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DAMIÁN ORTEGA: PICO Y ELOTE

El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) presenta Pico y elote, la primera revisión de carrera de Damián Ortega (1967) en México, su país natal, y en Latinoamérica. A lo largo de más de tres décadas, Ortega ha desarrollado una práctica artística donde la filosofía y el humor, junto con la exploración y activación del espacio, sirven como herramientas para la construcción de una narrativa sobre la cultura mexicana.

Damián Ortega: Pico y elote se enfoca en dos conceptos que funcionan como metáforas a lo largo del recorrido. Por un lado, el cultivo y la cosecha y, por el otro, los procesos de industrialización. De manera reflexiva, Ortega contrasta estos conceptos para narrar una historia alternativa del mito maya de la creación, donde el maíz representa el origen de la humanidad, hasta llegar a la era postindustrial globalizada y el caos ocasionado por el anhelado progreso.

El artista explora las nociones de energía, transformación, ecosistema y tecnología, ésta última entendida como un conjunto de conocimientos, instrumentos y recursos técnicos que el hombre ha implementado para incidir en el mundo.

Bajo la curaduría de José Esparza Chong Cuy, la exposición está organizada en un recorrido no cronológico con una introducción y tres bloques conceptuales –Cosechar, Ensamblar y Colapsar– que nos ofrecen una amplia visión del trabajo del artista.

Damián Ortega, Warp Cloud, 2018. Foto cortesía de MARCO

En Cosechar se ahonda uno de los motivos recurrentes en la práctica de Ortega: la agricultura como sustento de la economía global. Al recurrir al maíz como elemento vinculante con las culturas originarias de Mesoamérica, el artista establece un paralelismo entre la actividad de la cosecha y elementos de la identidad mexicana, materializados a través de obras como Tortillas Construction Module [Módulo de construcción con tortillas] (1998).

Esta obra temprana de Ortega está concebida como un sistema de construcción ensamblado a partir de tortillas de maíz tostadas. En esta pieza conceptual, cargada de un humor influenciado por la sátira social, al igual que en el resto de sus obras, el artista nos sugiere un uso distinto del maíz. Además, sitúa la forma geométrica de la tostada en un diálogo directo con referencias históricas a la abstracción.

En el apartado Ensamblar se exploran otros intereses de Ortega, como el uso de herramientas y la alteración de objetos prefabricados, los cuales se reflejan en obras como Cosmic Thing [Objeto cósmico] (2002), una de sus instalaciones más reconocidas y que se expone por primera vez en México, y Controller of the Universe [Controlador del universo] (2007), un conjunto de herramientas suspendidas en el espacio.

Por último, en Colapsar se encuentran las obras que reflexionan sobre las circunstancias contemporáneas que aquejan al individuo, como las catástrofes ambientales, las condiciones de trabajo precarias y la externalización de los procesos de producción a países del hemisferio sur.

También se incluye en esta sección obras como Movimiento en falso (estabilidad y crecimiento económico) (2003), cuyo título alude a un eslogan presidencial que prometía gran estabilidad económica gracias al descubrimiento de grandes reservas de petróleo. Sin embargo, ese boom pronto se convirtió en la crisis del mercado petrolero.

La escultura consiste en una torre realizada con tres barriles de petróleo que giran continuamente, creando una sensación de fragilidad y desequilibrio permanente. En cierto modo, esta escultura funciona como caricatura política. Para el artista, “el movimiento sin fin apunta a la incesante demanda de materias primas y bienes; la imagen sugiere la precariedad del mundo y su dependencia del petróleo”.

Damián Ortega, Cosmic Thing, 2002. Foto cortesía de MARCO
Damián Ortega, Movimiento en falso, 2003. Foto cortesía de MARCO
Damián Ortega, Lámpara de mano, 2017. Foto cortesía de MARCO

Algunas obras destacadas

Las obras Pico cansado (1997) y Elote clasificado (2005) son fundamentales para el concepto de la exhibición. Pico cansado introduce las ideas de trabajo y producción manual: el artista modifica un pico al intervenir el asa y hacerla maleable, logrando una apariencia de fatiga tras una jornada laboral. Su estado flácido se resiste a seguir cumpliendo su función.

Elote clasificado propone una micro-arqueología y una restauración al enumerar cada uno de los granos de un elote en proceso de secado, de modo que con el tiempo puedan recomponerse sobre un plano extendido. Ambas obras funcionan como metáforas de productividad y desarrollo.

Harvest (2012), en tanto, consiste en un alfabeto hecho con varilla de construcción torcida y doblada, trazos inspirados en la caligrafía de la madre del artista, suspendidos en la sala. Cada pieza está iluminada desde arriba, proyectando su sombra en el piso y llevando el volumen al plano bidimensional.

La obra se conecta con una serie de 30 máscaras elaboradas por el artista durante la pandemia, utilizando elementos y materiales encontrados en su taller, como guantes de carnaza, pedazos de trapo o lentes para soldar. Al lado, se exhiben cuatro máscaras creadas en 2022 con masa de maíz para tortilla.

La fascinación del artista por el desglose anatómico de los objetos es evidente en una de sus obras centrales titulada Cosmic Thing (2002), la cual desarma y suspende -a distancias generosas- cada una de las piezas que constituyen un Volkswagen Beetle de 1983. Suspendida en el espacio, la instalación revela cada componente mecánico que alberga sus entrañas.

Este automóvil sedán de origen alemán, que para la década de los 70 se había convertido en el taxi oficial del entonces Distrito Federal, fue un referente de la identidad urbana de la capital mexicana. “En esta pieza me interesaba la capacidad de análisis, la posibilidad de desglosar un sólido, de dividir en partes un objeto complejo, de la misma manera que un biólogo disecciona un escarabajo. Se trataba de presentar un sistema construido con todos los fragmentos, algo que no fuera una representación pictórica sino un diagrama tridimensional”.

El artista concibe Cosmic Thing como una escultura que establece una relación entre resistencia, equilibrio y gravedad, lo que implica negociaciones entre las diversas fuerzas y pesos de los componentes.

Cosmic Thing forma parte de una trilogía integrada por las obras Beetle 83’ (2002) y Escarabajo (2005). En esta última, un video registra el momento en que el artista conduce su automóvil a Puebla, donde se encontraba la fábrica de Volkswagen, evocando el retorno de Ulises a la patria después de la batalla o el mítico retorno del héroe al origen. Al llegar, Ortega cava un hoyo para enterrar al auto volteado hacia abajo, adoptando la misma posición en la que muere un escarabajo. Beetle 83’ (2002) es un ejercicio previo, una fotografía donde cuatro llantas sobresalen en el suelo ubicadas en el mismo sentido del coche, como si el vehículo estuviese enterrado hacia arriba.

Damián Ortega, 120 jornadas, cerámica (2020 y 2023). Foto cortesía de MARCO
Damián Ortega, 120 jornadas, cerámica (2020 y 2023). Foto cortesía de MARCO
Damián Ortega, Controller of the Universe (Controlador del universo), 2007. Foto cortesía de MARCO

Además de Cosmic Thing, se exhibe otra de las obras icónicas de Ortega, Controller of the Universe (2007). A diferencia de la primera, en esta pieza el artista suspende una serie de herramientas de distintas funcionalidades. En conjunto, las herramientas forman una esfera que remite a una supuesta explosión, dejando un espacio vacío en el centro donde el espectador puede entrar y acercarse a los componentes.

La obra de Damián Ortega se caracteriza por ser un acto de equilibrio. Utiliza el balance y la coordinación como herramientas y gestos cargados de significado conceptual para crear un marco que refleje las delicadas, y a veces inestables, fuerzas que conforman la sociedad contemporánea y el entorno en el que vivimos.

Sobre varios mesones se instala su obra más reciente, 120 jornadas, cerámica (2020 y 2023), creada específicamente para esta exhibición. Compuesta por ciento veinte cerámicas que representan botellas de Coca Cola, esta obra constituye un ejercicio similar al que Ortega realizó con vidrio soplado en 2002.

En la última sección de la muestra, la articulación entre lo micro y lo macro es llevada a su máxima expresión. Una de las obras centrales es Warp Cloud (2018), instalación compuesta por cortinas de hilo de las que cuelgan cientos de bolas de yeso que representan la estructura molecular de una gota de agua, conformando una nube que contiene patrones ordenado. Un paisaje geométrico y reticular que el público puede recorrer.

Damián Ortega deconstruye objetos y procesos, alterando sus funciones y transformándolos en experiencias novedosas y situaciones hipotéticas a través del ingenio y el humor. El artista se mueve en una escala que va desde lo molecular hasta lo cósmico y, como menciona el crítico de arte Guy Brett, logra conjugar lo cósmico con lo accidental. Su obra aplica conceptos de la física a las interacciones humanas, donde el caos, los accidentes y la inestabilidad generan un sistema de relaciones en constante flujo.

Ortega explora la tensión que habita en cada objeto: lo enfoca, reorganiza, escudriña e invierte su lógica para revelar un infinito mundo interior. El resultado de esta investigación exhibe la interdependencia de diversos componentes, ya sea dentro de un sistema social o en los engranajes de una máquina compleja.

Aunque sus proyectos se materializan en esculturas, instalaciones, performances, videos y fotografías, para Ortega la obra de arte es siempre una acción, un evento. Sus experimentos existen en un espacio donde lo posible y lo cotidiano convergen para activar una nueva y trascendente forma de mirar a los objetos ordinarios y las interacciones rutinarias.

Vista de la exposición «Pico y Elote», de Damián Ortega, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, México, 2023-2024. Foto cortesía de MARCO
Damián Ortega, Piedra conductora. Foto cortesía de MARCO
Vista de la exposición «Pico y Elote», de Damián Ortega, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, México, 2023-2024. Foto cortesía de MARCO

DAMIÁN ORTEGA: PICO Y ELOTE

Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), Zuazua y Jardón S/N, Centro, Monterrey, N.L., México

Del 29 de agosto de 2023 a febrero de 2024

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