Skip to content

ENTRE HORIZONTES: ARTE Y ACTIVISMO ENTRE CHICAGO Y PUERTO RICO

El Museo de Arte Contemporáneo (MCA) de Chicago presenta la exposición Entre horizontes: Arte y Activismo entre Chicago y Puerto Rico, una exploración de la intersección entre el arte y los movimientos de justicia social dentro de la diáspora puertorriqueña que conecta Chicago y Puerto Rico.

Bajo la curaduría de Carla Acevedo-Yates, esta exhibición traza un recorrido por una variedad de esfuerzos artísticos y activistas surgidos como resultado de la migración de puertorriqueños a la ciudad de Chicago, la cual ha dado lugar a una rica diversidad de artistas que han continuado su práctica creativa en la ciudad estadounidense.

El título de la exposición, Entre horizontes, evoca la imagen de la línea del horizonte que une Chicago y Puerto Rico a través de las aguas del lago Michigan y el Caribe, respectivamente. Esta línea simbólica se convierte en una metáfora poderosa para explorar temas como el arte, la justicia social y la identidad. Así, el horizonte se convierte en un espacio que trasciende las fronteras físicas y se convierte en un punto de encuentro entre diferentes culturas y realidades.

Vista de la exposición “Entre horizontes: Arte y Activismo entre Chicago y Puerto Rico”, MCA Chicago, 2024. Foto: Shelby Ragsdale

La muestra nos conecta con historias de anticolonialismo y resistencia puertorriqueños, situando a Chicago como un epicentro crucial en la lucha y la búsqueda de la autodeterminación del pueblo puertorriqueño. A través del arte y el activismo, la exposición ofrece una mirada profunda y reflexiva sobre las experiencias de la diáspora puertorriqueña en Chicago y su impacto en la construcción de identidades y en la lucha por la justicia social.

En la actualidad, más de 100.000 puertorriqueños viven en Chicago y su área metropolitana. Este flujo migratorio hacia la ciudad tuvo su punto de partida a finales de la década de 1940, cuando varias industrias empezaron a reclutar activamente a hombres y mujeres puertorriqueños para ocupar roles en fundiciones, acerías y como personal doméstico.

Esta migración masiva contribuyó a la formación de comunidades sólidas y cohesionadas dentro de Chicago. Lugares emblemáticos como Lincoln Park, Wicker Park, Woodlawn y Humboldt Park se convirtieron en enclaves donde los puertorriqueños establecieron sus hogares y construyeron una identidad cultural vibrante.

La presencia puertorriqueña en estas áreas no solo se refleja en la arquitectura y la demografía, sino también en la vida cotidiana, la música, la gastronomía y las festividades que enriquecen el paisaje urbano de Chicago.

Estas comunidades han sido fundamentales en la promoción y preservación de la herencia cultural puertorriqueña en el contexto de la diáspora, manteniendo vínculos significativos con la isla y contribuyendo activamente a la diversidad y la vitalidad de la ciudad de Chicago.

Vista de la exposición “Entre horizontes: Arte y Activismo entre Chicago y Puerto Rico”, MCA Chicago, 2024. Foto: Shelby Ragsdale

A través de organizaciones como el Congreso Puertorriqueño de Ayuda Mutua y Los Caballeros de San Juan, los puertorriqueños en Chicago no solo encontraron un sentido de comunidad y pertenencia, sino que también se organizaron activamente para enfrentar desafíos significativos como el racismo, la brutalidad policial, la discriminación en la vivienda y las condiciones laborales precarias.

En 1966, desde Puerto Rico, el músico Simón Gómez compuso la canción de estilo jíbaro «Los Motines de Chicago» como respuesta a los disturbios ocurridos en Division Street, ahora conocida como Paseo Boricua, en el vecindario de Humboldt Park. Estos disturbios, que duraron varios días, estallaron la noche del 12 de junio de 1966, tras un incidente en el que Arcelis Cruz, un joven puertorriqueño, resultó herido de bala en la pierna por el oficial de policía Thomas Munyon, después de las festividades del desfile puertorriqueño en el centro de Chicago.

La rebelión de Humboldt Park en 1977, sucedida tras los disturbios en la calle Division en 1966, marcó otro momento crucial en la historia de la comunidad puertorriqueña en Chicago. Durante esta rebelión, dos jóvenes puertorriqueños, Julio Osorio y Rafael Cruz, perdieron la vida a manos del teniente de policía Thomas Walton. Estos trágicos eventos profundizaron las heridas en la comunidad y generaron un impacto que aún perdura en la conciencia política y el liderazgo dentro de las organizaciones sin ánimo de lucro, el gobierno municipal y otras formas de activismo, incluso dando lugar a esfuerzos revolucionarios armados.

Vista de la exposición “Entre horizontes: Arte y Activismo entre Chicago y Puerto Rico”, MCA Chicago, 2024. Foto: Shelby Ragsdale

Después del levantamiento, se observó un notable cambio en la dinámica política y social de la comunidad puertorriqueña en Chicago. Por ejemplo, el grupo Young Lords experimentó una politización significativa en los años siguientes y, bajo el liderazgo de José «Cha Cha» Jiménez, evolucionó hacia un movimiento más amplio y radical conocido como Young Lords Organization, enfocado en la lucha anticolonialista y el activismo comunitario.

Además, surgieron numerosas organizaciones comunitarias y grupos anticoloniales que desempeñaron un papel crucial en la defensa de los derechos y la promoción de los intereses de las comunidades latinas en Chicago. Estas incluyen el Comité de Acción Español de Chicago, la Organización de Defensa Latinoamericana, el Centro Cultural Segundo Ruiz, la Academia Comunitaria Roberto Clemente, la Coalición Española para la Vivienda y el Centro Cultural Puertorriqueño.

Estas organizaciones continúan desempeñando un papel activo en la organización comunitaria y la formulación de políticas públicas, abogando por cuestiones fundamentales que afectan a las comunidades latinas de Chicago, como el derecho a la vivienda, la lucha contra la gentrificación, la brutalidad policial, la educación bilingüe y los derechos de los inmigrantes.

«Con obras de un grupo intergeneracional de artistas, Entre horizontes sitúa a Chicago como un centro fundamental para la formación y desarrollo de artistas puertorriqueños en Estados Unidos, así como un epicentro para las luchas anticoloniales puertorriqueñas», afirma Carla Acevedo-Yates.

«Las conversaciones a nivel nacional sobre la migración puertorriqueña en Estados Unidos suelen centrarse en la costa este, en estados como Nueva York y Florida. Sin embargo, esta exposición arroja luz sobre la migración histórica de los puertorriqueños hacia el Medio Oeste y destaca el papel crucial que las organizaciones comunitarias, nacidas en Chicago, han desempeñado en las luchas por la liberación y la autodeterminación”.

Rafael Ferrer, M U S E O, 1972/2023. Vinilo y pintura. Dimensiones variables. Colección del artista. Foto: Shelby Ragsdale

OBRAS DESTACADAS

La obra que da la bienvenida a la exposición es el mural MUSEO del artista Rafael Ferrer (San Juan, Puerto Rico, 1933; vive en Long Island, NY), creado por primera vez en 1972 como parte de su exposición individual en el MCA Chicago, también titulada MUSEO. Esta exposición presentaba una serie de objetos e instalaciones inspirados en las visitas de Ferrer al Field Museum, donde imaginaba «mi propio museo de historia natural», según sus propias palabras.

La recreación de este mural marca la primera vez que se ha vuelto a realizar desde su exhibición original en 1972, y forma parte de la exposición Entre horizontes.

Safehouse (2018), de Beatriz Santiago Muñoz (San Juan, Puerto Rico, 1972; vive en San Juan), es un video de 2 canales en el que los intérpretes desempeñan roles duales: son tanto ellos mismos como personajes imaginarios pertenecientes a una organización política clandestina. Los performers, al sentirse vinculados e involucrados con estas historias, a veces hablan como si fueran miembros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), mientras que en otras ocasiones hablan sobre ellas desde una perspectiva externa. Este enfoque multifacético permite explorar las implicaciones personales y sociales de pertenecer a una organización clandestina.

Tropicalamerican (2014), de Edra Soto (San Juan, Puerto Rico, 1971; vive en Chicago, IL), es una edición limitada de representaciones de las banderas estadounidense, puertorriqueña y de Chicago. Esta edición fue producida por Soto durante su residencia en la Fundación Robert Rauschenberg durante el verano de 2014.

Elaboradas con rigor, fueron creadas utilizando una variedad de hojas tropicales encontradas en el terreno de Rauschenberg en Captiva. Las hojas se ensamblaron en forma de collage junto con formas simples inspiradas en las prácticas tradicionales de acolchado. Una vez completados los collages, fueron fotografiados y digitalizados.

Tropicalamerican se inscribe en la tradición del arte patriótico de artistas como Robert Rauschenberg, Jasper Johns y David Hammons a lo largo de los siglos. Esta obra busca canonizar los eventos, la estética y la cultura estadounidenses, utilizando una perspectiva única que incorpora elementos tropicales y técnicas de collage tradicionales.

Edra Soto, Graft (parada de guagua), 2022. Madera contrachapada, pintura de látex, papel y pancarta comercial, 2,13 x 1,54 x 1,1 m. Colección Museum of Contemporary Art Chicago. Foto: Shelby Ragsdale

En Graft (parada de guagua) [2022], Soto transforma la función tradicional de las rejas al utilizarlas como marquesina de autobús, desafiando así las expectativas convencionales de su uso. Sobre la escultura se coloca un fotograma del video musical «La Distancia», interpretado por la cantante puertorriqueña Yolandita Monge en 1983. La canción aborda las dificultades emocionales de experimentar el amor a distancia, un tema que Soto relaciona con la experiencia de la diáspora puertorriqueña. Esta elección subraya la conexión entre la experiencia individual y colectiva de la separación física y emocional, así como el deseo de conexión y cercanía.

Además, la obra incluye un texto para llevar en el que Soto establece un paralelismo entre el anhelo representado en la canción y la espera cotidiana del autobús. Esta asociación resalta la universalidad de la experiencia de esperar, ya sea por el amor, la llegada del transporte público o la conexión con la tierra natal, y sugiere que, a pesar de las distancias físicas o emocionales, existe siempre la posibilidad de encuentro y conexión.

Vista de la exposición “Entre horizontes: Arte y Activismo entre Chicago y Puerto Rico”, MCA Chicago, 2024. Foto: Shelby Ragsdale

Retrato de papá cuando era joven, de Ángel Otero (San Juan, Puerto Rico, 1981; vive en Nueva York, NY), es una obra basada en una fotografía del padre del artista cuando era niño, capturada en las escaleras de un autobús escolar. Otero proyecta esta imagen sobre papel y dibuja sus detalles utilizando silicona. Posteriormente, cubre la superficie con polvo de grafito y coloca el lienzo sobre ella, ejerciendo presión y frotando enérgicamente para crear una impresión. Este proceso de transferencia, aunque fortuito en su naturaleza, permite a Otero explorar la memoria como un fenómeno en constante transformación: difuso, imperfecto e inacabado.

Arnaldo Roche Rabell (Santurce, Puerto Rico, 1955 – San Juan, Puerto Rico, 2018) fue un destacado pintor puertorriqueño del siglo XX, reconocido por su exploración del expresionismo figurativo y su profunda reflexión sobre las identidades colectivas y las experiencias personales, particularmente en el contexto de conflicto o crisis en Puerto Rico.

En Isla vacía (1987), Roche presenta una versión de la tradicional vanitas, utilizando un cráneo de vaca como elemento central sobre una mesa vacía rodeada de platos y cubiertos. Esta composición nos introduce en una escena caótica en primer plano, mientras que en el fondo podemos distinguir una vista del área del Condado en San Juan, que aparenta ser una ciudad deshabitada. A través de esta obra, el artista nos ofrece una visión de una realidad presente y un futuro apocalíptico.

La pintura retrata la amenaza constante que enfrenta la isla caribeña debido al desarrollo turístico y la inversión extranjera, mientras que simultáneamente aborda el éxodo de la población en medio de la crisis económica y social que atraviesa Puerto Rico.

Arnaldo Roche Rabell, Isla vacía, 1987. Óleo sobre lienzo, 145 x 197 cm. Colección del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico
Arnaldo Roche Rabell, Isla vacía, 1987. Óleo sobre lienzo, 145 x 197 cm. Colección del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico

Entre horizontes: Arte y Activismo entre Chicago y Puerto Rico permanecerá abierta hasta el 5 de mayo de 2024 en las galerías Sylvia Neil y Daniel Fischel del MCA Chicago.

Co-curaduría: Iris Colburn

Artistas

Cándida Álvarez (1955, Brooklyn, NY; vive en Chicago, IL, y Baroda, MI)
Elizam Escobar (1948, Ponce, Puerto Rico; m. 2021, Hato Rey, San Juan)
Frank Espada (1930, Utuado, Puerto Rico; fallecido en 2014, Pacifica, California)
Rafael Ferrer (1933, San Juan, Puerto Rico; vive en Long Island, NY)
Carlos Flores (1949, Guayama, Puerto Rico; vive en Chicago, IL)
José Lerma (1971, Sevilla, España; vive en Chicago, IL, y San Juan, Puerto Rico)
Ramón Miranda Beltrán (1982, San Juan, Puerto Rico; vive en San Juan)
Nora Maité Nieves (1980, San Juan, Puerto Rico; vive en Brooklyn, NY)
Ángel Otero (1981, San Juan, Puerto Rico; vive en Nueva York, NY)
Nibia Pastrana Santiago (1987, Caguas, Puerto Rico; vive en San Juan, Puerto Rico) con Eduardo Rosario (1988, Caguas, Puerto Rico; vive en Los Angeles, CA)
Marisol Plard Narváez (1966, San Juan, Puerto Rico; vive en San Juan)
Edra Soto (1971, Cupey, San Juan, Puerto Rico; vive en Chicago, IL)
Arnaldo Roche Rabell (1955, Santurce, Puerto Rico; m. 2018, San Juan, Puerto Rico)
Beatriz Santiago Muñoz (1972, San Juan, Puerto Rico; vive en San Juan)
Bibiana Suárez (1960, Mayagüez, Puerto Rico; vive en Chicago, IL)
Sebastián Vallejo (1982, San Juan, Puerto Rico; vive en Austin, TX)
Omar Velázquez (1984, Isabela, Puerto Rico; vive en Ponce, Puerto Rico, y Chicago, IL)

También te puede interesar

MANIFIESTO COMPOSTA. ARTE Y DESCOMPOSICIÓN

Manifiesto Composta reúne las intervenciones de Jorge González, Chemi Rosado-Seijo y Ricardo Morales, artistas afincados en Puerto Rico que trabajan sobre perspectivas teológicas, ecológicas, estéticas y sociales de descomposición y recreación a través de…