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CUERPOS MUTANTES | CUERPOS CONTACTO

Cuerpos Mutantes y Cuerpos Contacto forman parte del programa de exposiciones Un día en la Tierra del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, a través del cual se irá desplegando un discurso integral y holístico dedicado a la necesaria y urgente reflexión sobre el presente de la humanidad y su relación con el planeta.

A lo largo de 2022 y 2023 se presentarán, hilvanadas a través de esta amplia narrativa, más de once exposiciones, que incluyen tanto muestras individuales como colectivas de las colecciones públicas del Museo Moderno en diálogo con artistas invitados.

Cuerpos Contacto plantea una profunda reflexión sobre el cuerpo humano, su capacidad de cambio y su conexión con otras especies, mientras queCuerpos Mutantes ofrece una mirada sobre el arte y la cultura de la Argentina con el foco puesto en dar a conocer la historia y el presente de las luchas por la igualdad a través del cuerpo.

Ambas muestras son curadas por Francisco Lemus, Marcos Krämer, Clarisa Appendino y Violeta González Santos, y presentan la obra de artistas como Mercedes Azpilicueta, Elba Bairon, Delia Cancela, Alicia D´Amico, Alberto Goldestein, Roberto Jacoby, David Lamelas, Liliana Maresca, Marta Minujín, Diego Bianchi, Marina Daiez, Marina de Caro, Narcisa Hirsch y Josefina Labourt, entre muchos otros.

Vista de la exposición «Cuerpos contacto» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo

CUERPOS CONTACTO

La exposición Cuerpos contacto, integrada por obras del patrimonio del Museo Moderno y producciones de artistas invitados de gran trayectoria, traza un recorrido desde los años sesenta hasta el presente para pensar el cuerpo desde la diversidad, con todas sus identidades y géneros. En este recorrido, las luchas del movimiento de liberación sexual dieron visibilidad al cuerpo como territorio de placer y disputa. La relación del arte con la amistad, la música, la fiesta y la vestimenta fue clave en la ciudad de Buenos Aires para la manifestación plural de las diversas identidades y géneros sexuales y las distintas formas de vida. Estos encuentros fueron tan fundamentales en la década del sesenta, bajo el estímulo del arte pop, como durante la efervescencia del underground de los años ochenta y noventa.

El cuerpo público, el cuerpo político, el cuerpo festivo y el cuerpo pop como formas y estrategias de entrar en contacto entre las personas, generar comunidad, construir identidad y, al mismo tiempo, extender el horizonte de lo posible en el arte, es el eje de esta exposición que revisa el pasado del arte argentino y el patrimonio del Museo Moderno con el objetivo de interpelar al presente y sus luchas venideras.

Uno de los artistas más icónicos de esta experiencia de enorme vitalidad, que tuvo lugar en las décadas finales del siglo XX, fue Sergio De Loof (Buenos Aires, 1962-2020), cuyo gran legado celebra esta exposición, representado en la colección del museo por 82 de sus obras generosamente donadas por su familia. Su creatividad desbordante dio lugar a espacios de encuentro y disfrute colectivo: bares, discotecas y desfiles, donde primaron la creación artística y la mezcla de identidades, cuerpos y clases sociales.

Vista de la exposición «Cuerpos contacto» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo
Vista de la exposición «Cuerpos contacto» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo
Vista de la exposición «Cuerpos contacto» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo
Vista de la exposición «Cuerpos contacto» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo

Asimismo, mediante el desplazamiento de los límites del arte y sus instituciones, artistas como Marta Minujín (Buenos Aires, 1943), Dalia Puzzovio (Buenos Aires, 1943), Delia Cancela (Buenos Aires, 1940) y Pablo Mesejean (Buenos Aires, 1937-París, 1991), Edgardo Giménez (Santo Tomé, Santa Fé, 1942), Juan Stoppani (Buenos Aires, 1935) y David Lamelas (Buenos Aires, 1946) sentaron las bases para una cultura en constante efervescencia estética, sexual y política.

De manera temprana, los happenings de Marta Minujín plantearon la posibilidad de interrumpir la lógica de una situación existente a través de acciones intempestivas. En ellas, los performers y el público general adquirieron un rol protagónico por medio del juego, la danza y la excentricidad. La mezcla de los cuerpos y la dislocación de los espacios más solemnes del mundo artístico guiaron la actividad artística de Minujín en esos años.

Atendiendo a los cruces que tuvieron lugar entre la experimentación artística y el feminismo durante los años setenta y los primeros años de la vuelta de la democracia en Buenos Aires, se exhiben fotografías de Alicia D´Amico (Buenos Aires, 1933-2001), fotógrafa y defensora de los derechos de las mujeres a través de espacios del activismo en Buenos Aires como Lugar de Mujer. Las imágenes de Alicia D´Amico toman al deseo como eje de sus composiciones y muestran cuerpos de mujeres por fuera de las normas de la cultura patriarcal. En esta misma línea, se proyecta la película Legítima defensa (1980) de Marie Louise Alemann (Renania del Norte-Westfalia, 1927-Buenos Aires, 2015), pionera y promotora del cine experimental en Argentina. Por medio del formato Super 8, las películas de Alemann profundizan en la psicología de las personas en el contexto represivo de la última dictadura militar. En ocasiones, Alemann utilizó su propio rostro y cuerpo para filmar escenas donde el ocultamiento y la mimesis se descifran como una forma de resistencia.

Cuerpos contacto dibuja un arco temporal que pone en evidencia las continuidades y los cambios que se dieron en el arte como manifestación del reclamo de los cuerpos, a través de un profundo sentimiento de libertad cívica que fue determinante para la generación y transformación de prácticas como el happening, el performance e, incluso, el teatro. En todas estas experiencias, el cuerpo se presenta como vehículo de emancipación, conjugando el quehacer comunitario y la construcción de identidades desafiantes. Esta exposición ofrece una mirada sobre el arte y la cultura de la Argentina con el foco puesto en dar a conocer la historia y el presente de las luchas por la igualdad.

Vista de la exposición «Cuerpos mutantes» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo

CUERPOS MUTANTES

Cuerpos mutantes plantea un diálogo entre el patrimonio histórico del Museo Moderno y obras de artistas argentinos contemporáneos para intentar comprender los límites de los cuerpos a través de la observación de la materia y su manipulación, de su división en fragmentos y su reutilización poética, de lo monstruoso y de las figuraciones que ponen en suspenso lo humano.

Mediante un recorrido sensorial conformado por esculturas, pinturas y videos, Cuerpos mutantes indaga en cómo se desdibuja y se vuelve a construir la idea de individuo a partir de diversas transformaciones que suceden tanto en los cuerpos como en el entorno. Las mutaciones se originan por la alteración perceptible o imperceptible del funcionamiento de un organismo. A partir de la interrelación entre seres humanos y seres no humanos, como animales, virus, bacterias y otros microorganismos, mutar se convierte en una estrategia para imaginar nuevas formas de habitar el planeta. Las obras que conforman la exposición afianzan la idea de parentesco con otras especies y así amplían el horizonte hacia mundos más híbridos y plurales.

De carácter ensayístico, la exposición pone en relación la obra de artistas históricos que transitaron el informalismo, como Rubén Santanonín (Buenos Aires, 1919-1969), Paulina Berlatzky (Buenos Aires, 1918-1982) y Emilio Renart (Buenos Aires, 1925-1991) -artistas que se vieron influenciados por la fenomenología y que exploraron con la materia- con obras de artistas contemporáneos, como Virginia Buitrón (Quilmes, 1977), cuyos dibujos son el resultado de una relación interespecie entre humanos y larvas, y Julia Padilla (Buenos Aires, 1991), quien realizó una serie de esculturas especialmente para la exposición en la que objetos encontrados se ensamblan para formar una serie de orejas que podrían pertenecer a un ser entre animal y planta.

Vista de la exposición «Cuerpos mutantes» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo
Vista de la exposición «Cuerpos mutantes» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo
Vista de la exposición «Cuerpos mutantes» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo

La obra Astroseres de Raquel Forner (Buenos Aires, 1902-1988) indaga sobre la necesidad de tejer nuevas relaciones con la creencia de vida en otros planetas. Su obra, ubicada al ingreso de la sala, se vincula con obras de los artistas jóvenes Mauro Guzmán (Rosario, 1977) y Marina Daiez (Buenos Aires, 1992), quienes profundizan en los seres fantásticos y la unión entre lo natural y lo artificial como una nueva definición de vida.

En la película experimental Canciones napolitanas (1971) de Narcisa Hirsch (Berlín, 1928), una boca en primer plano de una mujer come un hígado a la vez que se escuchan de fondo canciones románticas. Los clichés de lo femenino son torcidos a través de una imagen repulsiva que también nos recuerda al cine surrealista. No hay una imagen de la mujer, sino la desconstrucción de esta.

Este procedimiento entra en diálogo con los videos de Diego Bianchi (Buenos Aires, 1969) hechos a partir de pedazos e injertos de piel y carne ficticias. Sus cuerpos desbordan lo humano al punto de tambalearse, inventar otros movimientos y formas de agruparse. El cuerpo fragmentado, llevado a un grado cero de la existencia, adquiere contundencia en la escultura Engendro 72 de Alberto Heredia (Buenos Aires, 1924-2001), artista que ocupa un lugar especial en el patrimonio por la generosa cantidad de obras donadas en vida al Museo. Heredia estimula la narrativa propuesta por la exposición: sus cuerpos desarmados, vaciados, con prendas y vendajes endurecidos por el paso del tiempo, exceden las connotaciones de la violencia histórica y política para preguntarse por los extremos más insondables de la humanidad.

Alejadas del pensamiento racional que caracteriza al arte moderno, las obras dejan al descubierto la materialidad y las formas en toda su exuberancia, para dar lugar a situaciones imprecisas y fantásticas que conectan al ser humano con la biodiversidad del planeta. Ante el impacto generado por la pandemia y la actual crisis climática, las obras ofrecen una profunda reflexión sobre el cuerpo humano, su capacidad de cambio y su conexión con otras especies.

Vista de la exposición «Cuerpos mutantes» en el Moderno, Buenos Aires, 2022. Foto: Guido Limardo

CUERPOS CONTACTO

Curaduría: Francisco Lemus, Marcos Krämer, Clarisa Appendino, Violeta González Santos

Artistas: Marie Louise Alemann, Mercedes Azpilicueta, Básica T.V., Elba Bairon, Rodolfo Bulacio, Delia Cancela, Comparsa Drag, Jimena Croceri, Alicia D´Amico, Sergio De Loof, Marga Fuentes, Gambas al ajillo, Edgardo Giménez, Alberto Goldestein, Guillermo González Ruiz, Pompi Gutnisky, Roberto Jacoby, Alejandro Kuropatwa, David Lamelas, Liliana Maresca, Pablo Mesejean, Marta Minujín, La Organización Negra, Martha Peluffo, Dalila Puzzovio, Kiwi Sainz, Oscar Smoje, Aldo Sessa, Julieta Steimberg, Juan Stoppani.

CUERPOS MUTANTES

Curaduría: Francisco Lemus, Marcos Krämer, Clarisa Appendino, Violeta González Santos

Artistas: Paulina Berlatzky, Diego Bianchi, Virginia Buitrón, Alberto Carlisky, Marina Daiez, Marina de Caro, Marcelo Epstein, Raquel Forner, Mauro Guzmán, Alberto Heredia, Narcisa Hirsch, Ana Kamien, Josefina Labourt, Isaías Nougués, Andrea Ostera, Julia Padilla, Dalila Puzzovio, Emilio Renart, Rubén Santantonín, Leone Sonnino, Pablo Suárez, César Valencia.

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, primer piso, Av. San Juan 350, San Telmo. Buenos Aires, Argentina.

Hasta el 25 de abril de 2023

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