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UN ENCUENTRO VEGETAL

El mundo vegetal representa el 85% de la vida que conocemos y sostiene a todos los organismos vivos del planeta mediante la fotosíntesis, proceso por el que -vale la pena recordarlo- convierten sustancias inorgánicas -carbono y agua-, en orgánicas -hidratos de carbono-, desprendiendo además el oxígeno que respiramos los animales. Las plantas son seres sensibles, atentos a los elementos y a las formas vivas que los rodean, enraizados, pero en constante evolución, capaces de construir anatomías alternativas para sobrevivir y florecer; respirando, percibiendo, alimentándose y reproduciéndose a través de todo su organismo. Tienen memoria, se comunican entre sí, crean comunidades simbióticas e influyen en el clima del planeta. Pese a nuestra percepción común, han transformado más a los humanos de lo que estos han hecho con ellas. Y seguramente alberguen la solución para nuestra prosperidad y supervivencia.

Bajo esta premisa, La Casa Encendida inició el pasado 28 de mayo un ciclo de actividades -cursos, conciertos, proyecciones de películas- cuyo eje central es Un encuentro vegetal, exposición curada por Bárbara Rodríguez Muñoz, de la Wellcome Collection de Londres, y que presenta los trabajos de Patricia Domínguez (Santiago de Chile, 1984), Ingela Ihrman (Kalmar, Suecia, 1985) y Eduardo Navarro (Buenos Aires, 1979).

Matrix Vegetal, Cinchona, Patricia Domínguez, VEGAP, Madrid, 2021
Matrix Vegetal, Búsqueda de visión, Patricia Domínguez, VEGAP, Madrid, 2021

“Nuestras compañeras las plantas abandonaron el agua y colonizaron tierra firme hace 450 millones de años. El Homo Sapiens surgió hace 300 mil años y hoy los humanos tan solo representan el 0,01% de la biomasa de la Tierra. Aunque los humanos también somos criaturas de la tierra (“humano”, del latín humus: tierra), hemos cortado nuestros vínculos con la tierra y la naturaleza; hemos regulado su utilización como recursos a la vez que negamos esos vínculos tan vitales como frágiles que conectan todas las formas de vida, humana y no humana. Para la muestra Un encuentro vegetal, los tres artistas han tenido el novedoso encargo de repensar nuestra relación con las plantas y poner en relieve la importancia de su acción en la naturaleza”, señala la comisaria de la exposición Bárbara Rodríguez Muñoz.

La exposición y el ciclo de actividades que la acompañan reconsideran las plantas más allá de su uso para el consumo humano, mostrando su complejidad y sensibilidad. A la vez, propone una reflexión meditativa sobre el mundo vegetal y lo que de él se puede aprender. La curaduría establece así una conversación entre las prácticas de tres artistas cuya obra descompone lentamente el omnipresente muro artificial existente entre los seres humanos y la naturaleza, y que está devastando nuestros ecosistemas, nuestra vida y nuestra salud.

Patricia Domínguez en la exposición «Un encuentro vegetal», La Casa Encendida, Madrid, 2021.

La propuesta de Patricia Domínguez está compuesta por cinco tótems futuristas que albergan reproducciones de las colecciones etnobotánicas de la Wellcome Collection de Londres y el Museo de América de Madrid, y piezas del Real Jardín Botánico y la Real Academia de La Historia de Madrid, procedentes de América del Sur y Europa, dando así voz a las narrativas de violencia y sanación que encarna el material expuesto.

“En América del Sur, las técnicas ancestrales de curación se volvieron invisibles después de la colonización. Yo estoy intentando excavar poco a poco en todo este conocimiento. Intento aprender de él, digerirlo, para poder transformarme. El cristianismo, el colonialismo y la biopiratería abrieron una brecha entre los ecosistemas occidentales de conocimiento y las alianzas entre personas, plantas, la tierra y lo suprahumano”, señala la artista.

Ingela Ihrman muestra A great seaweed day, una instalación silenciosa de algas corporales que alude a un periodo de convalecencia de la propia artista junto al mar, y a los vínculos entre la flora de su intestino y la de los océanos.

“Las esculturas están realizadas con diferentes tejidos, con harina, cola para madera, silicona, masilla, tintes textiles, pinturas acrílicas, gomaespuma, laca y otros materiales encontrados en la ciudad en la que resido. El color rojo, marrón o verde de las algas está relacionado con la profundidad que alcanzan las distintas longitudes de onda de la luz. He pintado mis esculturas de tal forma que nos hagan recordar cómo las distintas capas de pigmentos de las acuarelas van componiendo membranas transparentes, exactamente igual que lo hacen los delicados estratos de células en las algas secas de los herbarios”, explica la artista.

Ingela Ihrman, A great seaweed day. Vista de la exposición «Un encuentro vegetal» en La Casa Encendida, Madrid, 2021.
Vista de la exposición «Un encuentro vegetal» en La Casa Encendida, Madrid, 2021.
Vista de la exposición «Un encuentro vegetal» en La Casa Encendida, Madrid, 2021.

Los dibujos expansivos y contemplativos de Eduardo Navarro se sirven de sobres biodegradables que contienen semillas de árbol; al finalizar la exposición serán devueltas a la naturaleza y, en contacto con la tierra, las semillas se activarán, reconectándonos con el humus holístico. Escritas en colaboración con el filósofo Michael Marder, las instrucciones performativas de Navarro para esta exposición —en las que animan a abordarla como lo haría una planta—invitan a embarcarnos en un camino de iluminación vegetal.

“Las plantas son un absoluto misterio. Con esa noción como punto de partida, se puede proponer el ejercicio de imaginar lo que podría ser un diálogo con las plantas. Desde las limitaciones de la percepción humana, nos acercamos a la naturaleza como a una “experiencia”. Tal como lo veo yo, respirar es la manera más sencilla de comprender que formamos parte de un sistema de comunicación con los seres vegetales”, señala Navarro.


Photosynthetics, Eduardo Navarro, 2021 © Sofia Jallinsky

La muestra en La Casa Encendida, junto a la colaboración con otros profesionales y colecciones, continúa con la exposición Rooted Beings [Seres enraizados], que se celebrará en la Wellcome Collection en 2022.

La obra de Patricia Domínguez y Eduardo Navarro se desarrolla en colaboración con Delfina Foundation. La investigación de la colección y los textos para el encargo de Patricia Domínguez los han llevado a cabo Kim Walker, Cinthya Lana y Dominic Neergheen.

Del 10 al 24 de junio, Patricia Domínguez realiza el taller Matrix Vegetal, botánica decolonial, tres sesionesonlinede representación de plantas junto a una serie delecturas críticas para descomponer el lenguaje científico botánico y el punto de vista occidental en la representación de las plantas.

Los diseñadores de la exposición son Futuro Studio.

Para más información sobre las actividades conexas se puede visitar la web de La Casa Encendida.


UN ENCUENTRO VEGETAL

La Casa Encendida, Ronda de Valencia, 2, Madrid, España

Del 28 de mayo al 29 de septiembre de 2021

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