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TRES EXHIBICIONES DESTACADAS DEL PROGRAMA OUT COLLECTIVE DE VORTIC

Vortic es una plataforma virtual de difusión y comercialización de obras de arte de alcance internacional surgida tras la pandemia. Mediante recursos tecnológicos de realidad virtual y aumentada tanto en su sitio web como en su aplicación móvil, alberga exhibiciones temáticas de galerías y espacios de arte de numerosas ciudades, poniendo así a disposición de coleccionistas de todo el mundo contenido cuidadosamente curado.

Una de sus iniciativas más recientes es OUT Collective, una red internacional de 27 galerías que entre septiembre y diciembre de este año, y a través de exhibiciones online, destinarán parte de sus ventas a apoyar el trabajo de visibilización, búsqueda de igualdad y justicia de organizaciones benéficas LGBTQ+ como akt, ELOP, Gendered Intelligence, Queercircle y amfAR – The Foundation for AIDS Research.

OUT Collective suma a otros proyectos desarrollados por Vortic en su afán de relevar a artistas que no suelen gozar de la debida exposición, o que han sido dejados de lado por los relatos canónicos de la historiografía del arte, como fue el caso de Female Voices of Latin America, que reunió el trabajo de más de 150 mujeres artistas vivas de dicha región, representadas por unas 60 galerías e instituciones internacionales.

Como parte de una alianza entre Vortic, Artishock y otros medios especializados en arte de Estambul y Londres que persigue abrir espacios a artistas subrepresentados, seleccionamos tres exposiciones del proyecto OUT Collective que destacan por su pertinencia hoy como relato socio-político y de género y por su enfoque curatorial.

Hudinilson Jr., Xerox-Action, 1980, 10 x 16 cm [3.9 x 6.3 in]. Cortesía/Courtesy: Galeria Jaqueline Martins y/and Renata Phoenix Collection

Alair Gomes y Hudinilson Jr. | Let X=X | Kupfer (Londres, Reino Unido) | 14 Sep → 30 Dec 2021

Reuniendo el trabajo de dos artistas brasileños de distintas generaciones, Let X=X es una exhibición de categoría museo que indaga en las investigaciones pioneras de Alair Gomes (1921-1992) y Hudinilson Jr. (1957-2013) abocadas al homoerotismo y lo queer dentro del contexto socio-político de los años 70 y 80 en Brasil, marcado por una dictadura militar y el corsé de un régimen heteronormativo.

Al igual que otros artistas de su generación, Gomes y Hudinilson Jr. hicieron del cuerpo su herramienta política y de disenso, un arma contestataria y un territorio en el que se disputan lo disidente y lo socialmente establecido para explorar la noción de lo masculino de cara a las prácticas de opresión ejercidas sobre identidades históricamente marginadas.

Las fotografías en blanco y negro de Gomes incluidas esta exposición, que llevan por título Sinfonía de iconos eróticos (1966-1978), presentan variantes de posturas –‘partituras’- de torsos y piernas desnudos de hombres cuyas vellosidades casi se pueden tocar, gracias a un metódico trabajo de luz.

Las imágenes son parte de un amplio repertorio del artista que celebra el erotismo, la belleza y desnudez del cuerpo masculino. Un trabajo que bien podría remitirnos a fotógrafos como Robert Mapplethorpe en tanto mirada queer, pero que se distancia de aquel en cuanto al contexto en el que fue creado. Esta serie funciona además como contrapartida a la narrativa histórica institucional y académica en la que el registro erótico del cuerpo se centra en la mujer, y su público en el hombre heterosexual.

Cuerpo, reproducción y máquina bien podrían resumir el trabajo producido por Hudinilson Jr. entre los años 70 y los 2000, un “archivo” de impresiones corporales deconstruidas y vueltas a recomponer en composiciones por retícula, realizadas a través de la acción performática y auto-erótica de posar su cuerpo desnudo sobre fotocopiadoras (proceso que, por cierto, también fue documentado, y que derivó en obras de carácter propio).

Este ejercicio experimental, que se transformó en una rutina de registro obsesivo –y finalmente en “obra”-, no puede desasociarse de un bravío intento por proclamar una identidad propia y llena de orgullo –aunque susceptible de ser aniquilada, o desmembrada-, sobre todo en momentos en que la opresión sobre los cuerpos dictaba el modus vivendi de la sociedad brasileña.

Curada por Kiki Mazzucchelli, Let X=X –título que alude a repensar los presupuestos biológicos respecto a los cromosomas sexuales- también establece paralelismos entre Hudinilson Jr. y Gomes a través de fotografías de registro de representaciones clásicas, occidentales e idealizadas en la escultura greco-romana.

En una lectura un poco más amplia, la reunión de ambos artistas en una sola muestra viene a reivindicar el imaginario de la lucha colectiva por la libertad de los cuerpos masculinos en sociedades represivas y conservadoras, desde la época en que ellos vivieron hasta nuestros días.

Alair Gomes, Symphony of Erotic Icons #25, 1978, 30 x 20 cm [11.8 x 7.9 in]. Cortesía/Courtesy: Galeria Jaqueline Martins y/and Renata Phoenix Collection
Alair Gomes, Symphony of Erotic Icons #2, 1978, 30 x 18.4 cm [11.8 x 7.2 in]. Cortesía/Courtesy: Galeria Jaqueline Martins y/and Renata Phoenix Collection
Hudinilson Jr., Xerox-Action, 1980, 22 x 14 cm [8.7 x 5.5 in]. Cortesía/Courtesy: Galeria Jaqueline Martins y/and Renata Phoenix Collection
Daniel Santiago Salguero, Nrop #1, 2019, impresión digital con pigmentos naturales, 62 x 93 cm [24.4 x 36.6 in] / Dimensión real/Real dimensions: 31 x 47 cm. Ed. 3 + AP. Cortesía/Courtesy: Instituto de Visión
Daniel Santiago Salguero, Nrop #4, 2019, impresión digital con pigmentos naturales, 62 x 93 cm [24.4 x 36.6 in] / Dimensión real/Real dimensions: 31 x 47 cm. Ed. 3 + AP. Cortesía/Courtesy: Instituto de Visión

Miguel Ángel Cárdenas y Daniel Santiago Salguero | Warming Up | Instituto de Visión (Bogotá) | 14 Sep → 30 Dec 2021 

Para su participación en OUT Collective, Instituto de Visión también emparenta a dos artistas de distintas generaciones cuyas obras se tejen alrededor de conceptos comunes: el cuerpo, la sexualidad sin tabúes y el erostimo como espacios y estrategias de resistencia frente a los mecanismos de control social.

El artista colombiano-holandés Miguel Ángel Cárdenas (1934-2015) es pionero en la inserción del video-performance latinoamericano en los Países Bajos. Desde su asentamiento en Ámsterdam en 1962, donde encontró por primera vez la libertad para declarar abiertamente su homosexualidad –y cambió su nombre a Michel Cardena-, comenzó a realizar una serie de videos que determinaría el leitmotiv de toda su obra audiovisual y performática: la sexualidad en su sentido más erotizado y explícito, alejada de su connotación abyecta y más bien próxima a su carácter sublime.

El título de la exposición en Vortic es tomado de su compañía de producción de video Warming up etc, etc, etc, el cual deriva a su vez de los happenings y otras acciones en los que el artista proponía “calentar” la frialdad cultural de los Países Bajos mediante la calidez asociada a la “latinidad” -bajo una mirada exótica-, o a través de las interacciones sociales, los afectos y la fogosidad del sexo.

Uno de sus trabajos en video más conocidos, presente en esta exposición, es The soup is delicious (1977). Allí vemos al artista preparando una sopa, sentarse en la mesa para luego comérsela con inusual deleite –aunque para algunos sibaritas, el placer de comer puede alcanzar los límites del orgasmo. Advertimos el gozo en los gestos del artista, quien se contonea sobre su silla mientras dice “delicious”, pero no nos percatamos de que su clímax lo alcanza por la felación que recibe debajo de la mesa, fuera de cámara.      

Cárdenas es también conocido por sus esculturas ensambladas a partir de objetos cotidianos y materiales sintéticos en configuraciones que asoman o sugieren partes íntimas de manera lúdica pero también provocadora. A este desarrollo de “pop erótico” pertenece una de las piezas en exhibición, Green and Yellow Lovers (1964), que elucubra un apareamiento de manera sucinta y juguetona.

Miguel Angel Cárdenas, The Soup is Delicious, 1977, still de video. Ed. 3/10 + AP. Cortesía/Courtesy: Instituto de Visión
Miguel Ángel Cárdenas, Sin título [Untitled], 1971, collage sobre papel negro / on black paper, Tela pintada / painted fabric y/and papel/paper, 50 x 65 cm [19.7 x 25.6 in] / Dimensión real/Real dimensions: 65 x 50 x 5 cm. Cortesía/Courtesy: Instituto de Visión

Daniel Santiago Salguero (Bogotá, 1985) dirige su mirada a su propio cuerpo en autorretratos en blanco y negro, casi todos en su versión negativa, para “hablar de un tiempo de revolución interior en tiempo de revolución exterior”. La serie fotográfica que aquí presenta, Nrop, fue realizada durante el 2019, un año convulso, acontecido por paros, protestas sociales y catástrofes climáticas, al que seguiría la pandemia de 2020-2021. Encontrándose solo por un año en su departamento, el artista comenzó una serie de selfies que, sin perder su carácter experimental, buscaban comunicar de manera artística su vulnerabilidad en el encierro. Estas imágenes, que hablan desde lo íntimo, se expanden desde el autoerotismo y el desnudo directo hacia escenas en pareja abiertamente sexuales, encontrándose en este punto con el desparpajo también presente en la obra de Cárdenas.

Daniel Santiago Salguero comparte sus fantasías para el voyeur bajo el prisma amateur de las apps de citas, pero no sin vincular -como él mismo explica- la fragilidad de la desnudez con el acto combativo, de mostrarse fuerte frente a una realidad asediada por guerras, drogas, el capitalismo, el patriarcado, la necropolítica y la política sucia. Y lo hace desde una postura consciente de lo que hoy implica la “fotografía viralizada”, esto es, reivindicando la selfie y la toma del celular como la estética de la imagen del siglo XXI.

Esta exposición al desnudo de Daniel Santiago Salguero nos remite inevitablemente a la moralina presente en las grandes corporaciones que controlan las redes sociales, donde un algoritmo que, como un Dios que todo lo ve y todo lo puede controlar, se alza como el nuevo juez, como ese censor puritano de doble estándar que se hace la vista gorda frente a instantáneas de un mundo cada vez más corrupto.

Nilbar Güreş, Non Sex-Belt, 2014, fotografía / photography, 100 x 150 cm [39.4 x 59.1 in]. Ed. 2/5 + 1 AP. Cortesía/Courtesy: Galerist.

Nilbar Güreş | Breasts by Rose | GALERIST (Estambul, Turquía) | 1 Sep → 30 Oct 2021

Para OUT Collective, GALERIST presenta una selección de obras de Nilbar Güreş (Estambul, 1977), una artista que parte de su identidad cultural kurdo-alevi para abarcar narrativas universales con una perspectiva crítica de género. Su obra, desarrollada en medios tan diversos como performance, video, fotografía, collage y dibujo, establece una fluida conversación entre cultura y percepción de la identidad.

La artista explora las posibilidades políticas y artísticas de las prácticas queer y transfeministas mediante la articulación de escenas de carácter lúdico –incluso absurdo-, protagonizadas por figuras de género fluido, en el caso de los dibujos, o recurriendo al cuerpo femenino y su potencial performático llevado a la imagen, en el caso de las fotografías.

A través de ambos medios, Nilbar Güreş indaga en la identidad marginada y en la organización de las minorías en relación con los mecanismos de poder imperantes. Su identidad cultural la ha llevado a investigar en los últimos años las prácticas, tradiciones y costumbres de otras comunidades y grupos indígenas en países como Brasil, Bolivia, Nueva Zelanda y Suecia, a fin de resaltar los paralelismos e historias colectivas del colonialismo dentro de la cultura occidental dominante.

Un rasgo característico de su obra son los ambientes naturales en los cuales se insertan sus personajes. En las pinturas, la vegetación en estado salvaje –cactus, palmeras datileras- envuelve animales y personitas, mientras que las fotografías retratan la esencia del asumirse mujer por la vía del vestuario, las poses y las actitudes al sentirse observada. Las protagonistas de los retratos de Güreş lucen determinadas, asumen su sexualidad y toman el control de sus deseos. Para alcanzar este evidente estado de empoderamiento, de comodidad consigo mismas, las sitúa en su entorno natural, les consulta sobre la escena, el escenario y la vestimenta que les resulta más propia y natural. En el proceso, dice la artista, ellas “transforman y modifican estratégicamente su entorno y los espacios asociados a este, así como sus propios deseos y situaciones».

Las pinturas de Güreş son, si quiere, más abiertas e indescifrables. En Welcome to Assland (2020), por ejemplo,vemos una figura no binaria reclinada de espaldas. Está desnuda -lleva puesto solo un par de botas y alardea un bigote-, sus piernas abiertas para, mientras revela su trasero, erigir una especie de puente sobre un lago rodeado de un bosque de pinos. Ayıcık; Das Bärchen (2020), en tanto, es una pequeña pieza realizada con trazos rápidos y toscos de empastes de pintura que sugieren dos figuras: la de un desnudo reclinado con orejas de ratón, y una palmera/falo con dos cocos a modo de testículos.

En My body, my soft desk (2020) una mujer está pariendo -¿o fornicando?- un gran cactus/juguete sexual, coronado por una flor que puede ser tanto parte de la planta como su propia vagina. Un hombre a su lado parece cantarle una canción, mientras que un chuchillo amenazante, de mayor porte que los personajes, cierra –o deja abierta- una lectura tenebrosa sobre la violencia de género en nuestros sistemas patriarcales.

Nilbar Güreş, Assland; Welcome to Assland, 2020, marco encontrado/found frame, óleo sobre carton/oil on cardboard, 17.3 x 23.5 cm [6.8 x 9.3 x 1.2 in]. Foto/Photo: Reha Arcan. Cortesía/Courtesy: Galerist.
Nilbar Güreş, Breasts by Rose, 2020, óleo sobre carton/oil on cardboard, 30 x 40 x 3 cm [11.8 x 15.7 x 1.2 in]. Foto/Photo: Reha Arcan. Cortesía/Courtesy: Galerist.
Nilbar Güreş, My Body My Soft Desk, 2020, óleo sobre lino / oil on linen, 50 x 100 cm. Foto/Photo: Reha Arcan. Cortesía/Courtesy: Galerist.

Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.

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