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LA DENSIDAD DEL GRAFITI EN LOS TEXTILES DE PAOLA PODESTÁ

Paola Podestá (Santiago, 1969) es una artista multimedial que durante el último año se ha dedicado a crear tapices de gran tamaño utilizando la técnica del patchwork. Estos textiles, confeccionados con metros y metros de tela, evocan las paredes grafitadas de Valparaíso, su ciudad de residencia. En el MAVI UC, la artista exhibe siete de estos murales blandos, a través de los cuales nos invita a reflexionar sobre temas urgentes de la actualidad.


Vista de la exposición “La Piel de la Incomodidad”, de Paola Podestá, en el MAVI UC, Santiago, 2024. Foto: Jorge Brantmayer. Cortesía: Archivo MAVI UC

Una madre embarazada camina de la mano junto a su hija mayor. Seguida por más de una decena de personas, atraviesan un extenso desierto en busca de un lugar mejor. Los caminantes forman una hilera de figuras humanas cuyas tonalidades de piel se camuflan en la oscuridad del cielo nocturno. Son las primeras horas de la madrugada de un día de semana, y la mayoría de los habitantes de la ciudad no se percata de la procesión. Esta escena, frente a la intendencia de Valparaíso, se graba eternamente en la memoria de Paola Podestá mientras se dirigía hacia su trabajo en Concón.

— Era una metáfora: la fila invisible, los que no se ven, los NN, los indocumentados. Aquellos a quienes la gente no quiere ver.

Cinco años después, el recuerdo de Paola Podestá cobra vida en una de las paredes del MAVI UC. Se podría decir que La Fila Invisible es el corazón de La Piel de la Incomodidad, la exposición de la artista que ocupa las salas 1 y 2 del museo hasta el 10 de marzo. Pero esto no resta mérito a las otras seis obras restantes: imágenes y textos audaces plasmados en grandes y coloridos retazos de tela que nos transportan a los grafitis inscritos en los muros y fachadas arquitectónicas de Valparaíso.

El objetivo de la artista para la exposición era pintar sin pintura, no como un acto de resistencia, sino como el resultado de una búsqueda para simplificar el proceso de transporte de obras. Dada su formación como escultora, este tema siempre había sido una preocupación.

Buscando desembarazarse de la obra como bulto, optó por comenzar a “desmaterializar” su producción. Como resultado, sus obras se hicieron cada vez más livianas, lo que facilitaba su traslado, almacenamiento y comercialización. Al hacer que su obra circule con mayor facilidad, Paola ha alcanzado un público más amplio.

El discurso que resuena actualmente en las paredes del MAVI UC se ancla en el Post Grafiti, un movimiento caracterizado por introducir el arte urbano en el contexto expositivo institucional. En cada una de las siete obras, la artista no solo se apropia de la estética del grafiti, sino también de su capacidad comunicativa sobre temas incómodos que muchos prefieren ignorar. Su objetivo es invitar a la reflexión sobre los grandes desafíos del mundo contemporáneo: desde cómo enfrentar el extractivismo de los recursos naturales a la implementación de políticas migratorias eficientes.

Vista de la exposición “La Piel de la Incomodidad”, de Paola Podestá, en el MAVI UC, Santiago, 2024. Foto: Jorge Brantmayer. Cortesía: Archivo MAVI UC

UN ERROR DE PERSPECTIVA

Lo primero que haría Paola Podestá para comenzar a trabajar en La Fila Invisible estaba claro: observar detenidamente el atuendo de los ciudadanos haitianos a su alrededor. La artista se esforzó por captar cada detalle: el color y el patrón de sus prendas, el estilo de los peinados y de los accesorios.

Estas particularidades fueron fundamentales a la hora de deambular por las ferias libres de El Belloto y Avenida Argentina, rebuscando entre toneladas de ropa. Después de seleccionar meticulosamente un grupo de prendas, la artista dedicó más de tres meses a recortar, modificar, rellenar y distribuir sobre la tela de nueve metros que se convertiría en el cielo nocturno de La Fila Invisible.

La tarea de confeccionar la extensa obra que se despliega en la muralla central de la sala 1 fue todo un desafío. Afortunadamente, Paola disponía de más tiempo libre.

— Era agosto de 2020, mi carga laboral había bajado y, a causa de las cuarentenas, estábamos encerrados en la casa. En esas circunstancias no teníamos mucho que hacer. Yo sentía que tenía cierta energía guardada en mi interior. En esa situación, decidí presentar mi proyecto al MAVI UC, y empecé a preparar obras retomando algunas ideas, como la visión de la fila invisible.

La tolerancia a la frustración es una habilidad que Paola comenzó a desarrollar desde muy pequeña. Uno de sus fracasos artísticos más recordados ocurrió durante su infancia, cuando intentaba replicar una fotografía que le mostraron en una actividad en el Stadio Italiano. Paola recuerda una imagen que la dejó maravillada por el efecto de perspectiva que se producía entre la rama de un árbol, que se colaba en el encuadre de la fotografía, y Roma, ubicada al centro del encuadre y a la distancia.

— Primero dibujé la ciudad, que según yo me quedó bien, pero cuando intenté dibujar la rama me quedó como si fuera una estampilla en una esquina; no logré transmitir el primer plano de la rama (…). Yo había hecho mi dibujo perfecto, pero sin perspectiva, porque no sabía lo que era eso. Me quedé con la sensación de que yo tenía una idea muy buena que, técnicamente, no supe llevar a cabo.

La frustración que sintió en ese momento no lo considera un mal recuerdo. De hecho, hasta le tiene cariño. Ahora, más de 50 años después, la diferencia de tamaño entre los personajes de La Fila Invisible y Pánico demuestra un uso perfecto del recurso de perspectiva.

Vista de la exposición “La Piel de la Incomodidad”, de Paola Podestá, en el MAVI UC, Santiago, 2024. Foto: Freddy Ibarra. Cortesía: Archivo MAVI UC

MUJER Y SALUD MENTAL

Ocho señores diminutos se reúnen en el cerebro de una mujer robótica para tomar decisiones por ella. Mientras tanto, la mujer intenta mantenerse en equilibrio sobre unos brillantes patines, que muy probablemente fascinarían a Lady Gaga. Detrás suyo se extiende una especie de óvalo irregular empapelado con un patrón arlequinesco de cubos tricolor, con un lado en dorado, otro en rojo y otro en negro.

Sobre el diseño se lee la palabra Pánico, en letras doradas. Con la mano derecha apoyada sobre la “O” final, una figura femenina de musculatura tonificada hace compañía a la patinadora. Su cuerpo se encorva en un semicírculo, adoptando la postura conocida en la disciplina del yoga como Urdhva Dhanurasana o la araña.

Aquella escena, surrealista y glamorosa, surgió a raíz del efecto secundario de un antidepresivo. Aunque el objetivo de estos fármacos es mejorar el estado emocional de quien los consume, es posible que su ingesta genere anhedonia, una condición bajo la cual sentir placer o satisfacción se torna imposible, y que tiene el potencial de generar la completa pérdida de interés por parte del paciente.

Esto fue exactamente lo que le pasó a Paola. Era la primera vez que accedía a medicarse con fármacos psiquiátricos, y el efecto le pareció comparable al de una aplanadora. La sensación de forzada tranquilidad le pareció insoportable.

– El efecto de la pastilla excedía la estabilización anímica. El antidepresivo me afectó al punto de que nada me importaba y empecé a sentirme ajena en mi propio cuerpo.

Paola pensó que esta sensación podría servir como punto de partida para abordar la salud mental, una temática que ha adquirido una importancia creciente, especialmente después de la pandemia. La artista dice estar segura de que entre las personas que asistan a la exposición en el MAVI UC habrá más de una que se sienta identificada con ciertos elementos de la imagen, como la precaria estabilidad simbolizada por los patines o el grupito de hombres que representan a la sociedad patriarcal.

Vista de la exposición “La Piel de la Incomodidad”, de Paola Podestá, en el MAVI UC, Santiago, 2024. Foto: Freddy Ibarra. Cortesía: Archivo MAVI UC

Su convicción en la lucha dentro de un entorno patriarcal se replica, a nivel conceptual, en Womevolution. La obra espeta la palabra que le da su título, un neologismo acuñado por la artista que fusiona los términos “women” y “evolution”. El concepto surge de sus reflexiones en torno a los cambios sociales que las mujeres han tenido que enfrentar y promover como individuas. Procesos evolutivos cuyo origen la artista cuestiona en la obra.

Del mismo modo en que se plantea el clásico dilema sobre qué vino primero, si el huevo o la gallina, Paola se pregunta si el motor detrás de los cambios experimentados por las mujeres se encuentra en la biología o si son ellas las que impulsan el cambio genético mediante su voluntad.

La reflexión es similar a la que se ha planteado en torno al ornamento, un concepto que ha ido desapareciendo de la vida cotidiana de muchas sociedades. ¿Es que la gente ha optado por dejar de utilizarlos porque es muy caro sostener los oficios manuales, a partir de los cuales se producen los ornamentos, o es que su fabricación se ha ralentizado debido al desinterés de las personas por ellos?

Tras leer La Condena del Ornamento por Adolf Loos, arquitecto de la Bauhaus, Paola llegó a su propia teoría. Concluyó que, en el contexto actual, de edificios y casas estandarizadas, el ornamento se reinventó. Por una parte, se trasladó al cuerpo, de manera que peinados, tatuajes, accesorios, tintes de cabello y maquillaje pasan a suplir la distinción otorgada por el ornamento en otros ámbitos.

Por otro lado, en el caso de la arquitectura, la ausencia de ornamentos dio origen a los grafitis, permitiendo que los edificios recuperaran su identidad única a través del color. Esta noción de autenticidad fascina a Paola. Desde su perspectiva, la presencia de grafitis es una de las principales bellezas de Valparaíso, ciudad a la que decidió mudarse hace 12 años.

Vista de la exposición “La Piel de la Incomodidad”, de Paola Podestá, en el MAVI UC, Santiago, 2024. Foto: Freddy Ibarra. Cortesía: Archivo MAVI UC

PAISAJES DE INCERTIDUMBRE

Un atardecer cordillerano se despliega a lo largo de una de las paredes. Las variaciones en la tonalidad lila del cielo, en armonía con la frescura de la brisa transmitida en la tipografía del texto entre las montañas, son capaces de transportar a quienes lo contemplan.

Mediante rigurosos procesos de teñido, recorte y aplicación, la artista logra captar e introducir un fragmento de la cordillera de los Andes al museo. Vulnerable ante el smog y la contaminación del suelo, pareciera como si intentara protegerla de la degradación provocada por aquellos que no parecen temer su posible desaparición.

—  Volver a lugares emblemáticos y encontrar que han cambiado para peor, llenos de basura y con la presencia de especies invasoras que alteran sus características originales, es doloroso. Me hace sentir que la belleza del lugar no perdurará, y aunque sé que todo es transitorio, en este caso, la conciencia de su fragilidad me impide disfrutar plenamente del paisaje. Simplemente temo que al día siguiente el escenario cambie drásticamente.

Es justamente ante esta amenaza de devastación que le pone el título de Inmaculada, ya que la obra logra capturar aquellas partes del paisaje que aún mantienen cierta virginidad

Adyacente a la representación de la cordillera se extiende un enjambre de flores multicolor. El mural contiene imágenes que representan a la flora endógena de la región central de Chile, como la Flor del Águila, la Escabrosa y el Clavel del Campo. Especies que se ven constantemente invadidas por otras plantas introducidas artificialmente.

Estas «especies exóticas» corren el riesgo de convertirse en «especies invasoras», lo que significa que tienen el potencial de propagarse masivamente y desplazar a la flora natural de la región. Muchas de las especies introducidas, algunas destinadas únicamente a embellecer artificialmente un área considerada hermosa por muchos, representan una serie de amenazas significativas. Entre estos riesgos se encuentran la mayor propagación de incendios forestales y la toxicidad de su ingesta, que puede llegar a significar la muerte para algunos animales.

Vista de la exposición “La Piel de la Incomodidad”, de Paola Podestá, en el MAVI UC, Santiago, 2024. Foto: Freddy Ibarra. Cortesía: Archivo MAVI UC

Otra de las obras relacionadas con la introducción artificial de flora amenazante es Neo Tropical, cuyas letras oscuras enfatizan la idea de belleza artificial. Sus tonalidades contrastan con la obra ubicada en la pared opuesta, Fracking, predominantemente oscura debido a sus cinco metros de charol. La solidez del negro, en contraste con las variaciones tonales de Inmaculada, evoca la densidad del petróleo y resalta la artificialidad de su presencia.

La obra y su título señalan los riesgos de este proceso, el cual implica la extracción de gases naturales del subsuelo mediante la perforación de la tierra. Aunque el Fracking, o Fracturación Hidráulica, puede ayudar a reducir la emisión de CO2, las grandes cantidades de metano que se liberan durante el proceso lo convierten en una fuente de contaminación más dañina que la quema de carbón que se intenta evitar. A través del charol esparcido en el suelo del museo, Paola Podestá muestra que los efectos a largo plazo de esta aparente solución resultarán perjudiciales para todos los habitantes del planeta.

A un piso de distancia, el fragmento inmaculado de la cordillera se mantiene a salvo de la amenaza contaminante del Fracking. Aun así, sigue siendo vulnerable. El escenario retratado por la artista en esta exposición es una instantánea del momento, pero también una ventana de oportunidad hacia nuestra responsabilidad compartida con la naturaleza y la posibilidad de imaginar un futuro distinto.

Vista de la exposición “La Piel de la Incomodidad”, de Paola Podestá, en el MAVI UC, Santiago, 2024. Foto: Freddy Ibarra. Cortesía: Archivo MAVI UC

La Piel de la Incomodidad, de Paola Podestá, se presenta hasta el 10 de marzo de 2024 en el MAVI UC, José Victorino Lastarria 307, Plaza Mulato Gil de Castro, Santiago de Chile

Victoria Abaroa

Licenciada en Comunicación Social por la Universidad del Desarrollo (UDD - Chile), donde se desempeñó como ayudante de Periodismo Interpretativo. Cuenta con una especialización en Social Marketing de Northwestern University, y ha realizado múltiples cursos sobre comunicaciones en el campo de las artes visuales dictados por Node Center for Curatorial Studies (Berlín). Sus textos han sido publicados en Artishock y en la Revista Ya.

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