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VEROVCHA: “SOMOS LOS ANCESTROS DEL FUTURO”

Desde la meditación y la intuición, visiones y fantasías que alimentan su obra, Verovcha va construyendo un espacio para pensar un mundo otro. Sus trabajos recientes, que se exponen desde el 21 de junio en Galería del Paseo, nacen de un ritual consagrado a rastrear nuestros orígenes, a la creación como un todo.

En sus composiciones brotan estructuras somáticas y formas imbricadas que remiten a rayos de luz y energía, la geometría universal y divina, elementos de una cosmogonía tanto imaginada como guiada por creencias ancestrales de distintas geografías, pero que se manifiestan en un mismo tiempo circular.

En el cotidiano y mediante la práctica artística, la artista limeña (1994) persigue estados de conciencia elevados. Allí, en el presente, más allá de la vigilia, del sueño y del soñar, concibe una naturaleza poblada por espíritus inteligentes, entendiendo a animales, plantas y piedras como entidades anímicas.

Vista de la exposición “Intersiendo”, de Verovcha, en Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra
Vista de la exposición “Intersiendo”, de Verovcha, en Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra

Alejandra Villasmil: Tu trabajo parte de un profundo sentido de comunión con la tierra, lo cósmico y cosmogónico, y del reconocimiento de una fuerza superior, inasible, que como humanidad nos ha desafiado a encontrarle una forma o un origen concretos. ¿Podríamos decir que lo que motiva tu obra es darle forma a lo universal?

Verovcha: Desde las historias ancestrales sobre nuestros orígenes que van viajando entre cantos, hasta la geometría que se utiliza para describir el universo y su creación, todas estas formas, símbolos, cuentos, logran demostrar nuestra interconexión, y son esas texturas / lenguajes diversos los que me motivan para crear.

Me motiva observar nuestro parentesco, como cuerpos humanos, vehículos de piel, que respiran junto a un planeta en constante viaje. Pienso en el Toroide, por ejemplo, como un referente geométrico en mi obra que me intriga bastante; es un campo magnético, una superficie que, al revolverse en sí misma, forma una especie de anillo. Es esta energía revolvente que puede ser utilizada para explicar el universo, energías como las del agujero negro, o también energías como las que emanan desde nuestro corazón, filamentos de luz que se extienden, y regresan.

Vista de la exposición “Intersiendo”, de Verovcha, en Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra

AV: En su texto curatorial, Florencia Portocarrero habla de una apariencia somática en tus obras, de una abstracción especulativa. Me parece una apreciación muy sugerente. Me invita a pensar en la imaginación como fuerza movilizadora de cambios, por un lado, y por el otro en cómo los cuerpos habitan un espacio-tiempo circular, tal como lo entendían nuestros ancestros, una noción que sigue vigente hoy en las cosmogonías indígenas. ¿Ves tu trabajo como una continuidad de estos saberes y creencias, necesaria para entender el mundo como un entramado de relaciones donde seres vivos y no vivos son inseparables, son el todo?

V: Sí veo una continuidad. Recurro constantemente a esta idea: que nosotros somos hoy los ancestros del futuro. Preguntarnos: ¿Qué estamos creando hoy? ¿Cómo? ¿Para quién? En la necesidad de encontrar respuestas para entender el origen, y con la posibilidad que no exista una concreta, lo más firme es conectarse al presente, arraigarse al ahora. Está en la presencia, en la respiración, ritmo circular, donde nos unimos con el todo, donde volvemos a ser. 

AV: Hay una pulsión espiritual en tu trabajo. Una canalización de energía corporal y creativa para alcanzar una conexión interior, contigo misma, pero también con aquello de lo que somos parte intrínsecamente, desde lo tangible hasta lo invisible. ¿Te sientes cercana a la espiritualidad y las filosofías no occidentales?

V: Mi obra surge desde la meditación, la intuición, visiones, fantasías. Que sí son espirituales y muchas veces ligadas a prácticas como el yoga, donde el balance con el cuerpo y la respiración son uno, ahondando en el presente para convertirnos en uno. Esta sensación de unión, del interser, es algo quizás bastante articulado en la filosofía no occidental, pero también lo considero como una verdad común, una verdad que se manifiesta a través de la belleza, del equilibrio y su impermanencia.

Vista de la exposición “Intersiendo”, de Verovcha, en Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra
Verovcha, detalle de obra. «Intersiendo», Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra
Verovcha, detalle de obra. «Intersiendo», Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra

AV: En la exposición, al centro de una de las salas, hay una especie de ofrenda de forma circular, compuesta por fotografías de intervenciones sobre el suelo, hechas con piedras y hojas. Cada foto está pinchada en una papa, un tubérculo que llega a Europa tras la conquista española del Imperio Inca, y que simboliza la generosidad de la tierra. ¿Podrías comentarnos sobre esta obra, sobre su dimensión ritualista?

V: La obra Matriz Continuo agrupa el archivo de un trabajo más grande llamado Matriz Tierra, donde busco, en diversos suelos, acariciar la tierra, reverenciarla, conectar con ella sin un objetivo final, más que el de dialogar.

Para crear estas matrices efímeras, no siempre fotografiadas, utilizo materiales encontrados a mi alrededor, como piedras, hojas, flores, barro, elementos cosechados in situ que forman parte del vocabulario que permite extenderme con la naturaleza, vinculando mi piel para crear un portal de conexión.

La forma de cada matriz, muchas veces como mandorla o a veces circular, refiere a lo sagrado en la fertilidad. Cada creación se vuelve un agradecimiento, una pausa en el camino para acercarse, y que luego, al alejarse, el viento u otro ser continúe la conversación.

Con las fotografías presentes en la instalación Matriz Continuo, busco mantener la esencia breve de las Matrices Tierra. Por eso la presencia de las papas, como ofrenda perecible, que nos da sustento, a nosotros y a las mismas fotografías, las cuales están sostenidas con una aguja, como invitación a hilarnos de vuelta al suelo.

Las 12 fotos pinchadas en círculo hacen referencia al tiempo; de ahí el nombre “continuo”: cada instante es una ofrenda que se enhebra al siguiente. Las imágenes de las matrices descansan sobre una alfombra tejida por tejedores tradicionales de los Andes para el proyecto Kutichi, recordándonos el soporte constante que nos da el manto fértil que es la tierra.

Vista de la exposición “Intersiendo”, de Verovcha, en Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra

AV: Las formas ovales remiten a esa fertilidad, a la fecundidad de la mujer y la flora. Tus obras, que son composiciones casi simétricas, de colores vivos, pespunteadas por rayos energéticos hechos con lana, son por lo general verticales y armadas a partir de varias placas rectangulares, como tótems. Cuéntame de las formas y composiciones de tus trabajos.

V: Pienso en mi trabajo como espejos fértiles, de ahí la forma totémica, como la del cuerpo humano, o también como la verticalidad de las plantas, que sube y crece, y que a su vez se arraiga a lo más profundo.

Las líneas y variedades de texturas aparecen como inscripciones o estratificaciones que fertilizan capa a capa mi obra, que luego es irrigada con la lana. Jugar con esa porosidad del color, su naturaleza cambiante y reveladora, sus posibilidades y materialidades, permiten a mis piezas sugerir seres vivos: crestados, expansivos y enraizados. ¿Cuántas formas puede tener un ser vivo?

AV: El color es muy importante en tu trabajo. Es un elemento simbólico tanto como las formas de las composiciones. ¿Tiene un significado especial cada color, como en el caso de la Wiphala?

V: Trabajo el color de manera muy intuitiva y orgánica. Busco llegar a contrastes inesperados, que la relación de colores genere una sensación elevada. Pienso en flores, y su inteligencia botánica al combinarse entre morados y amarillos, colores opuestos en un solo pétalo, lo cual les permite generar un alto contraste y así atraer con más facilidad a las abejas y continuar reproduciéndose.

Voy un poco por esa idea, de crear un buzz con la obra que nos haga, al ojo humano, quizás sentirnos más cerca a la conciencia de los insectos y las flores. El color para mi es la forma más cercana de celebrar la fertilidad de la tierra.

Verovcha, detalle de obra. "Intersiendo", Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra
Verovcha, detalle de obra. «Intersiendo», Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra
Verovcha, detalle de obra. «Intersiendo», Galería del Paseo, Lima, 2023. Foto: Juan Pablo Murrugarra

AV: Vives en el Cusco desde el 2019. Allí fundaste Kutichi, un taller de elaboración de textiles a través de técnicas ancestrales y teñidos con tintes botánicos que buscan llevar la naturaleza a los hogares, en un proceso de circularidad inherente a la interconexión de todo lo que existe. Cuéntanos de este proyecto colectivo y colaborativo y cómo se articula con tu práctica como artista.

V: El proyecto justo empieza con el interés de investigar más a fondo el color botánico, la tintorería natural, una práctica ancestral que resiste hasta hoy junto a la tejeduría en telar de cintura.

Me emociona ser parte de la historia de amor que existe entre el color natural y la lana; ambos se abrazan de una manera inigualable, como si la fibra animal y la planta tintórea estuvieran hechas la una para la otra. Esa interrelación, esa crianza mutua, desde el pastoreo de animales para recolectar su fibra, la cosecha de botánicos de temporada para teñir, el hervir a leña los botánicos para sumergir la lana y que chupe el color, que luego seque al sol, para después ser hilada y tejida. Estar cerca de toda esa sabiduría entretejida para y con nuestros cuerpos, me nutren como artista.

Con las piezas diseñadas para Kutichi no sólo honro la belleza de creación hereditaria, sino también me siento privilegiada de poder acompañar, como artista no tradicional, a la continuidad de una práctica que conmemora nuestra inseparabilidad. 

Kutichi
Cortesía: Kutichi

Intersiendo, muestra individual de Verovcha con curaduría de Florencia Portocarrero, se presenta hasta el 12 de agosto de 2023 en Galería del Paseo, ubicada en calle General Borgoño 770, Miraflores, Lima, Perú

Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es periodista, fundadora y editora de Artishock.

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