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JUN KAI OXI, CHAQAB ́ATA K ́OBI, 十方鎖事

Protocinema presenta Unas cuantas en varios lugares, una exposición grupal a presentarse en Seúl, Bangkok, Estambul, Nueva York, Santurce y Ciudad de Guatemala, en donde se emplean modelos sustentables para la realización de exposiciones, con los cuales se busca, por una parte, reducir la explotación de recursos naturales, labor y conocimiento, y por otra, el consumo, es decir, no se recurre a transporte marítimo o aéreo.

En Ciudad de Guatemala la exhibición se lleva a cabo en la residencia artística independiente Pagoda Imaginaria, e incluye obras del artista Esvin Alarcón Lam, quien ha invitado al artista Antonio Pichillá y la artista Camile Juárez. Esta colectiva, que se titula JUN KAI OXI, CHAQAB ́ATA K ́OBI, 十方鎖事, podrá ser visitada hasta el 26 de junio de 2021 en Pagoda Imaginaria (8 Av. 16-44, Zona 1, Ciudad de Guatemala, 5° nivel, Hotel Quetzalí).

Antonio Pichillá, Cordón Umbilical, 2021. Cortesía del artista

JUN KAI OXI, CHAQAB ́ATA K ́OBI, 十方鎖事

Por Pagoda Imaginaria

Cuando se arroja una piedra en contra de un tanque de guerra, es claro que hay una desigualdad en el arsenal de quienes se disputan la vida. Lejos de ser ésta una afirmación gratuita o sin contexto, surge más bien de una imagen que ha circulado en los últimos días. Se trata de la fotografía de Edward Said, notable escritor, y quien ha criticado la noción de ‘orientalismo’ (1), mientras arroja una piedra contra soldados israelíes. Said escribió sus libros primero, y mucho tiempo después arrojó la piedra. Pero en ambas situaciones se vio obligado a plantar los pies sobre el suelo. Esta es una manera de explicar lo que significa una práctica situada (2)

Situarse es reconocer el suelo para poder balancearse sobre él. El balance es político no solamente porque promueve el permanecer de pie, sino porque también se hace desde un lugar específico. Mi amiga Silvia Trujillo dijo durante una conversación que la teoría y la práctica no son competencia; ella las concibe de manera que la práctica y la teoría se acompañan la una a la otra. Esto no quiere decir que haga falta leer a Donna Haraway para saber lanzar una piedra. Pero sí quiere decir que se requiere afinar la mirada para saber desde dónde se construye conocimiento, porque sólo quien sabe enunciar su punto de partida es capaz de llegar hacia otro sitio sin abusar del conocimiento que no le compete.

El conocimiento situado desafía la norma colonial, pues pone en conflicto a quienes se afianzan en hablar por las demás personas. Sin pretender ahondar en la historiografía guatemalteca, sí es de interés de esta exposición recordar cómo las campañas anti-chinas a inicios del siglo XX se inscribieron sobre el estereotipo del racismo en contra de los indígenas, justamente para caracterizar a la población china y migrante. Cuestión que se materializó en restricciones legales para migrantes no solamente chinos, sino también árabes, palestinos, entre otros extranjeros ‘no blancos’(3)

La bipolaridad ‘indígena’ y ‘no indígena’ fue establecida durante la colonización y reforzada por los liberales, quienes motivados por la eugenesia y otras ideas como el darwinismo social buscaron el blanqueamiento de la población (4) La dicotomía occidental y oriental, precisamente, guarda una relación parecida, en el sentido que refuerza un imaginario que alude a la distinción binaria entre colonizadores y colonizados. Es adrede que esta exposición lleve por título una frase en idiomas incomprensibles para la mayoría de quienes leen este texto en castellano. El no entender se plantea como una invitación para la curiosidad, y como reflexión de los límites de las traducciones pero, sobre todo, del poder de las interpretaciones para ampliar las ideas que median nuestra mirada.

Vista de instalación de Antonio Pichillá en Pagoda Imaginaria, 2021. Cortesía del artista

Antonio Pichillá hace nudos pero no para sujetar columnas de hierro entre sí, sino para abrazar el aura que emana del territorio que se logra observar. Reflexiona así sobre el nudo que se hace en el acto de nacer, el cordón umbilical, y con el cual el artista se envuelve con energía de bosque Tz’utujil, y en donde el textil no es fisicalidad sino abrazo sanador. Como se trata de una obra nacida en pandemia, quizás puede comprenderse desde la necesidad de refugio y purificación de un oxígeno potencialmente contaminado, pero si se observa desde la complejidad de la obra de Pichillá se comprende rápidamente que lo espiritual siempre ha estado presente no solo en su obra, sino en su vida cotidiana.

Se dice que ‘alumno’ significa ‘sin luz’, es decir, ‘sin la luz del conocimiento’, puesto que, para la tradición clásica occidental, el alumno seguirá cual discípulo a un maestro. De manera casi antagónica, La Caravana de Luz de Camile Juárez no medita sobre una sola ritualidad, sino que por medio de la teatralidad del ensayo, la caravana opera bajo la premisa de mujeres que iluminan a otras mujeres para protegerse de las violencias patriarcales, pues no se puede obviar que las mujeres aún viven particular y gravemente amenazadas en el espacio público. Como un foco de sororidad, además de la documentación digital, algunos bordados surgen de manera espontánea y como regalo para la artista; se añaden así a la documentación del performance desde la ternura y el cariño de las amigas.

Caravana de Luz, 2021, performance de Camile Juárez. Ciudad de Guatemala. Cortesía de la artista
Caravana de Luz, 2021, de Camile Juárez. Ciudad de Guatemala. Cortesía de la artist
Caravana de Luz, 2021, de Camile Juárez. Ciudad de Guatemala. Cortesía de la artist

Algo que la historiografía suele no abordar, es que la necesidad de mano de obra durante los procesos coloniales determinó no solo el desplazamiento forzado de indígenas y esclavos africanos, sino también de masas de trabajadores asiáticos (5) Lo cierto es que la ruta de migración desde China hacia las Américas surge como un proceso largo y doloroso, en donde las fuerzas europeas precisaban de mano de obra barata para trabajar la tierra, una tierra lejana. Esta reflexión quizás ayude a comprender por qué las obras de Esvin Alarcón Lam de esta exposición tienen una relación importante con el suelo. Por una parte, la bandera estadounidense y la alfombra bilingüe inglés-chino, y vueltas una sola, aluden a la creación de puentes imaginarios, como la pagoda en donde se exhibe.

Por otra parte, la documentación de una intervención en la Plaza Central de Guatemala y titulada Ruta de la Seda (2017) utiliza de referencia un arco chino regalado por la Colonia China de Guatemala al gobierno, en el marco del Centenario de la Independencia de España, lo cual demuestra la asimilación de los chinos en el país y cierta diplomacia cantonesa. El anti-monumento estuvo construido por 600 prendas de ropa usada hechas en Asia e importadas desde EEUU hasta Guatemala. Se desintegró cuando las personas en la Plaza fueron invitadas a tomar como obsequio la ropa que así deseasen. 

Quizás el punto de encuentro de los trabajos presentados por Juárez, Pichillá y Lam no son su explícita materialidad, sino la manera de hilar la historia, como un tejido que crece enraizado desde la tierra desde la cual se plantan sus pies, como quienes cosen con hilos de distintos orígenes e intentan reparar un tejido debilitado en el tiempo.

Esvin Alarcón Lam, foto-documentación de La ruta de la seda, 2017. Cortesía del artista
Vista de la exhibición JUN KAI OXI, CHAQAB ́ATA K ́OBI, 十方鎖事, Pagoda Imaginaria, Ciudad de Guatemala, 2021

(1) El Orientalismo es un término polisémico, generalmente utilizado para definir el Oriente como tema por parte de autores occidentales y el cual es criticado por Edward Said, en libros como “Orientalismo “(1978) y “Cultura e Imperialismo” (1993). En síntesis y aunque el tema es más complejo, Said precisamente señala que Occidente ha creado una definición de Oriente, como dicotomía y a una interpretación del otro como algo despectivo y/o colonizado.

(2) Se le conoce como práctica situada en el contexto del arte, al arte producido aplicando el concepto de Donna Haraway, así, la producción artística en tanto productora de conocimiento, puede ser un  “conocimiento situado”, pues Haraway ha realizado aportes importantes a los feminismos, y ha señalado cómo el lugar de enunciación es de suma importancia ya que la condición del autor(a) siempre incide en los juicios. Es decir, es una forma en la que el productor de conocimiento reconoce sus limitaciones, tomando responsabilidad por lo que se dice, a partir de entender desde qué limitaciones se hace, y lo cual tiene distintas implicaciones políticas.

(3) Silvia Carolina Barreno realizó el estudio Las Huellas del Dragón, para obtener su título de Master en Antropología. En esta investigación realiza una construcción historiográfica en donde pone en diálogo conceptos desarrollados por Arturo Taracena y Marta Elena Casaús Arzú, para precisamente poner en manifiesto la complejidad de abordar las relaciones raciales en Guatemala y para comprender cómo opera el sistema de exclusión en la que la historiografía a la luz de los extranjeros ‘no blancos’ ha sido construida.

(4) Estas ideas son desarrolladas por Silvia Carolina Barreno en su tesis de maestría La huella del dragón: Inmigrantes chinos en Guatemala, 1871-1944, CIESAS.

(5)  José Lee-Borges realizó una investigación doctoral sobre los chinos como confinados, desde la historia de la inmigración semi-forzada hacia Las Américas pero en especial en el Caribe, ya que el estudio sucede en el marco de la isla puertorriqueña. “Los Chinos en Puerto Rico» (2015) estudia precisamente la historia colonial en la que chinos fueron importados para trabajar en distintas labores a lo largo y ancho de estos procesos históricos.


Unas cuantas en varios lugares, curada de forma conjunta por Mari Spirito y Abhijan Toto, incluye como colaboradores a Gahee Park, Gim Ikhyun, Miji Lee, Welcome to Ogasawara (Hyun Woomin, Min Guhong Manufacturing, Park Daham, Yuri An, Yun Choi), Komtouch Dew Napattaloong, Thanart Rasanon, Alper Turan, Zeynep Kayan, Kathryn Hamilton, Deniz Tortum, Lila Nazemian, Vartan Avakian, Kristine Khouri, Yasmine Eid-Sabbagh, Embajada, Organización CAN, Jorge González Santos, Esvin Alarcón Lam, Antonio Pichillá, Camilla Juárez

Pagoda Imaginaria es una residencia artística independiente con sede en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Generalmente organiza estudios abiertos de artistas internacionales, incluyendo artistas de Guatemala que no viven en la Ciudad. Desde este lugar, es decir, la terraza, la audiencia no está ajena a la ecología de la ciudad, sino que la confronta con el paisaje y el territorio que la habita, en una experiencia que se opone al cubo blanco como única forma de arquitectura artística, y en donde interacciones inusitadas son posibles para el intercambio de conocimientos, los debates contemporáneos, la empatía y la investigación de formas de relación y colaboración.

Protocinema es una organización de arte transcultural que comisiona y presenta proyectos artísticos creados con conciencia sobre el lugar particular en que se dan.   Exhibe trabajos en Estambul, Nueva York y otros lugares. Produce proyectos de contexto específico que son accesibles a todo el mundo. Protocinema evoca un sentido de empatía dirigido a la comprensión de las diferencias entre una región y otra por medio de exhibiciones, programas públicos educativos y mentoría. Protocinema mantiene relaciones a largo plazo con artistas, buscando fomentar el crecimiento continuo. Fundada por Mari Spirito en el 2011, Protocinema es una organización sin fines de lucro, sin las limitaciones impuestas por una ubicación física. Sus lugares de presentación varían en respuesta a preocupaciones globales y condiciones cambiantes en los distintos ambientes.

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