SANTIAGO PAREDES: HAY UNA SERPIENTE EN MI BOTA
Por Irene Gelfman | Curadora
Si nos remontamos a la antigüedad, varias civilizaciones tempranas tuvieron como práctica quitarse los zapatos cuando regresaban del mundo exterior porque era la forma simbólica y física de remover las impurezas antes de entrar al hogar. Paredes crea una narrativa que gira en torno a la idea de habitar un espacio, o más bien la manera de habitar una idea. El espectador, al ingresar y despojarse de sus zapatos, acepta el pacto ficcional propuesto, para convertirse en un elemento más de su mise-en scéne.
Sus diferentes intereses -las miniaturas persas, el grabado japonés, el high fashion y la cultura pop contemporánea- crean un universo visual teñido de duda, entre lo que es y lo que representa. Con un gesto, lleva todo al mismo plano de importancia, donde no hay jerarquías.
Las obras son la unión de mundos disímiles pero complementarios, que giran en torno a la condición de culto y uso de los objetos cotidianos. Sus escenas se componen de múltiples referentes, apropiaciones y simulaciones en diálogo con la historia de las imágenes, donde a modo de efecto dominó, cada layer utilizada va creando algo de contenido, algo de frivolidad, algo de neoclasicismo y algo de ambigüedad.



Las piezas que componen Hay una serpiente en mi bota fueron creadas digitalmente y pensadas para ser materializadas en superficies aterciopeladas, de formas caprichosas e inverosímiles.
En el centro de la sala, una mesa con libros creados por el artista actúa como la carpeta Mis documentos. Choosing is doing, se lee en la contratapa de uno de ellos, y puede entendersecomo la piedra fundacional. Paredes nos propone reflexionar sobre la posibilidad de componer no desde un instrumento material sino a partir de las imágenes que rastrea, captura y se apropia de distintas fuentes como internet, carteles publicitarios, libros usados, folletos. Cualquier código de representación puede encapsular el sentido mínimo y necesario para despertar una de sus pinturas. Análogo a un libro, sus obras se pueden pensar de la mismamanera, primero son diseñadas y luego impresas.
La exhibición se caracteriza por una constante: el pasaje de lo bidimensional a lo tridimensional, de lo virtual a lo físico, y del mundo público al mundo privado. De esta forma, cada elemento que compone la muestra actúa como una expresión mínima de sentido y acentúa la singular belleza de cada objeto para potenciar nuestra habilidad de ver nuevas formas.



SANTIAGO PAREDES: HAY UNA SERPIENTE EN MI BOTA
Moria Galería, Thames 608, Buenos Aires
De marzo a abril de 2022
También te puede interesar
La Mala Letra.papeles de Alberto Greco
El trazo de tinta prolifera en estos dibujos en apretados grafismos que se anudan, por momentos, en letra ilegible y rabiosa, en texto indescifrable. Deviene escritura manuscrita, mancha, huella, tachadura, garabato. La “mala letra”...
LA MISE EN ESCÈNE DE MARTÍN LEGÓN
Martín Legón es un artista argentino con una obra inquietante y seductora. Cargada de guiños al diseño industrial, sus trabajos recientes componen un mise en escène que nos convoca a reflexionar sobre el objeto…
DESDE LOS MÁRGENES. GUMIER MAIER EN LOS 80
El Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina presenta Desde los márgenes: Gumier Maier en los 80, una exposición que reúne cerca de 90 pinturas, dibujos, ilustraciones, fotografías y documentos que abarcan los primeros...


