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“GRAFT”, DE EDRA SOTO. EL ORNAMENTO COMO MANIFIESTO

Con Graft, su primera escultura pública a gran escala en Nueva York, la artista puertorriqueña Edra Soto (1971) traslada al corazón de Manhattan un motivo arquitectónico profundamente ligado a la vida cotidiana en Puerto Rico: las rejas ornamentales que, desde mediados del siglo XX, resguardan y decoran las fachadas de miles de viviendas en la isla.

Instaladas en Central Park bajo el encargo de Public Art Fund, estas formas geométricas —inspiradas en patrones del simbolismo yoruba y en la estética del Caribe popular— se expanden en el espacio como umbrales materiales y simbólicos: fragmentos domésticos injertados en el tejido urbano, que conjugan memoria afectiva, migración y pertenencia.

La instalación, construida en acero corten y terrazo, recrea la ambivalencia entre lo público y lo privado, lo exterior y lo interior, habilitando un espacio de descanso, juego y contemplación que también opera como homenaje a las comunidades puertorriqueñas trabajadoras que, desde una presencia históricamente subrepresentada, han contribuido de manera decisiva a moldear el paisaje cultural de Estados Unidos.

Esta nueva iteración de la serie Graft, que Soto viene desarrollando en distintos contextos desde hace varios años, profundiza su exploración sobre los modos en que la arquitectura vernácula codifica experiencias de desplazamiento, resistencia y transmisión cultural.

Con motivo de esta exposición, conversamos con Edra Soto sobre los orígenes y derivas de Graft, su vínculo con la migración afrocaribeña, y su manera de inscribir la memoria íntima en el espacio público a través de materiales y símbolos comunitarios.

Edra Soto, Graft, 2025. Doris C. Freedman Plaza, Central Park, Nueva York. Foto: María Burundarena

¿Qué significa para ti ver esta obra insertarse ahora en el tejido urbano de Nueva York?

Exhibir Graft en un espacio tan prominente como lo es la plaza Doris C. Freedman en la parte Sudeste de Central Park de Nueva York es un gran honor, un privilegio y una responsabilidad.

Cualquier persona que ha pasado por esta parte de la plaza sabe que este sector está sumamente congestionado de gente, comerciantes y tráfico. Es una cacofonía de sonidos, olores y público incomparable. Abordarlo conceptualmente se convirtió en un reto muy excitante. Tomar en consideración a las comunidades migrantes e inmigrantes que pasan gran parte de su tiempo en esta plaza ganándose la vida fue la inspiración que me llevó a seleccionar esta localidad.

¿Cómo creaste este diseño escultórico?

Me basé en la prominente entrada / salida del sitio. Yo baso mi trabajo en modelos de esculturas de entrada independiente. Generalmente ubicada en espacios públicos, esta obra de arte tridimensional, diseñada como entrada o pasaje, no está unida a ninguna otra estructura, y puede verse desde todos los ángulos. Estas esculturas suelen servir como punto de referencia, punto focal o símbolo de un lugar o comunidad.

¿Cómo ideaste la interacción social en Graft?

Graft, dentro de su independencia, está complementada por modelos basados en bancos públicos de parques puertorriqueños. Estos bancos crean un incentivo para que la gente se aproxime y utilice el espacio para descansar o conversar. Es un área de recreo que a su vez activa la fachada de la escultura, creando la ilusión de que hay una casa habitada por gente. Las fachadas de las casas de la clase trabajadora suelen ser el espacio del balcón, de cara afuera, con ventilación y protección.

Edra Soto, Graft, 2025. Doris C. Freedman Plaza, Central Park, Nueva York. Cortesía: Public Art Fund/The Clemente Soto Vélez Cultural & Educational Center

No podemos aceptar que el poder sea algo meramente ligado a una economía. El poder también está ligado a la voluntad, la justicia, la fe y la integridad.


¿Qué desafíos o aprendizajes te ha traído trabajar en una escala tan pública y monumental dentro de una ciudad tan cargada de historias migratorias y arquitecturas de poder?

Durante el tiempo del desarrollo conceptual de Graft para Central Park tuve la oportunidad de hacer revisiones de mis ideas. Ese momento me permitió llegar a un punto de satisfacción que es realmente crucial, pues muchas veces no hay oportunidad para dar marcha atrás.

Como muchas personas saben, la historia de desplazamiento en Central Park también es relevante en relación con mi trabajo. Esa historia se centra en Seneca Village, una comunidad predominantemente afroamericana que fue desplazada a mediados del siglo XIX para dar paso a la construcción del parque. La ciudad adquirió el terreno mediante expropiación forzosa, lo que obligó a los residentes a reubicarse.

¿Entonces intervienes un espacio que fue algún día un hogar?

Efectivamente, atribuir propiedades monumentales a espacios íntimos es un gesto de resistencia. He representado deliberadamente la arquitectura hogareña puertorriqueña con atributos propios de lo monumental, con el objetivo de proyectar un poder de igualdad frente a los grandes edificios de lujo y las arquitecturas de “poder”. No podemos aceptar que el poder sea algo meramente ligado a una economía. El poder también está ligado a la voluntad, la justicia, la fe y la integridad.

Trabajar en gran escala me hizo comprender que hacer trabajo de arte público significa trabajar en comunidad. Un gran número de expertos en sus respectivas ramas de trabajo dan lo mejor de ellos para realizar mi visión artística. Este momento de mi carrera no lo imaginé así. Es un gran privilegio tener la confianza y el apoyo de tantas personas. Hacer arte público puede ser un ejercicio sumamente vulnerable porque estás expuesta completamente, a gran escala.

¿Cómo se transformó la pieza al situarse en este nuevo espacio?

La plaza de Central Park dictó la dirección de este nuevo trabajo. Hace más de una década exploro la arquitectura residencial con el fin de crear una gama de intervenciones arquitectónicas a nivel mundial.

Edra Soto, Graft, 2022, Knoxville (antigua cantera de Morrow), EEUU. Foto cortesía de la artista
Edra Soto, Graft, 2022, Whitney Museum, Nueva York, EEUU. Foto cortesía de la artista

El objetivo de crear una red de afirmación hacia nuestra identidad cultural era algo que estaba relegado por falta de atención.


¿Qué te interesa del gesto de extraer las rejas de su contexto original y trasplantarlas, como una suerte de “injerto”, a otros lugares?

Precisamente, Graft significa injerto, en términos generales. Es la unión de dos partes de plantas vivas para que crezcan juntas como una sola. También Graft significa trasplante de piel. Este significado da pie a mi manera de expresar mi migración y mi sentido de pertenencia. Trasplantar “mi hogar” e identidad a cualquier lugar del mundo es el método que esta serie continúa explorando.

Las rejas decorativas que forman la escultura de Graft son una representación de elementos arquitectónicos esenciales en las casas de la clase trabajadora puertorriqueña. Traer un elemento tan reconocible, no solo para los millones de puertorriqueños e hispanos que viven en Nueva York, sino a nivel global, es mi manera de abordar, acoger, celebrar y dar tributo a las clases trabajadoras del mundo en un espacio dominado por residencias y edificios de lujo y comercio de alta gama.

Traer una escultura de carácter monumental que no se inhibe en representar a una mayoría que no se proyecta físicamente en la edificación de ese sector es mi propuesta. La experiencia diaspórica y visualizar la identidad cultural de Puerto Rico me dio a entender que la clase trabajadora puertorriqueña no forma parte de esa narrativa, especialmente en el sector turístico. Este gesto se convierte en la instalación de espacio físico en espacios públicos y privados para crear una sensación de pertenencia.

Ahora con el fenómeno de Bad Bunny y su visión artística (o la de su equipo), la honesta empatía a la clase trabajadora se empieza a reafirmar en la cultura dominante. El enfoque de Benito apela mucho más a la nostalgia y al patriotismo, pero no puedo evitar sentir que su propuesta es un reflejo de la mía.

Mi archivo y tomar fotos por más de una década me llevó a desarrollar este trabajo. Vivo fascinada con lo que él ha creado y lo encuentro necesario. El objetivo de crear una red de afirmación hacia nuestra identidad cultural era algo que estaba relegado por falta de atención. El recibimiento a esta manera de celebrar la identidad cultural no es una casualidad. Son muchos años consumiendo información que te lleva a aceptarte como una minoría cuando literalmente eres la mayoría.

Edra Soto, La Casa de Todos, 2024-2025, Comfort Station, Chicago, EEUU. Foto cortesía de la artista
Edra Soto, La Casa de Todos, 2024-2025, Comfort Station, Chicago, EEUU. Foto cortesía de la artista
Edra Soto, La Casa de Todos, 2024, Sculpture Center, Cleveland, Ohio, EEUU. Foto cortesía de la artista

¿Qué lugar ocupa entonces la nostalgia en esta combinación entre resistencia cultural y representación del hogar?

A veces pienso que la nostalgia es esa primera parada o punto de encuentro. No fue lo primero que validé cuando aprobé la entrada de las rejas a mi vida. Pero no puedo negar que es un punto clave dentro de la cultura popular. Y para crear arte público, tienes que estar reconciliado con todo lo que significa ser parte de la voz popular.

La nostalgia es un aspecto importante que enmarca un momento de nuestra historia, conectando al público a nivel emocional. La nostalgia se extiende a la condición migratoria. La pérdida de tu hogar, de tu familia, de tu tierra. La nostalgia siempre está viva en la memoria popular. Creo que mi trabajo se recuesta de otras cosas que me interesan un poco más, como, por ejemplo, el poder de la narrativa y cómo ese poder se puede invertir y redimir; componer en espacios encontrados; la gran escala emocional de obras en formato modesto. Tengo muchos intereses que se siguen hilvanando.

¿Cómo crees que juega entonces la memoria personal y colectiva en esta serie?

Tanto la memoria personal como la memoria colectiva forman parte de la investigación que se expande en diversas partes del trabajo. Llevo casi una década integrando el archivo personal que informa mi trabajo con la documentación que ocurre, simultáneamente, durante mis jornadas en Puerto Rico. No es algo que planeé, pero algo que surgió y que me dio la oportunidad de expandir la narrativa del trabajo. No me posiciono como un personaje. Soy solo una persona y creo que mi carácter me obliga a aceptar mi humanidad y mi carrera como una sola cosa.

Estoy motivada a crear momentos íntimos y de acercamiento tanto en gran escala como en escalas más modestas que se dan en la intimidad de mi estudio. Todos tienen la misma importancia para mí. Todos tienen significado. No pongo algo fuera de mi estudio a menos que esté segura de querer que otros lo vean.

¿Cómo influye el sitio específico en el que se instala Graft en la forma o lectura de la obra?

Creé este trabajo para darme una oportunidad de comentar acerca de mi relación con los Estados Unidos continental. Como colonia, Puerto Rico ha emergido y ha sufrido de igual manera los beneficios y las desventajas de ser mantenido por una nación poderosa. Mis intervenciones arquitectónicas intentan capturar, desafiar e iluminar esta relación. Este gesto apunta a la importancia histórica y cultural que sigue viviendo entre nosotros a pesar del poder nostálgico que emanan las rejas.

Cuando apuntas hacia la relevancia cultural de cosas que viven en un ambiente cotidiano también estás apuntando a la importancia de su estudio, valor y su preservación.

Edra Soto, Casa Isla, 2025, Carnegie Museum of Art, Pittsburgh, Pennsylvania, EEUU. Foto cortesía de la artista

Edra Soto, Casa Isla, 2025, Carnegie Museum of Art, Pittsburgh, Pennsylvania, EEUU. Foto cortesía de la artista


Es un reto crear algo que aluda al público en general sin reducir el rigor necesario para que el trabajo sea considerado en las conversaciones nacionales y globales del mundo del arte.


¿Qué buscas al llevar esta obra fuera del espacio tradicional de galería?

Busco romper con el elitismo que está relacionado con el mundo del arte comercial, que inevitablemente enajena a muchos. El arte público es democrático en ese sentido. Vive usualmente en espacios disponibles para todos. Siempre aspiré a que mi trabajo desafíe las jerarquías.

Tus obras invitan a una interacción muy activa por parte del público. ¿Qué lugar ocupa lo participativo en tu proceso creativo?

Busco ponerme en el lugar de otros cuando creo arte público. Nunca está limitado a mi visión o mi vanidad. Es algo que tomo en consideración y que es importante para mí. Es un reto crear algo que aluda al público en general sin reducir el rigor necesario para que el trabajo sea considerado en las conversaciones nacionales y globales del mundo del arte.

Involucrar a las personas en el trabajo de arte agrega profundidad, narrativa y una sensación de vida a la pieza.

¿Cuáles son los elementos culturales y de la arquitectura vernácula de Puerto Rico que más te inspiran en esta serie, y qué significado tienen para ti?

Las rejas y los bloques de cemento decorativos; elementos decorativos que usualmente se encuentran en los patios de las casas; las plantas que mi mamá sembró; fotos que tomo de los archivos de mi familia; la televisión; pancartas de marketing; la arquitectura colonial… todo forma parte de la narrativa. Todo contribuye a relatar el significado de una identidad.

Edra Soto, Casa Isla, 2022, Chicago Botanic Garden, EEUU. Foto cortesía de la artista
Edra Soto, Casa Isla, 2023, Noor Riyadh Festival, Arabia Saudita. Foto cortesía de la artista

Graft tiene una dimensión política… habla sobre temas como el colonialismo, la identidad o la migración…

¡Absolutamente! No es mi decisión, simplemente pienso que todo tiene afiliación política, desde nuestro cuerpo hasta nuestro entorno. Estos encuentros están manifestados en ensayos literarios y la dispersión de mis archivos en publicaciones, así como la integración de imágenes en mis esculturas.

¿Cómo influye la ambigüedad geopolítica de Puerto Rico en la percepción de los artistas puertorriqueños en EE. UU., especialmente a raíz de las políticas migratorias y los discursos antiinmigrantes de los últimos años?

Creo que hay cierta empatía, pero también cierto resentimiento y resistencia hacia los puertorriqueños. He sentido una falta de representación tremenda, considerando todo lo que he logrado por esfuerzo propio durante tantos años. No es una queja, es simplemente matemática básica. No es blanco o negro. Este problema es profundamente complejo y muy difícil de explicar.

Lo que sí es blanco y negro es muchas veces la idea de esta América en donde vivimos, en donde nuestras conversaciones no son suficientemente blancas o negras. La segregación se siente y la falta de liderazgo es real. Asumir tu privilegio o tu desventaja también es real.

¿Crees que el arte público puede tener un rol pedagógico o de despertar conciencias?

Sí, pero creo que debe haber una intención clara de educar por parte del artista. El arte en sí puede ser muy subjetivo y no necesariamente ser percibido como algo que va a engendrar educación. En muchas ocasiones he complementado mis trabajos públicos con componentes literarios para que el público considere conectar con el contenido e intención del trabajo mediante la lectura.

Para este proyecto de Graft en Central Park, el Public Art Fund colaboró con The Clemente Soto Vélez Cultural & Educational Center en la serie titulada Historias. Esta serie combina investigación académica, historias orales y programación cultural para centrar las narrativas latinas en la ciudad de Nueva York.

¿En qué otros proyectos estás trabajando?

Actualmente estoy trabajando en dos encargos de la serie titulada La sombra que te cobija. Una de ellas es para The Bentway en Toronto, y la otra, que llevo a cabo bajo la curaduría de Strongroom, está localizada en la esquina de las calles Liberty y Renwick, en Newburgh, New York.

Edra Soto, La Distancia, 2023, Chicago Architecture Biennial, EEUU. Foto cortesía de la artista
Edra Soto, Entrelazadas, 2025, Connect Highstar & Fabric Forge, Houston, Texas, EEUU. Foto cortesía de la artista

Edra Soto: Graft cuenta con la curaduría de Melanie Kress, curadora principal del Public Art Fund, con el apoyo de Jenée-Daria Strand, curadora asistente del Public Art Fund, y el desarrollo inicial de Allison Glenn, ex curadora principal del Public Art Fund. Se presenta en la Plaza Doris C. Freedman del Central Park, Nueva York, del 5 de septiembre de 2024 al 24 de agosto de 2025.

Además de Graft en Central Park, Edra Soto participará en diversas exposiciones y programas durante 2025 en Estados Unidos, Puerto Rico y Canadá, reafirmando su presencia internacional y el alcance transdisciplinario de su práctica.

  • RÍO: Cuenca hidrográfica de El Yunque
    Arte Yunque, Puerto Rico
    11 de octubre de 2025 – 18 de julio de 2026
  • The Outwin 2025: American Portraiture Today
    National Portrait Gallery, Washington, DC
    18 de octubre de 2025 – 30 de agosto de 2026
  • Deem Symposium 2025
    Museo de Arte Contemporáneo de Chicago
    Conferencia magistral: 24–25 de octubre de 2025
    (Designing for Dignity 3: A Convening of Possibilities)
  • Vaivén: 21st-Century Art of Puerto Rico and Its Diaspora
    Katherine E. Nash Gallery, University of Minnesota, Minneapolis
    9 de septiembre – 6 de diciembre de 2025
    Programa público: 13 de septiembre, 19:00–22:00 hrs
  • Edra Soto: la sombra que te cobija / the shadow that shelters you
    Esquina de Liberty y Renwick Streets, Newburgh, NY
    17 de julio de 2025 – julio de 2026
    Curaduría: Strongroom
  • Sun/Shade
    The Bentway, Toronto
    23 de mayo – 5 de octubre de 2025
    Con Mary Mattingly, Celeste, Tania Willard, entre otrxs
  • From Their Hands to Ours
    MACLA/Movimiento de Arte y Cultura Latino Americana, San José
    5 de diciembre de 2025 – marzo de 2026
    Curaduría: Alyssarhaye Graciano y Olivia Esparza

Susana Cabrera

Es diseñadora y productora editorial desde hace más de 15 años, con especializaciones en producción editorial y creación literaria. Ha producido y diseñado más de 300 libros institucionales y de autores independientes. Correctora de estilo para Penguin Random House y Temblores Ediciones. Investiga de manera personal sobre comunicación, semiología e historia del arte. Susana es amante de la música, la retórica, la poesía y el diseño, y odia el silencio. Vive en Nueva York desde donde escribe, produce libros, ebooks y consume arte, música y ruido.

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