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ARGELIA BRAVO: EN MÁRGENES

Los actos estéticos son sociales.
Los actos estéticos son políticos.
Si los actos estéticos se enfrentan a la autoridad de la norma, son subversivos

Argelia Bravo


Un/a artista que trabaja desde el corazón de la crisis nunca tendrá una obra inofensiva. Si eres la hija de un guerrillero, siempre has vivido en zonas populares y sobrevives dentro de un gobierno totalitario; estás obligada a tomar una postura frente al horror. Este es el caso de Argelia Bravo (Caracas,1962), hija de Douglas Bravo. Artista que no «juega carritos» y que jamás pensaría en imágenes para decorar un salón.

En Márgenes es el título de la muestra que presenta la artista venezolana en DC Galería, Bogotá. Un proyecto coherente y concreto, curado por Elías Doria y producido por el artista Juan Carlos Rodríguez.

La exposición nos aproxima a uno de los ejes de investigación de la artista: el trabajo colaborativo con chicas Trans. El grupo de obras está conformado por performances, videos, fotografías y acciones duracionales que inició en Caracas hace unos 20 años, con el fin de poetizar el dolor de los cuerpos híbridos y evidenciar el infierno que significa ser Trans en un país como Venezuela. 

Argelia Bravo, Arte/Evidencia. Inventario de un itinerario corporal. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, Arte/Evidencia. Inventario de un itinerario corporal. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, Arte/Evidencia. Inventario de un itinerario corporal. Dermocopia. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, Arte/Evidencia. Inventario de un itinerario corporal. Dermocopia. Cortesía de la artista

Pero ¿por qué la obra más queer de ese país nace desde la sensibilidad de una mujer hetero? La respuesta, quizás, sea “la Otredad”, esa distancia necesaria que te permite entender un problema y sensibilizarte con su dinámica. Una sensibilidad que, en este caso, genera una colaboración horizontal con chicas Trans que son sus amigas en la vida cotidiana, y toman un protagonismo en la obra como sujeto, no objeto.

Este método marca una diferencia radical frente a las estrategias exotistas que insertan cuerpos Trans en el mundo del arte, sobre la forma particular y reiterativa en que aparecen los cuerpos “no binarios” en el arte venezolano: como una metáfora de la nación, para representar las dualidades y absurdos de un país como Venezuela.

En esta muestra, Argelia presenta su serie Arte/Evidencia, una colección de “topografías de la violencia” cartografiadas en el cuerpo de Yhajaira, una mujer Trans que vive en la calle desde los nueve años (desde la noche en que su padre y su tío apagaron una cuchara al rojo vivo sobre su mano, para que «dejara la mariquera»).

Argelia Bravo, «Rosado Bravo, arrecho y enfurecido», performance en el Museo de Bellas Artes, Caracas, 2004. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, «Rosado Bravo, arrecho y enfurecido», performance en el Museo de Bellas Artes, Caracas, 2004. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, "Rosado Bravo, arrecho y enfurecido". Revisión crítica de las antropometrías de Yves Klein. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, «Rosado Bravo, arrecho y enfurecido». Revisión crítica de las antropometrías de Yves Klein. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, «Rosado Bravo, arrecho y enfurecido». Revisión crítica de las antropometrías de Yves Klein. Cortesía de la artista

La curaduría también incluye la serie Rosado Bravo, revisión queer de las Antropometrías de Yves Klein, donde la feminidad Trans se impregna de un “rosado bravo, arrecho y enfurecido” para dejar marcas de “otro tipo de mujer” sobre la impecable blanquitud de un lienzo moderno. Un lienzo que también representa a las artes victoriosas de Venezuela, en este caso corrompida por la marginalidad.

La perla negra de este proyecto es un video donde la artista, en una operación de guerrilla estética, inserta en el mundo del arte una escena aberrante que circuló por las redes: el registro audiovisual de una chica Trans desnuda y detenida en la comisaría policial de Puerto la Cruz, al oriente de Venezuela.

En el video, la chica se enfrenta a una jauría de policías alterados como bestias frente a una perra en celo, mientras la filman, la exploran y le gritan en una oscura mezcla de morbo sexual y odio. Ante ellos, la chica se mantiene inmutable, al borde del fastidio por encarar una vez más su realidad: ser el fetiche más oscuro y secreto de un macho latino.

Argelia Bravo, Arte/Evidencia. Una cartografía de la violencia contra las trans en sus cuerpos y en la ciudad. Cortesía de la artista
Argelia Bravo, Arte/Evidencia. Cartografía de una historia interminable. Cortesía de la artista

Luego de esta muestra, y de reencontrarme con Argelia en Bogotá con su densidad y toda su dulzura infinita, solo me queda una certitud: lo queer no es un problema exclusivo de los cuerpos no binarios o de los homosexuales. Ser queer, pensar lo queer y poetizar lo queer implica un estado de espíritu.

El pensamiento queer supone posicionarse en los márgenes, sublimar el underground, apropiarse del odio que arroja la ciudad sobre nuestros cuerpos. El pensamiento queer tiene que ver con tener el valor de hablar sobre los cuerpos no humanos, invisibles para las narrativas oficiales. Argelia encarna todo eso y, quizás sin saberlo, es más queer que cinco Drag Queens en la domesticada Gay Pride de París. 

Siempre será más peligroso hablar de estos temas fuera del gueto comunitario, fuera de la academia o del bar gay. Gracias querida por tomar la palabra por nosotros, gracias por hablar de temas incómodos, incluso para la moral marica.

Argelia Bravo, Arte/Evidencia. Documento de identidad. Cortesía de la artista

Sobre la artista

Argelia Bravo ha desarrollado su investigación en las artes visuales de manera transversal con el video documental y el activismo transfeminista y ecofeminista, asumiendo las prácticas artísticas como un ejercicio político desde la creación.

Desde hace más de 15 años, trabaja desde una posición siempre crítica y exigente: el activismo de género, la videocreación documental y la insurgencia política engranada de modo indivisible con los lenguajes del arte contemporáneo desde sus capacidades transformadoras y como medio para la construcción de luchas simbólicas y efectivas contra la discriminación, a favor del derecho a la diferencia (género, cultura, origen étnico) y contra los abusos de poder y autoridad. A partir de estos elementos discursivos genera cruces entre experiencias ordinarias (vida cotidiana: la vestimenta, los actos de cocinar y comer, la charla entre amigos) y experiencias extraordinarias (performances y marchas, obras: videoarte, instalación, pintura, fotografía, etc., documentales, ponencias, artículos y otros textos). *

Bravo define su práctica artística como una «trocha transindisciplinaria contra la sumisión, una actitud militante de vida por la vía creativa, que puede desestabilizar y proponer nuevas rutas de conocimientos y prácticas liberadoras frente a los saberes instituidos».

De 2002 a 2011 desarrolló un complejo trabajo junto a la comunidad trans, que fue resumido en la exposición individual «Arte social por las trochas, hecho a palo, patá y kunfú», en la Sala RG de la Fundación CELARG. A partir de 2007 comienza una nueva investigación -aún en curso- a propósito de la problemática de soberanía alimentaria. Crea el Comando María Moñitos como una suerte de plataforma artística de lo que define como «investigación-creación-acción-participación».

*En Cuerpos «irreales» + arte insumiso en la obra de Argelia Bravo, por Albeley Rodríguez, 2014. Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador | Corporación Editora Nacional, Quito.


En márgenes, de Argelia Bravo, se presentó durante mayo de 2023 en DC Galería, Calle 75a # 20c – 52, Barrio San Felipe, Bogotá, Colombia

Rolando J. Carmona

Venezuela/Francia. Curador independiente. Su trabajo se centra en teorías y prácticas artísticas que cuestionan visiones del mundo antropocéntricas y binarias desde una perspectiva interseccional, con énfasis en el arte basado en medios derivados de la cultura post digital. En esta línea, sus proyectos actuales reflexionan sobre IA, ecosistemas híbridos y arte queer latinoamericano. También está preparando la publicación “CUELPA Rebelde”, una revisión de la contemporaneidad en Venezuela desde la lógica queer.

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