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MIS-SHAPES

Tiger Strikes Asteroid New York presenta la muestra colectiva Mis-Shapes, el primer proyecto curatorial de le artista visual, educadore y licenciade en filosofía Catalina Schliebener (Santiago de Chile, 1980). La exposición reúne obras realizadas entre el 2020 y 2022 por KC Crow Maddux (EE. UU., 1980), Ad Minoliti (Argentina, 1980) y Madeline Jiménez Santil (República Dominicana, 1986), artistas que comparten la compleja exploración de la siempre dinámica intersección entre la abstracción y el cuerpo.  

Cada une de les artistas participantes, desde diferentes acercamientos, entrelaza lo corporal como realidad personal con lo abstracto como código mutable: mientras en el trabajo de Ad Minoliti los principios geométricos y abstractos impulsados por el modernismo del siglo XX son replanteados desde las teorías queer y feminista, en las obras de KC Crow Maddox y Madeline Jiménez Santil la presencia del cuerpo viene a quebrar el sentido de las instituciones de dominio y de los símbolos seculares que apelan a la docilidad de los cuerpos.

El 28 de agosto se lanzó en la galería un fanzine de edición limitada, producido en México este año, que presenta el texto Abstracción impura, geometría problemática, escrito específicamente para la muestra por el teórico argentino Nicolás Cuello. Además de trazar aproximaciones a las experiencias individuales como personas trans, no binaries y racializadas de les artistas, la revista incluye una selección de imágenes de obras complementarias de les participantes e incluso un guiño a la canción homónima (1995) que da título la muestra, interpretada por la banda de pop inglesa Pulp

“We want the things you won’t allow us”

Pulp, Mis-shapes

Vista de la exposición «Mis-Shapes», en Tiger Strikes Asteroid New York, 2022. Foto cortesía de la galería.

 “Abstracción impura” es la imagen conceptual con la que, en su texto, Nicolás Cuello delinea la práctica de estes artistas. Se refiere a ella como “un espectro de posibilidades mutables desde las cuales la abstracción puede encarnar un problema, es decir, trascender el uso queer relativamente estable desde el cual la invisibilidad táctica, la fragmentación de la materia y la opacidad del sentido se vuelven modos de representación complejos de las diferencias raciales, sexuales y de género ante el imperativo cultural de la transparencia que traman las políticas de identidad en clave neoliberal, para en su lugar concentrar su atención en la convivencia de lo diferente como un proyecto des-alienante que expone la condición imposible de todo deseo de totalización del sentido en torno a la corporalidad”.

Combinando elementos de la fotografía, la instalación, el dibujo y del ámbito de los objetos, Catalina Schliebener articula en Mis-shapes un universo expansivo, en donde las obras responden al espacio expositivo y se manifiesta dinámicamente una voluntad de ruptura y alteración de los principios binarios albergados históricamente en el marco institucional que representa el cubo blanco.

Ad Minoliti, From The Fables Series, 2020, acrílico, lápices de colores y tinta sobre papel acuarela Fabriano de 300gr., 35,5 x 22,8 cm. Cortesía: Agustina Ferreyra Gallery. Foto cortesía de Tiger Strikes Asteroid New York
Ad Minoliti, From The Fables Series, 2020, acrílico, lápices de colores y tinta sobre papel acuarela Fabriano de 300gr., 35,5 x 22,8 cm. Cortesía: Agustina Ferreyra Gallery.
Ad Minoliti, From The Fables Series, 2020, acrílico, lápices de colores y tinta sobre papel acuarela Fabriano de 300gr., 35,5 x 22,8 cm. Cortesía: Agustina Ferreyra Gallery.

Cinco pinturas sobre papel de Ad Minoliti han sido dispuestas sobre un muro de la galería. El conjunto consiste en composiciones de figuras geométricas irregulares, de colores sólidos. En cada una, sobre la zona donde se ha generado espacios en blanco, Minoliti ha dibujado con lápiz de color rostros de diferentes personajes tiernos con atribuciones animales. Estos trabajos, que son parte de la serie The Fables (2020) evocan, por un lado, a aquellos activity-posters de fines de los años 70 y principios de los 80 donde les niñes podían completar y dibujar, en los espacios en blanco indicados, la figura o personaje favorito del cuento; por otra parte, nos induce a un juego perceptivo de asociación formal, que puede o bien abrir nuestra imaginación hacia otras dimensiones -incluida la del cuerpo no binario-, o llevarnos a una predecible “asignación” de las formas a figuras pre-existentes en la realidad (¿son estos los árboles o parajes del bosque donde encontraremos ocultos a nuestros furry-friends?)

La obra de Ad Minoliti se puede abordar desde distintos niveles de percepción. En el ámbito de lo artístico, la geometría y la abstracción son rearticuladas desde una perspectiva trans-feminista. En el vocabulario desarrollado por Ad Minoliti, la pintura es percibida y planteada como un conjunto de ideas susceptibles a expandirse hacia otros soportes y áreas de investigación. Esta resignificación de la práctica implica el desarrollo de diversas operaciones plásticas que incluyen murales y videos, dibujos y actividades formativas, teatro y diseño de disfraces. Desde un aspecto teórico, Ad Minoliti explora las infancias y su relación con el universo doméstico a través del análisis de los códigos de crianza e instrucción rubricados en los relatos fantásticos, los cuentos y las fábulas. Asimismo, desde el estudio de las teorías cuir y feminista, tales núcleos se han expandido a la exploración del no-binarismo y las dimensiones de lo animal que se desarrollan, por ejemplo, en las subculturas conocidas como “Furries”.

La intersección que Ad Minoliti desarrolla entre la transformación de las formas geométricas y la incorporación de pulsiones no-binarias a las narrativas convencionales encuentra, en su obra, su punto de confluencia en la minuciosa construcción de complejos micro-universos híbridos, donde una realidad totalmente impensada se materializa. La negatividad asociada a lo infantil se revierte, los grupos socialmente discriminados encuentran una expresión y es ahí donde, finalmente, “Caperucita gana”.

KC Crow Maddux, Minotaur, 2020, transferencia de inyección de tinta transparente, resina, cera, mdf, pintura, 274 x 144,7 x 5 cm. Foto cortesía de Tiger Strikes Asteroid New York
KC Crow Maddux, The Exitist, 2022, transferencia de inyección de tinta transparente, resina, mdf, pintura, 48 x 25 cm. Cortesía del artista

Minotaur (2020), de KC Crow Maddux, consiste en una construcción dispuesta sobre el muro compuesta por un “marco” antropomórfico de madera pintada de blanco y amarillo, que en su centro sostiene una placa fotográfica coloreada en la que se distinguen pilosidad, siluetas, porciones de cuerpo. Claramente la asepsia cromática y material de la forma escultórica contrasta con la inquietante superposición de sedimento corporal rubricado en la placa. En una segunda mirada, nos damos cuenta que el entorno donde esta placa está inserta es la silueta de una columna griega que se transfigura en el marco de la entrada al laberinto, que a su vez comienza a transfigurarse en un conjunto de formas que evocan extremidades y siluetas, cuerpo y sedimento orgánico. Lógica de lo monstruoso y confusión.

En Minotaur, KC Crow Maddux invoca la imagen mitológica de una criatura mitad humana/mitad animal cuyas atribuciones son antagónicas a la armonía de la sociedad. En su calidad de engendro monstruoso, este cuerpo será condenado al olvido en el interior del laberinto y a alimentarse de restos de carne humana. En su significación primaria, el minotauro representa la sombra, aquello que está oculto dentro de cada uno y a lo que tememos llegar como personas. La criatura es un cuerpo mutante que, en el orden impuesto de las cosas, puede aspirar a ser una identidad autónoma, pero que no poseerá una condición cómoda dentro de su contexto social. En cierta forma, Minotaur funciona como una metáfora de aquellas corporalidades que se han desprendido de la norma y aún se sorprenden a sí mismas siendo coaccionadas a construir un lenguaje legible para otro.

Materialmente, Crow Maddux crea construcciones en madera que “enmarcan” los fragmentos abstractos de su corporalidad. Estas estructuras toman como referencia la señalética pública, la arquitectura secular y religiosa, como también el alfabeto inglés y la simbología que atañe al cuerpo. Las imágenes que el artista desarrolla consisten en tomas fotográficas de su propio cuerpo, que luego de ser convertidas en capas translúcidas y coloreadas a mano, son superpuestas y selladas en resina.

La obra de KC Crow Maddux explora las fricciones que a nivel perceptivo se producen entre el sí mismo (self) y la esfera de lo social. En el acto comunicacional se producen dislocaciones en la comprensión del otro, expresadas en el lenguaje taxonómico abstracto que empleamos a diario en la vida cotidiana. La obra del artista reflexiona en torno a la fluctuación del género entre las nociones socialmente pre-establecidas entre el artificio y lo auténtico, o incluso, entre lo social y lo personal. Si nos apegamos a lo que sucede en este territorio, ¿de qué forma la superficie del cuerpo transgénero se puede proyectar y recibir una identidad? 

La comprensión del cuerpo propio en relación con el espacio que lo circunda implica la pregunta por la propia pertinencia de nuestro ser y su rol al interior de un contexto específico. Un cuerpo racializado supone una entidad que ha venido de “ninguna parte” y, por lo tanto, carga en su individualidad con el peso de una historia colectiva atribuida arbitrariamente. Ser susceptible al reordenamiento de tu experiencia por vía de la designación.  

Madeline Jiménez Santil, Lenguaje virtual infinito V, 2022, grafito, encaústica, imprimación de tiza y acero sobre lino sobre tabla, manguera flexible para conductos de aire, 67,8 x 67,8 x 12 cm. Cortesía Saenger Galería. Foto cortesía de Tiger Strikes Asteroid New York
Madeline Jiménez Santil⁠, El deseo es una lengua bifurcada que se mueve⁠ lentamente, 2022⁠, grafito, encaústica, imprimación de tiza, acero y juguetes eróticos sobre lino sobre panel de madera, 39,8 x 39,8 x 8,9 cm. Cortesía Saenger Galería. Foto cortesía de Tiger Strikes Asteroid New York

Madeline Jiménez Santil desarrolla su práctica en torno a las posibles relaciones entre el cuerpo, la materia y la geometría, repensando en este vínculo la condición de lo exótico, lo extraño y la migración. En una esquina de la galería reposa la obra El deseo es una lengua bifurcada que se mueve lentamente (2022), un panel de 40 x 40 cm forrado en lino e intervenido en su superficie con grafito, dos juguetes sexuales y dos puntas de fierro que funcionan como apoyo de una diagonal que el objeto forma con respecto al suelo. Máquina deseante mascarada de fluorescencia. En el misterio y el silencio de este objeto/retrato es donde sus agujeros dejan fluir materias: una lengua y una bolita china. Jiménez Santil construye objetos que pueden ser simultáneamente bellos e incómodos. Bellos porque en la variedad de sus atributos materiales esconden el secreto de su propia concepción, incómodos porque no se disponen de forma sencilla en el espacio expositivo, sino que lo modifican drásticamente.

En la construcción Los perros de los pies (2021) un panel con rueditas amenaza con quebrar el orden de la galería, su trazado, su rasgo, casi mudo, introspectivo. Las ruedas prometen moverse a voluntad y quebrar el orden occidental, del decoro galerístico. A través de su investigación, Madeline Jiménez Santil nos habla de construir un “objeto decolonial” como si quisiese indagar en la forma en que este operará al ingresar a las estructuras del arte contemporáneo. La artista construye paneles evocando figuras geométricas elementales (cuadrado, triángulo, rectángulo), sobre los cuales traza líneas y formas matemáticas, como si finalmente se tratara de un tatuaje sobre una piel inesperada para inscribir informaciones codificadas.

Las obras que Madeline Jiménez Santil va emplazando de manera aparentemente sorpresiva en los espacios de exposición tienen la peculiaridad de abstraerse. Ante la carencia de un correlato maestro que las defina o encasille, estos cuerpos autónomos disfrutan de su condición mutable. Como máquinas con atribuciones orgánicas, su función contemplativa se quiebra cuando nuestra mirada los sorprende secretando, por esos agujeros e incisiones que la misma Madeline va cavando, materias de colores eléctricos y espesor dudoso.

En el texto de presentación de Mis-Shapes Catalina Schliebener declara: “En lugar de de-construir la abstracción en un ejercicio puramente intelectual, estos trabajos abren la posibilidad de nuevas formas, nuevos cuerpos, deslizándose entre y alrededor de lo esperado, desafiando las suposiciones de los espectadores sobre quién o qué tipos de cuerpos operan, cómo y en qué espacios”.

En un sistema de dominio donde se crean coordenadas para trazar recorridos, tiempos para limitar movimientos y pulsaciones mecánicas para ahogar la actividad orgánica, los cuerpos responden, testimonian e ilustran, desde diferentes experiencias y contextos, cómo las estructuras hegemónicas (la política, la economía o la cultura) al carecer de un concepto o una imagen para apropiarse de la otredad, generan sistemas de inscripción para la disposición y control de esos cuerpos de subversión.

Vista de la exposición «Mis-Shapes», en Tiger Strikes Asteroid New York, 2022. Foto cortesía de la galería.

Mis-Shapes se presenta hasta el 11 de septiembre de 2022 en Tiger Strikes Asteroid New York, 1329 Willoughby Ave, #2A Brooklyn, Nueva York.

Leonardo Casas

Chile, 1974. Es artista visual y profesor del curso "Discursos Artísticos y Formas Políticas en Latinoamérica" en la Escuela de Gobierno de la Universidad de Chile desde el año 2006. Escribe para la revista Artishock y ha curado muestras colectivas en Santiago de Chile y Nueva York. Editor de los fanzines "Estrellita Mia" y "Tiny Star".

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