NEREIDA APAZA MAMANI: ESCUCHAR CON LAS MANOS
Por Élida Román | Curadora
En Escuchar con las manos, Nereida Apaza Mamani avanza en el desafío que se ha impuesto, logrando, a través de la visualidad como filtro y objetivo, entre narración, discurso crítico y examen minucioso, un despliegue de situaciones compartidas, de experiencias comunes y, quizás, de sentimientos y emociones que buscan establecer claramente orígenes, dudas, contradicciones y desencuentros, verdades derrumbadas e ilusiones lejanas.
En este despliegue de recuerdos y vivencias infantiles, donde la experiencia escolar es protagonista y su resultado marca indeleble, nuestra artista se vale de distintos lenguajes, no como simples traducciones, sino como elementos fusionados.
La palabra escrita no solo adquiere significado oral, sino que también se comporta como signo visual y testimonio gestual, ya sea a través del trazo del grafito o del hilo maestro que borda; se hunde en el soporte y reaparece en formas obligadas. Vestido, cuaderno, advertencia impresa, ambiente sugerido no son solo producto de la memoria y la nostalgia, sino también marcas de vida y discurso comunitario. Así fue, pero persiste y ahora exige discernimiento, juicio crítico y comentarios silentes pero sonoros, potentes e inquisidores.








El aula representada, presidida por una pizarra que sirve de soporte a textos que también remiten al emblema patrio, trasciende la evocación para mostrar la realidad precaria. El enunciado que “promete ser el primero” se ha construido sobre metales de desecho que duermen en algún espacio de la escuela. La serie de uniformes agolpados escribe la onomatopeya del gesto que demanda silencio, a la vez que muestra la serie de tirantes como símbolo del encierro, coartada para el dominio y la obligación.
La presencia constante del vestido que uniformiza, exclusivo para las niñas, también simboliza lo reprimido y lo apartado. Ese silencio que reclama lo ignorado, pero pide respirar de otra manera.
Nereida Apaza logra un gran despliegue de los puntos constantes de un sistema educativo en el que ha transcurrido su infancia. Pero lo hace trascender con la sola enunciación, en un severo e implacable cuestionamiento sin necesidad de retóricas altivas o estridentes.
Por el contrario, los resuelve en una serie de poemas breves cargados de emociones contenidas, las cuales presenta en elocuentes ‘diplomas’. Estos diplomas, con su similitud de diseño, funcionan como camuflaje de un reclamo, una exigencia y una efectiva forma declarativa. De esta manera, invita a escuchar no solo con las manos, sino también con la mirada y la actitud abierta de aquellos que desean comprender conversando con quien solicita ser comprendido.
Escuchar con las manos, de Nereida Apaza Mamani, se presenta del 9 de mayo al 22 de junio de 2024 en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA), sede San Miguel, Av. de la Marina 2469, San Miguel, Lima.
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