Skip to content

EL IMPACTO DE LOS RESULTADOS DE UN CONCURSO

En esta carta enviada a nuestra editora, la historiadora del arte y curadora peruana Issela Ccoyllo ejerce su derecho a réplica frente al artículo de Alfredo Villar sobre Sara Flores, quien representará al Perú en la 61ª Bienal de Arte de Venecia. Ccoyllo, integrante junto a Matteo Norzi del equipo curatorial de dicho envío, aclara su rol en el concurso organizado por el Patronato Cultural del Perú (2023), rechaza las alusiones hechas en el texto y reivindica la transparencia del proceso y el sentido ético de su labor curatorial.


En su texto titulado Sara Flores. Un cuento de hadas (neo) colonial, Alfredo Villar (el autor) trae un tema que considero ante todo aclarar. Se trata de un artículo preocupado por la circulación del arte, principalmente amazónico, en el mercado del arte internacional. Es inevitable que este tema forme parte del sistema del arte, sin embargo, no siempre se cruza con el trabajo cultural local, sobre todo en el caso del Perú, donde el mercado del arte como tal es bastante reducido. En dicho mercado, una extensa mayoría de artistas, como otros profesionales del arte –entre quienes me incluyo–, no participamos directamente de su gestión.

Es por ello que en las siguientes líneas hago la aclaración al autor sobre su lamentable afirmación en la cita nº 7 a pie de página, en la cual intenta aludirme el resultado vinculado con el concurso del Patronato Cultural del Perú realizado el año 2023, afirmación que rechazo en su totalidad.

Sobre el concurso curatorial aludido, los votos de los/las miembros del Jurado se emitieron en dos etapas a través de reuniones presenciales con la participación de los/las trece (13) miembros del Jurado del que fui parte. En una primera etapa se hizo la evaluación a partir de la lectura de las propuestas curatoriales enviadas por escrito, y, en una segunda etapa, se hizo la evaluación a partir de las sustentaciones presenciales de cada equipo curatorial finalista ante los miembros del Jurado evaluador.

Esta etapa final de sustentación oral permite a cada miembro del jurado evaluar de manera integral las propuestas y determinar de forma fundamentada su voto definitivo. Es decir, no depende de la decisión de un solo miembro del Jurado, como erróneamente sugiere el autor en cuestión, sino del criterio de los doce (12) miembros del Jurado que participaron en esa segunda etapa evaluativa. Precisamente, fue el experto internacional invitado como Jurado quien inició la reflexión contraria a la que la mitad del Jurado sostenía el proyecto del autor.

La selección final se determinó por el voto mayoritario de siete (7) miembros del Jurado a favor de la propuesta que quedó en el primer lugar y cinco (5) votos a favor de la propuesta que quedó en segundo lugar. Resulta lamentable la ausencia de autocrítica por parte del autor aun habiendo transcurrido dos años desde su participación como concursante en dicho proceso.

En este país, los/las artistas participan una y otra vez en los concursos, procesando las experiencias y perseverando llegan a ser finalistas, lo cual significa ya un importante reconocimiento. Si bien algunas de las observaciones que plantea el autor podrían tener cierta validez –especialmente cuando hay desconfianza hacia la organización del concurso–, resulta contradictorio que haya decidido participar en la convocatoria.

Siguiendo la misma lógica especulativa que emplea el autor, cabría preguntarse si el extenso texto que publica tan pronto se da a conocer los resultados de la presente edición –y precisamente en los últimos días de la exposición en el MALI, que ha estado en exhibición durante cinco meses– no habría sido redactado con anterioridad, esperando conocer el nombre de las personas hacia quienes dirigir sus cuestionamientos en esta nueva edición del concurso.

Es importante señalar que el autor menciona en su texto como si el proyecto fuera solo con la artista Olinda Silvano. Al parecer, de manera adrede, obvia mencionar al otro artista del proyecto, Harry Chávez. Su proyecto era con ambos artistas.

Mis decisiones en el campo curatorial no se vinculan en primer lugar a un pago sino a un proyecto que pueda tener un impacto significativo en el campo del arte, que contribuya a transformar la manera en que la sociedad se relaciona con la cultura.  

Rechazo rotundamente la infundada referencia sobre mi posible participación en el concurso con “inversores internacionales”, que constituye una especulación carente de fundamento. Mi participación ha sido enteramente ad-honorem. Ninguna institución –nacional o internacional– ni persona alguna me ha ofrecido compensación económica para la elaboración del proyecto curatorial presentado al concurso. Me guían mis convicciones de que el esfuerzo realizado siempre puede encontrar oportunidades de desarrollo, independientemente de un concurso.

Issela Ccoyllo
Historiadora del arte y curadora peruana

Lima, 25 de agosto de 2025

También te puede interesar

,

TERESA BURGA: LA EQUILIBRISTA

Primera exposición individual en España de la artista conceptual peruana Teresa Burga (Iquitos,1935-Lima,2021), considerada como una de las pioneras del desarrollo del arte pop y conceptual en Latinoamérica. Reúne la mayor selección de dibujos...

ATRAVESANDO LAS TIERRAS DEL DESTIERRO

"Destierro" es una propuesta que se sumerge en la complejidad del destierro como experiencia humana. A través de diversos medios y símbolos, se crea un paisaje/lugar que invita a la reflexión sobre los procesos...