ÁLVARO BARRIOS: LA MULTIPLICACIÓN DE LOS CUADROS
Por Elías Doria | Curador
En el año 2002, Jorge Glusberg, quien fuera director del influyente Centro de Arte y Comunicación (CAyC) en Buenos Aires, calificó a Álvaro Barrios como el gran dibujante latinoamericano. Elogio pertinente para el período moderno del artista, antes de que su trayectoria posterior lo situara como uno de los grandes referentes del apropiacionismo en el arte contemporáneo del continente.
Precisamente, más allá de su talento técnico, su trabajo pone en evidencia una vigente y rigurosa mirada heterocrónica sobre la historia del arte occidental, conocimiento con el que logra entretejer y cruzar pasajes e iconografías clásicas con estrategias de corte conceptual que dislocan las geografías del arte canónico.

El proyecto La Multiplicación de los Cuadros pone en escena una vez más su entramado de apropiaciones, poesía, lugares y paisajes diversos. Barrios (Cartagena, 1945) exhibe por segunda vez en Colombia su inmenso políptico de 2013, esta vez alterado y reconfigurado, cual tormenta turneriana, en el que unos apóstoles rescatan del mar, milagrosamente, tantas obras de arte que alcanzan a llenarse cinco museos del mundo.
En un instante, los icónicos Colombia de Antonio Caro, esta vez firmados por Barrios, se multiplican en la sala, apareciendo después como ondeantes banderas en cuatro versiones de La Libertad guiando al pueblo de Delacroix, relacionadas con la iconografía del realismo socialista. Así, la famosa pintura que representa la tradición eurocéntrica de la libertad humanista e ilustrada es situada en esta ocasión -con un sutil comentario político- en el contexto latinoamericano. Igualmente ocurre en relación con la obra Canción de cuna de Beatriz González, que Barrios reproduce obsesivamente en una gigantesca tela de sesenta metros de largo.



La Multiplicación de los Cuadros debe leerse como una sola obra en sí misma, más que una exposición pictórica. Se trata de una especie de espacio ambiental compuesto por elementos bidimensionales. Sin embargo, sus posturas en torno a la reproductibilidad son tan vigentes, que parece que jugara con las nuevamente presentes discusiones alrededor de la autoría en tiempos de criptomonedas y NFT’s.
De manera que no es gratuita la incisiva presencia de Richard Prince en un espacio del proyecto. Ya diría en su momento el artista norteamericano, a propósito de la dislocación de la autoría: “Nunca tuve un centavo a mi nombre, así que cambié de nombre”.



ÁLVARO BARRIOS: LA MULTIPLICACIÓN DE LOS CUADROS
Galería El Museo, Calle 80 N° 11 – 42, Edificio Ochenta 81, Bogotá, Colombia
Del 1° al 29 de noviembre de 2023
También te puede interesar
LA MADRE, LAS PALABRAS CON LOS NOMBRES, UN SORBO Y CUATRO RAYOS
Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria presenta la exposición La madre, las palabras con los nombres, un sorbo y cuatro rayos, con obras de Mónica Restrepo, Ana María Montenegro, María Leguizamo, David Medina y…
MATÍAS DUVILLE: HOTEL PALMERA
La Colección AMALITA presenta la exhibición "Hotel Palmera", del artista argentino Matías Duville, bajo la curaduría de Gabriel Pérez Barreiro y Lara Marmor, y acompañada de un cuento escrito a ex profeso por el...
SANDRA VÁSQUEZ DE LA HORRA: MERIDIANOS
En "Meridianos", su segunda exposición en la galería Senda, en Barcelona, la artista chilena enfoca su producción en la tradición mística y religiosa de la Península Ibérica marcada por la leyenda negra y por...


