Princeton University. La orientación curatorial adicional está a cargo de Natalia Viera Salgado.
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