Skip to content

LA RESISTENCIA DEL PINCEL. LA PINTURA, LO POPULAR Y LO NACIONAL

Por Alinder Espada | Curador

En la pintura del Perú Antiguo, que podemos conocer a través de la cerámica, los murales de centros ceremoniales y el arte textil, no es frecuente la representación de la realidad de manera figurativa, sino la síntesis e interpretación abstracta de las distintas cosmovisiones. Con la llegada de los españoles y la imposición de sus imaginarios en el periodo de la Conquista, la pintura se convirtió en una importante herramienta para la evangelización, a través de imágenes identificables de motivos religiosos, tipos y lugares locales. Con el tiempo, nuevas técnicas y soportes se popularizaron entre los practicantes de la pintura, eventualmente alejándose de los códigos de la Iglesia. La pintura y la gráfica popular surgieron así en diferentes poblaciones cuando los pintores comenzaron a representar escenas de su cotidianidad, sus tradiciones e identidad, adaptándose a los intereses de nuevos públicos que veían en estas imágenes su carácter funcional y un símbolo del “buen gusto”.

A mediados del siglo XX se crearon nuevas conglomeraciones urbanas debido a las crecientes olas de migración del campo a la ciudad. La tradición de la pintura dejó de ser rural o campesina y cambió a soportes como carrocerías de camiones, letreros, paneles, lienzos y otros formatos publicitarios. Desde entonces hasta hoy, en los diferentes lugares donde emergen talleres de pintura popular, sus imágenes se crean y consumen cotidianamente, sin distinciones jerárquicas ni atributos ideológicos; hace parte de la vida misma y de las relaciones interpersonales, e incluso responde a las necesidades de supervivencia de las poblaciones. Es un fenómeno que ha despertado el interés de intelectuales y coleccionistas, y que propicia debates en torno a las prácticas privadas y políticas públicas que la miran y definen.

Vista de la exposición “La resistencia del pincel. La pintura, lo popular y lo nacional”, en el MAC Lima, 2022. Cortesía: MAC Lima
Vista de la exposición “La resistencia del pincel. La pintura, lo popular y lo nacional”, en el MAC Lima, 2022. Cortesía: MAC Lima
Vista de la exposición “La resistencia del pincel. La pintura, lo popular y lo nacional”, en el MAC Lima, 2022. Cortesía: MAC Lima
Vista de la exposición “La resistencia del pincel. La pintura, lo popular y lo nacional”, en el MAC Lima, 2022. Cortesía: MAC Lima

En la actualidad, la pintura y la gráfica popular participan de la identidad visual del Perú. A dos siglos de construcción de los imaginarios simbólicos que definen posibles sentidos de identidad peruana, pedimos a 77 artistas de diversas regiones ilustrar íconos históricos y populares. La selección de estos nombres se basó en la relevancia que tienen en su entorno social, al sostener y establecer tradiciones, conformar talleres e inspirar a los futuros pintores de su región. Cada uno interpreta el imaginario local, con su característica mirada y sus propios recursos técnicos. Algunos son profesionales de academia, otros formados por herencia y tradición.

Esta muestra pone el foco en la multiplicidad de formas de expresión artística que ocurren en simultáneo en un amplio y complejo territorio. Así, queremos visibilizar a los creadores que, golpeados por el peso simbólico del Bicentenario y por la tragedia de la pandemia, persisten en su vocación y logran la pervivencia de su arte.


LA RESISTENCIA DEL PINCEL. LA PINTURA, LO POPULAR Y LO NACIONAL

Museo de Arte Contemporáneo de Lima (MAC Lima), Av. Grau 1511, Barranco, Lima, Perú

Hasta el 28 de agosto de 2022

Artistas

José Aguilar [El Paiteño], Jorge Aguirre, Héctor Albino, Proel Alfaro [El Gitano], Jorge Altamirano, José Araujo [Ashuco], Dennis Arce Tupac, Julio Bonifacio, Víctor Cáceres, Juliana Cardozo, Freddy Carreño, Cristian Casas, Cecilio Domínguez, Hernán Blas, Diana Chávez, Carlos Chumpitaz, Henry Chumpitaz, Juan Carlos Condori [nauJCarlos], Luis Cueva [LU.CU.MA], Guillermo Culquicondor [Judá Ben Hur], Elvis De La Cruz, Jorge Documet, Nixon Escobar, Alinder Espada, Jesús Espichan, José Luis Farfán, Jean Paul Fernández, Giuliana Flores, Víctor Guerra, Julio Guevara [Pierito], Joel Guillén, Marco Antonio Lachy, Manuel Ichillumpa [Pintoreto], Percy Inuma, Luis Julca [Deo], José Larico, Yim Lavado, Galia León, Elio León, Frank Soria Art, Félix Llaque, Percy Marcelo [Angelo], Jorge Matos, Fernando Mendoza, Angélica Mendoza, Luis Mendoza, Víctor Murillo, Bernardino Ochoa, Rafael Orellana, Jorge Monteagudo, Dennys Padilla [Paitanmala], Marlin Paredes, Eder Blum Pari, Casilda Pinche, Roldán Pinedo, Victor Pinedo [VIPOL], Harry Pinedo, Jimena Pinedo, María Pinedo, Colectivo Hupik [Humberto Pingo, Hernan Pingo, Teodoro Pingo y Justo Pingo], Roberto Pinto, Américo Quispe, Silvia Ricopa [Ronincaisy] e Isaac Ramires Ricopa, Calixto Rivas, Lionid Rivera, María Rojas, Pedro Rojas [Monky], Luis Saquiray, Marco Sara, Edison Serna, Víctor Soto, Marco Antonio Tume [Tumagu], Noly Ulloa, Elena Valera [Bawanjisbë], Pablo Yumpo, Paulo Zapana y Diane Zúñiga.

También te puede interesar

RAFAEL SOLDI: A BODY IN TRANSIT

En su práctica, Rafael Soldi examina cómo lo queer y la masculinidad se cruzan con la inmigración, la memoria y la pérdida. Sus fotografías reflejan una profunda retrospección e introspección del artista, un proceso...

Vista de la exposición "Profecía es Memoria", de José Vera Matos, en la galería 80m2 Livia Benavides, Lima, 2017. Cortesía de la galería

JOSÉ VERA MATOS. NOSTALGIA POR EL INFINITO

El trabajo de José Vera Matos nos recuerda que la escritura, o la comunicación en su sentido más abstracto, solo puede existir en común, mientras sea creada para el otro, y siempre de una...