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NANCY LA ROSA: PIDO PRESTADA SU SOMBRA

Pido prestada su sombra es la primera exposición individual en Augusta.Espacio, fruto de la residencia de la artista Nancy La Rosa (Lima, 1980), quien también impartió el taller de acompañamiento de procesos artísticos titulado Encontrarnos con una piedra y seguir.

Augusta.Espacio es un nuevo proyecto en el centro de la ciudad del Cusco enfocado en la realización de exposiciones, conversatorios, talleres y residencias artísticas. El espacio está dirigido por el artista Juan Salas Carreño, quien lo concibe como un lugar para impulsar las artes contemporáneas desde la ciudad del Cusco, con énfasis en los vínculos entre arte y ciencia, experimentación visual y sonora.

Nancy La Rosa, Pido prestada su sombra. Vista de la exposición en Augusta.Espacio, Cusco, Perú, 2023. Cortesía de la artista y Augusta.Espacio
Nancy La Rosa, Pido prestada su sombra. Vista de la exposición en Augusta.Espacio, Cusco, Perú, 2023. Cortesía de la artista y Augusta.Espacio

SABER ESCUCHAR

Por Juan Salas Carreño

Pido prestada su sombra se nos presenta como un espacio en el cual Nancy La Rosa solicita e invoca, mediante figuras y siluetas, la confluencia de presencias; pide permiso para compartir un tiempo y un lugar.

Los pequeños Seres[1] que habitan Pido prestada su sombra aparecen por primera vez en Espacios que brotan el año 2019[2]. Son la personificación de TicciViracocha, PachaPuquyKilla, SauaCiray y PituCiray, Pachacamac, Cuscos, Titicaca, PachaYachachic[3], entre otros. Son apus y huacas ilustradas indistintamente por Guamán Poma de Ayala y Fray Martín de Murúa a inicios del siglo XVII.

Los cronistas, al referirse a estas entidades divinas, decidieron antropomorfizarlas, amplificando así las dimensiones de su subjetividad. La Rosa advierte la licencia que los cronistas se toman en un intento por representar estas divinidades andinas para hacerlas digeribles a una audiencia profana, ciega a las obviedades de la interacción entre el territorio y el devenir del cotidiano humano.

La artista aprovecha este ejercicio de traducción para recontextualizar estas representaciones e invocar la complejidad de sus individualidades y conexiones territoriales, al tiempo que propone pensar a estas deidades departiendo en un mismo espacio.

Nancy La Rosa, Sin título, 2023, de la serie Pido prestada su sombra. Tinta sobre papel Hahnemühle de 220g, 29.7 x 42 cm. Cortesía de la artista y Augusta.Espacio
Nancy La Rosa, Pido prestada su sombra. Vista de la exposición en Augusta.Espacio, Cusco, Perú, 2023. Cortesía de la artista y Augusta.Espacio
Nancy La Rosa, Sin título, 2023, de la serie Pido prestada su sombra. Tinta sobre papel Hahnemühle de 220g, 29.7 x 42 cm. Cortesía de la artista y Augusta.Espacio

Nancy viaja a Cusco junto con los Seres y visitan las huacas cercanas a la ciudad. La artista aprovecha para hacerles retratos; las huacas y apus de Guamán Poma y Murúa son retratados en las huacas de Cusco. Hay un encuentro, una cita que Nancy suscita y registra: ¿De qué conversan las huacas?[4]. Es una incógnita que se superpone a las que debieron surgir en los cronistas: ¿cómo mostrar a las huacas? ¿cómo explicar su existencia y convivencia con nosotrxs?

En las huacas visitadas por la artista cohabitan formas pétreas fruto de la naturaleza y geometrías labradas. Juntas nos ofrecen un contrapunto de volúmenes y vacíos, rectas y curvas, hendiduras y prominencias. El potente sol de julio en Cusco proyecta sombras muy duras. Nancy aprovecha estas siluetas nítidas que dibujan las huacas para mostrarnos su presencia. Con su visita sus sombras se fusionan.

Nancy La Rosa, Waqas Willkas, 2019, de la serie Seres. Serigrafía sobre papel suminagashi, 19 x 29.2 cm. Cortesía de la artista y Augusta.Espacio

Anteriormente, en Kiqllu[5], obra presentada el año 2019 junto con Seres, La Rosa nos señala cómo las grietas en la cantera de Huaccoto hacen que una entidad se multiplique en otras que son la misma; pues “kiqllu” en quechua se refiere, entre otras cosas, a la rajadura a partir de la cual la roca empieza a separarse de la montaña. En esa ocasión la artista nos propuso acercarnos a entender la piedra, convertida en material, como portadora de la misma vitalidad y subjetividad que posee la cantera de donde proviene. Ahora las sombras[6] juegan un rol similar. Las siluetas de Pido prestada su sombra[7] muestran entidades que se desgranan; encuentra en la sombra y su rápido calco la manifestación de una réplica que es ella en sí misma.

Con el paso del tiempo la sombra transita calmada. Si una nube se interpone, la sombra desaparece y luego resurge; la naturaleza volátil de una sombra podría ser la de las huacas y apus que se muestran, se mueven, cambian de forma, se ocultan y reaparecen. Saber leer el cielo, así como saber leer la naturaleza, debe ser similar a saber escuchar el conversar de las huacas y apus; similar a saber comprenderse como parte del todo.


[1] Seres, 2019. Serigrafía sobre papel suminagashi y aguatinta. Acerca del papel suminagashi, la artista menciona que este “registra los movimientos del agua con pinturas no solubles, un proceso que refleja las concepciones fluidas de las cosas consideradas sólidas, como las montañas, las rocas y las propias huacas”.

[2] Espacios que brotan, individual de Nancy La Rosa, julio de 2019, galería Livia Benavides, Lima, Perú.

[3] Respecto a los nombres de las deidades, la artista toma la escritura propuesta por los cronistas.

[4] ¿De qué conversan las huacas? Proyección de fotografías.

[5] Kiqllu, 2019, Serigrafias sobre papel, piedra andesita pulverizada.

[6] No es la primera vez que La Rosa plasma sombras; en Proyecciones (2020) la artista, calca y colecciona las sombras que proyectan las hojas de palmeras de jardines botánicos, redibujando asi procesos históricos relativos al extractivismo y la exotización.

[7] Pido prestada su sombra, título de la exposición y de la serie de 20 tintas sobre papel Hahnemühle en formato A3.


NANCY LA ROSA: PIDO PRESTADA SU SOMBRA

Augusta.Espacio, C. Suecia 332, Cusco, Perú.

Del 14 de julio al 12 de septiembre de 2023

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