UNA CRÍTICA INSTITUCIONAL POÉTICA Y MATERIAL: GALA PORRAS-KIM EN KURIMANZUTTO Y LA BIENAL DE VENECIA
Su primera individual en kurimanzutto y su participación en la Bienal de Venecia 2026 revelan el núcleo de investigación sostenida de la artista colombiana Gala Porras-Kim: cómo los museos y sus protocolos de conservación transforman nuestra lectura de los objetos al separarlos de sus contextos materiales, rituales y espirituales originarios. Sus obras actúan como contra-dispositivos frente a las lógicas extractivistas de instituciones culturales que, bajo la promesa de preservación, también producen nuevas formas de disociación y desplazamiento.
En Espacios del futuro replican los del pasado, su primera exposición individual en kurimanzutto, Gala Porras-Kim (Bogotá, 1984) ofrece una reflexión profunda sobre el poder performativo de las instituciones culturales. Distanciándose de la denuncia o de una postura reparatoria inmediata, la artista examina los mecanismos sutiles mediante los cuales la conservación museística —presentada como neutral y puramente técnica— genera nuevas ontologías para los objetos que pretende proteger.
Cada obra en esta exposición adquiere el carácter de un contra-dispositivo que revela cómo el museo no solo extrae, sino que reinventa los artefactos, asignándoles nuevos tiempos, nuevas escalas, nuevas autonomías y, sobre todo, una radical soledad respecto a sus contextos y funciones originarias.



El núcleo de la muestra es The Motion of an Alluvial Record (El movimiento de un registro aluvial) (2024). Dentro de este invernadero, Porras-Kim recrea las condiciones higrométricas y térmicas de los manglares yucatecos, hábitat natural de origen de los materiales que utiliza: una composición de barro, lodo y sedimentos extraídos de esa región que permanece en constante transformación. Arrastradas por el agua, se depositan, se suspenden, se mezclan y vuelven a moverse según fluctuaciones controladas de humedad y temperatura.
Este micro-ecosistema vivo es una suerte de antiarchivo. A diferencia de los sedimentos geológicos que se compactan en capas lineales y estratificadas —metáfora del tiempo progresivo occidental—, aquí el material resiste la fijación y evoca el tiempo cíclico y renovador de las cosmologías mayas.
Al restituir deliberadamente estos elementos a un entorno atmosférico cercano a su origen, Porras-Kim invierte la lógica institucional de la conservación, donde los objetos sobreviven, pero sometidos a una segunda extracción —o muerte controlada—, amputados de los ciclos ecológicos, rituales y temporales que les otorgaban pleno sentido. La humedad deja de ser un “agente de deterioro” para convertirse en portadora activa de significado.


A lo largo de las paredes de la galería, instalados a ras del suelo, se presenta la serie Uprooted (Desarraigados) (2026). Estos dibujos reproducen fragmentos de los murales de Techinantitla (Teotihuacan), saqueados en los años sesenta y actualmente dispersos en colecciones como el Metropolitan Museum of Art y el Museo Etnológico de Berlín.
Al colocarlos cerca del piso, Porras-Kim recupera su orientación y escala arquitectónica original. Mientras los museos los elevan a la altura de la mirada contemplativa, como si fueran imágenes autónomas y descontextualizadas, la artista los devuelve —de forma propositiva y temporal— a su estatuto de componentes de un sistema mayor. Con este gesto corrige una convención expositiva que cuestiona cómo la dispersión y fragmentación rompe la narrativa continua, cargada de significado ritual, político y cosmológico que estos murales construían.
Otro conjunto de obras está dedicado a Brígido Lara, el artesano veracruzano que durante las décadas de 1960 y 1970 creó cerámicas totonacas de extraordinaria calidad, adquiridas y exhibidas como piezas prehispánicas auténticas por museos de primer nivel (MET, LACMA, Dallas Museum of Art, Saint Louis Art Museum), hasta que él mismo reveló su autoría. Pero Porras-Kim no moraliza sobre lo falso y lo verdadero. En cambio, pone en evidencia que la autenticidad es una construcción institucional co-producida tanto por la materialidad del objeto como por el deseo de los coleccionistas, los protocolos de peritaje y el prestigio de las instituciones.
En el centro de la sala, sobre una pared falsa, dos dibujos a gran escala confrontan nuevamente las estelas mayas de El Perú-Waka’ (692 d.C.), dedicadas a la Señora K’abel y a K’inich B’ahlam II. Originalmente creadas para dialogar en un mismo espacio arquitectónico, hoy se encuentran separadas entre el Cleveland Museum of Art y el Kimbell Art Museum.
Porras-Kim las vuelve a enfrentar en la galería, reconstruyendo temporal y espacialmente su relación perdida. No propone una restitución literal, sino una restitución relacional y especulativa que revela las consecuencias éticas, políticas y poéticas de la dispersión de piezas sagradas del sur global en museos del norte.

Lo más notable de la práctica de Gala Porras-Kim es su habilidad para evitar tanto la retórica acusatoria como la idealización romántica de un “contexto original” supuestamente puro. En vez de optar por estos extremos, propone formas alternativas de cuidado que introducen variables vivas y excluidas de los manuales de conservación, convirtiéndolas en instrumentos críticos capaces de revelar las contradicciones inherentes al acto mismo de preservar.
Al exhibir estas obras en una galería comercial, Porras-Kim introduce inevitablemente una contradicción, pero lo que pretende es más bien crear valor simbólico y económico a partir de las mismas disociaciones que analiza. Ella asume esta paradoja como material de trabajo, al considerar a la galería como un laboratorio temporal donde se experimentan otras formas posibles de relacionarse con el pasado.
Espacios del futuro replican los del pasado no ofrece soluciones definitivas ni reparaciones simbólicas tranquilizadoras. Lo que propone es más exigente y valioso: una serie de intervenciones precisas, poéticas y materialmente rigurosas que nos obligan a mirar con mayor profundidad el acto aparentemente benévolo de conservar.

Gala Porras-Kim en la Bienal de Venecia 2026
En paralelo a su individual en kurimanzutto, la artista participa en el Special Project del Pabellón de Artes Aplicadas en la 61ª Bienal de Venecia (In Minor Keys, curada por Koyo Kouoh). Desarrollado en colaboración con el Victoria and Albert Museum y exhibido en las Sale d’Armi del Arsenale, el proyecto profundiza en uno de los conceptos centrales de su práctica: la disociación.
Tomando como punto de partida los “diez agentes de deterioro” definidos por la conservación museística, Porras-Kim se concentra especialmente en la “disociación” entendiéndola no solo como la pérdida de datos, registros o contexto documental dentro de las colecciones museales, sino como una ruptura más profunda que separa los artefactos de sus funciones espirituales, rituales y sociales originales.

A través de pinturas, ensamblaje, obra sobre papel y video, la artista analiza cómo los procesos de conservación, clasificación y reconstrucción transforman inevitablemente los objetos, a menudo de forma simultáneamente productiva y destructiva.
Esta investigación guarda una continuidad clara y orgánica con Espacios del futuro replican los del pasado. Ambos proyectos comparten la premisa de que el museo no es un repositorio neutral, sino un agente activo que redefine, traduce y, en muchos casos, empobrece el sentido de los objetos que afirma proteger.
La presencia de Porras-Kim en Venecia confirma el lugar que su actividad artística ha adquirido dentro de las discusiones contemporáneas sobre patrimonio, colonialidad y museología crítica. Sin embargo, lo más interesante de su trabajo sigue siendo su capacidad para moverse dentro de esas discusiones sin quedar atrapada en sus fórmulas.
Sus obras no ofrecen respuestas concluyentes ni ilustran tesis prefabricadas. Más bien, construyen situaciones donde el espectador se abre a pensar que los objetos aparentemente inmóviles dentro de las vitrinas o los depósitos continúan cargando temporalidades y memorias fragmentadas, formas de vida que las instituciones nunca logran contener por completo.



Gala Porras-Kim: Espacios del futuro replican los del pasado se presenta en kurimanzutto, Ciudad de México, hasta el 13 de junio de 2026. Su muestra en el Pabellón de Artes Aplicadas de la Bienal de Venecia (Sale d’Armi A, Arsenale) estará abierta hasta el 22 de noviembre de 2026.
También te puede interesar
DE LAS MINOR KEYS AL ESTRUENDO: LA CRISIS DE LA BIENAL DE VENECIA
La inclusión de Rusia e Israel, la renuncia colectiva del jurado internacional y la cancelación de los Leones de Oro sitúan a la Bienal de Venecia ante una crisis que trasciende lo geopolítico: una...
FERIA ZⓈONAMACO MÉXICO CELEBRA SU 14° EDICIÓN
ZⓈONAMACO México Arte Contemporáneo, una de las principales ferias de América Latina, celebra su edición número catorce entre el 8 y 12 de febrero en el Centro Citibanamex de la Ciudad de México, con...
FRIEZE LONDON Y FRIEZE MASTERS 2015 EN IMÁGENES Y VIDEO
La 13ª edición de Frieze Londres se llevó a cabo en The Regent’s Park del 14 al 17 octubre pasados con la participación de 164 galerías de 27 países. Este video cortesía de Vernissage TV nos da…

