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MUSEOS MEXICANOS. UN ECOSISTEMA EN PELIGRO

El CIMAM (Comité Internacional de Museos y Colecciones de Arte Moderno), una organización afiliada al ICOM (Consejo Internacional de Museos), emitió hoy una declaración en la que expresa su profunda preocupación ante la crítica situación presupuestaria que viven los museos públicos de arte moderno y contemporáneo en México.

“El CIMAM está preocupado y teme que el actual gobierno de México haya perdido de vista su responsabilidad por el cuidado de las instituciones culturales que ha heredado, mientras persigue nuevos y ambiciosos objetivos de desarrollo”.

Asimismo, envió una carta a la Secretaria de Cultura de ese país, Alejandra Frausto, en la que le solicita se restaure el financiamiento institucional a sus niveles históricos, se ponga fin a estos recortes tan perjudiciales como insostenibles, y se confirmen oficialmente los presupuestos operativos anuales de los museos a principios de año.

Este llamado se suma al realizado no solo por los trabajadores y agentes defensores del sector cultural en México a través de paros y movilizaciones en las calles, sino también por el Observatorio de Arte y Cultura de México, que ha expresado públicamente su preocupación en torno a la problemática que atañe a los empleados contratados por honorarios en los diversos órganos culturales del país.

Compartimos ambos documentos del CIMAM, que cobran un significado aún más simbólico al publicarse hoy 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, y en el contexto de la trascendencia de los derechos culturales otorgada por la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, a la que México se acoge:

“El desarrollo no puede permanecer ajeno a la cultura y a los derechos humanos en general. No es posible implementar prácticas sostenibles si el desarrollo no parte de un profundo conocimiento de la identidad cultural”, dice un comunicado del gobierno mexicano fechado en 2016, tras la firma del Plan de Trabajo de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO (2016-2021).

Es justamente desde 2016 cuando el monto asignado al sector Cultura en México comienza a declinar, alcanzando ese año el 0,42% del gasto federal, y proyectándose en 0,22% para el próximo año. Si a esto se le resta lo asignado al controversial proyecto Complejo Cultural del Bosque de Chapultepec, el presupuesto para cultura en México quedaría en 0,17% en 2021.

Cortesía: observatoriodearteycultura.org

DECLARACIÓN

Todavía resulta difícil vislumbrar claramente cuál será la magnitud de la crisis del COVID-19 en los museos de todo el mundo y cuánto tiempo persistirá el daño ocasionado. En este momento de crisis que atraviesan muchos museos del mundo entero, la situación de los museos públicos de México adquiere ribetes de especial preocupación.

Los museos públicos mexicanos no gozan de autonomía económica del Estado y su viabilidad depende enteramente del apoyo estatal que reciban. Esta situación, en principio, podría ser motivo de envidia para muchos profesionales de museos, entendida como alternativa al modelo neoliberal que predomina en los museos internacionales; sin embargo, en México, este régimen podría ser ahora la fórmula del desastre.

México tiene un sistema de museos que goza de reconocimiento internacional, sobre todo la red de museos nacionales y universitarios de Ciudad de México. Los museos nacionales bajo la órbita de la Secretaría de Cultura Federal están agrupados en dos categorías: las instituciones de arte que forman parte del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y las que están integradas al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Se están registrando señales de alarma ante la grave crisis que enfrentan los museos de México. En primer lugar, hubo una amplia protesta pública dentro de la escena cultural de México, lo que se suma al hecho de que los trabajadores de museos de todo el país han llamado a la huelga. Asimismo, desde nuestro punto de vista, pareciera que los profesionales de los museos que trabajan en la órbita de los museos públicos están trabajando en un contexto de censura a raíz de una carta oficial del 12 de junio que establece que el actuar de los empleados públicos del sector “debe estar guiado, de forma irrenunciable, por los principios éticos de la administración que encabeza el Presidente de la República…”.

Desde mediados de 2018, México está gobernado por una coalición populista y dinámica liderada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo Movimiento de Regeneración Nacional se alió con el partido laborista de izquierda y con el partido conservador cristiano de derecha. A primera vista, este gobierno puede parecer que tiene un sesgo en favor de lo cultural, ya que incluso ha concebido un ambicioso plan de desarrollo cultural para el vasto parque urbano Bosque de Chapultepec, que ya alberga una serie de importantes museos y planea desarrollar otros más, incluido un Pabellón de Arte Contemporáneo, bajo la dirección del artista Gabriel Orozco, de renombre internacional.

No obstante, si se mira más detenidamente la situación, surge un panorama más complejo y preocupante. El actual gobierno ha comenzado a desmantelar instituciones públicas veneradas, erigidas a lo largo de numerosas generaciones. El mes de mayo de 2019 fue testigo de la primera de una serie de medidas draconianas de austeridad que recortan hasta en un 50% el financiamiento de actividades tales como los programas de exposiciones. La situación se deterioró aún más tras el decreto presidencial del 23 de abril de 2020 que recortó el 75% del presupuesto operativo de los museos públicos dependientes del INBAL. Esta situación crítica resultó aún más grave por el hecho de que los presupuestos reducidos solo se hacen efectivos una vez que se notifica formalmente el presupuesto asignado a cada museo. Durante décadas, esta notificación se emitía en el mes de marzo, pero en 2019 se realizó en junio y en 2020 esta información aún no se ha comunicado.

Más aún, los museos regionales que son financiados por los programas federales de apoyos a la cultura S268 han sufrido recortes presupuestarios del 76,53% desde 2018. Su situación económica es aún más inestable por causa de la pandemia del COVID-19 y la consiguiente y drástica reducción de oportunidades para generar ingresos propios. Asimismo, debe notarse que una gran mayoría de los trabajadores de museos son contratados bajo un régimen de contrato temporario de acuerdo con la categoría Capítulo 3000 de la partida presupuestaria 33901. Este régimen los priva de sus correspondientes derechos laborales y de cobertura médica, derechos fundamentales en cualquier momento, pero de importancia crítica durante esta pandemia.

A pesar de estos recortes devastadores en el financiamiento de los museos, se ha asignado un presupuesto de 175 millones de pesos mexicanos al nuevo emprendimiento en el Bosque de Chapultepec, al que se le ha dado prioridad nacional. El sector cultural de México ha expresado su preocupación acerca de la idoneidad de estos ambiciosos planes de desarrollo en las actuales circunstancias. El CIMAM reconoce que, si bien debe celebrarse todo proyecto ambicioso de contar connuevas instituciones culturales, es fundamental guardar un equilibrio con la responsabilidad del Estado de apoyar este ecosistema cultural más amplio, que sienta las bases para nuevos proyectos. El CIMAM está preocupado y teme que el actual gobierno de México haya perdido de vista su responsabilidad por el cuidado de las instituciones culturales que ha heredado, mientras persigue nuevos y ambiciosos objetivos de desarrollo.

El CIMAM considera que salvaguardar la cultura y el legado de su pueblo es una responsabilidad primaria del gobierno. Las instituciones que preservan nuestra cultura necesitan años de desarrollo, pero se necesita unas pocas decisiones críticas para destruirlas. El CIMAM está profundamente preocupado ante la posibilidad de que las acciones del actual gobierno mexicano destruyan estas importantes instituciones culturales. La presidenta del CIMAM le ha hecho llegar a la Secretaria de Cultura de México un escrito en el que expresa su profunda preocupación y solicita al gobierno mexicano que actúe de inmediato para rectificar estos recortes de consecuencias devastadoras. La carta fue dirigida con copia a la Directora del INBAL y al Secretario de Relaciones Exteriores en vista del daño que esta lamentable política cultural producirá, como prevé el CIMAM, en la imagen internacional de México.

Comité de Vigilancia de Museos de la Junta de CIMAM

Bart De Baere (Presidente), Calin Dan, Sarah Glennie, Malgorzata Ludwisiak, Victoria Noorthoorn, Eugene Tan.

10 de diciembre del 2020.

Cortesía: observatoriodearteycultura.org

CARTA

Jueves 10 de diciembre del 2020

Estimada Lic. Frausto Guerrero:

Nos dirigimos a usted para expresar nuestra profunda preocupación ante los sistemáticos recortes presupuestarios que afectan a los museos públicos de arte moderno y contemporáneo de México dependientes del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), de las diversas Secretarías de Cultura Estatales, de las Instituciones de Cultura de los distintos estados a través de los programas Federales denominados AIEC y de los programas federales de cultura que financian museos regionales en México de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).

Esta situación, que ya imperaba en 2019, se ha agravado significativamente durante este año 2020, cuando los museos y las comunidades artísticas se vieron drásticamente afectados por la pandemia global. Al dirigirnos a usted, también estamos reconociendo el valioso aporte cultural que estas instituciones ofrecen no solo a la ciudad de México y a sus residentes, sino al país en su conjunto y a las comunidades y museos del mundo entero. Asimismo, enviamos una copia de esta carta al Secretario de Relaciones Exteriores porque nos preocupa que la crisis que afecta a los museos mexicanos tenga un impacto sumamente negativo en el perfil internacional de México.

Desde la década de 1940, la Ciudad de México ha venido desarrollando un ecosistema ejemplar de museos públicos y privados dedicados al arte moderno y contemporáneo que ha sido un referente de buenas prácticas para América y el resto del mundo. Sirviendo de nexo entre Norteamérica y Sudamérica, los museos y espacios de exposición de arte moderno y contemporáneo de México –16 en Ciudad de México y 56 en el resto del país– han representado durante décadas a un Estado que coloca a la cultura en un lugar de preeminencia y han demostrado activamente la importancia de tener una producción artística vigorosa y diversa en el seno de un Estado fuerte. Un sistema de museos robusto no solo brinda respaldo a sus comunidades artísticas, sino que también sirve a la sociedad en su conjunto a través de sus programas y su adhesión a valores clave como la pluralidad, la inclusión, la igualdad de derechos y la libertad de expresión.

Cada una de las colecciones de los museos públicos de México construye diversas narrativas críticas que facilitarán nuestra futura comprensión de la historia del país, sus comunidades y su pueblo. Sus notables exposiciones y sus programas educativos y sociales han sumado a millones de estudiantes y familias de todo México a una experiencia compartida de la historia de un país cuyo legado de tradiciones y prácticas ancestrales y multiculturales continúa enriqueciendo e iluminando la vida cotidiana de los mexicanos. Gran parte de este trabajo invaluable es el resultado directo del respaldo insustituible de los programas culturales federales de México.

Los extraordinarios programas educativos y sociales de los museos públicos de México llegan a una audiencia diversa que incluye un amplio abanico de comunidades locales de bajos ingresos, familias y escuelas de gestión pública. Los museos públicos de México gozan de reconocimiento internacional por sus logros en la creación de espacios inclusivos que apoyan la pluralidad de ideas, expresiones y tradiciones artísticas. La red de museos públicos del país es una de las más visitadas y respetadas del mundo y constituye un ícono cultural de México por derecho propio.

Desde el 23 de abril de 2020, de acuerdo con el decreto presidencial de esa fecha, los museos públicos financiados por el INBAL han sufrido un recorte del 75% en sus presupuestos operativos y, peor aún, este año no han sido oficialmente notificados de los presupuestos asignados, notificación que, desde hace décadas, se produce en el mes de marzo, mientras que los programas federales de apoyos a la cultura amparados en el S268, que financian a los museos regionales públicos, vienen sufriendo desde 2018 recortes presupuestarios del 76,53%. Esta situación se ha visto agravada por efecto de la pandemia, con la consiguiente y drástica reducción de los ingresos que cada museo puede generar por sí mismo y el desincentivo para las iniciativas de captación de fondos.

Quisiéramos también aprovechar la oportunidad para advertir que una gran mayoría de los trabajadores de museos han sido contratados en forma temporaria de acuerdo con la categoría Capítulo 3000 de la partida presupuestaria 33901. Este estado de situación los priva de sus correspondientes derechos laborales y de cobertura médica, derechos fundamentales en cualquier momento, pero de importancia crítica durante esta pandemia.

Es en respuesta a esta emergencia que me dirijo a usted en mi carácter de Presidente del CIMAM, una organización internacional que agrupa a más de seiscientos profesionales de museos de todo el mundo y es una organización afiliada del Consejo Internacional de Museos (ICOM). Hoy hemos tomado la decisión de publicar un texto en nuestro sitio web y en nuestro boletín para expresar nuestra profunda preocupación ante la situación que atraviesan los museos en México. El texto ha sido escrito por nuestro Comité de Vigilancia de Museos (Museum Watch Committee), integrado por directores de varios museos internacionales de envergadura y creado para responder a situaciones críticas que se producen en el mundo y que impactan en la capacidad de los museos para llevar adelante su misión y sostener sus códigos de práctica. Como Presidenta del CIMAM, siento que me corresponde dirigirme a usted personalmente en su carácter de Secretaria de Cultura de México para expresarle en forma directa nuestra preocupación y notificarla de las acciones adoptadas en solidaridad con nuestros colegas de México.

Apelamos a usted como Secretaria de Cultura de México para solicitar se restaure el financiamiento a sus niveles históricos y se ponga fin a estos recortes tan perjudiciales como insostenibles –que entendemos se adoptaron como medida temporaria durante la pandemia– y, con igual importancia, se confirmen oficialmente los presupuestos operativos anuales de los museos a principios de año. Estas acciones permitirán garantizar su viabilidad operativa durante el año 2021 y a futuro. Asimismo, instamos a que se habiliten los mecanismos adecuados para asegurar contrataciones dignas del personal de museos y a que se permita a los museos atraer fondos privados complementarios en consonancia con las mejores prácticas internacionales. Más aún, la vitalidad de todos los museos públicos y comunidades culturales y artísticas de México siempre ha dependido de los presupuestos asignados por los Secretarios de Estado regionales y de los programas federales de apoyos a la cultura S268. Desde 2018, estos presupuestos han sido eliminados o reducidos drásticamente en 76,57%. A la luz de ello, solicitamos imperiosamente que se restituyan los niveles previos de financiamiento (es decir, 1.363 millones de pesos mexicanos al año 2018) a fin de proteger y asegurar la vitalidad de la cultura contemporánea mexicana.

El CIMAM solicita al Gobierno mexicano que restaure de manera urgente el financiamiento público de los museos dependientes de la Secretaría de Cultura a sus niveles históricos. Esta acción fundamental permitirá asegurar:

  1. la futura viabilidad de estas instituciones, que se encuentran en un punto de inflexión crítico;
  2. la continuidad en la conservación y cuidado de sus colecciones, de conformidad con los estándares internacionales de las mejores prácticas de museos, tal como lo establece el ICOM;
  3. la seguridad de los numerosos profesionales que trabajan en toda la red de museos;
  4. la continuidad de los programas educativos, las exposiciones vitales y los servicios a la comunidad en su conjunto.

A menos que se adopten las medidas indicadas, estos museos no podrán sobrevivir, lo que generará un perjuicio irreparable para México y sus ciudadanos.

También la convocamos a actuar como protectora de la autonomía artística de los museos públicos bajo su égida. Este derecho fundamental es esencial y asegura que cada museo pueda montar sus exposiciones, exhibir sus colecciones y organizar programas educativos y sociales con derecho a la libertad de expresión y a la protección contra toda interferencia política. Estos son los valores por los que abogan el CIMAM, así como los museos profesionales de todo el mundo, y estamos convencidos de que también son enarbolados en México. Sin embargo, planteamos esta cuestión en este momento ya que existen motivos de preocupación entre nuestros colegas de la comunidad artística de México en cuanto a que los profesionales de los museos no se sienten con la libertad de responder públicamente a esta situación crítica en la que se encuentran sin temor a represalias. Esta situación menoscaba el rol esencial que los museos desempeñan en nuestras sociedades civiles contemporáneas como espacios de diálogo y compromiso abiertos e inclusivos.

Los museos son lugares de encuentro público fundamentales que promueven el aprendizaje y el bienestar, a la vez que fomentan la creatividad, la subjetividad y el pensamiento crítico. Como tales, son verdaderos agentes en la construcción de una sociedad equitativa e inclusiva para el presente y los años venideros.

Somos conscientes de las crisis económicas que afectan a todo el mundo como consecuencia de la pandemia y de las difíciles elecciones que deben tomar todos los gobiernos. Sin embargo, la instamos, como guardiana de la cultura mexicana, a asegurar el financiamiento necesario en forma urgente para garantizar la supervivencia de estas instituciones vitales que contribuyen de manera inconmensurable a la sociedad contemporánea de México y a su posicionamiento en el escenario mundial.

Cordialmente,

Mami Kataoka

Presidenta de CIMAM y Directora de Mori Art Museum, Tokio, Japón.

En representación del Comité de Vigilancia de Museos de CIMAM, integrado por:

Bart De Baere, Director, M HKA—Museum van Hedendaagse Kunst Antwerpen. Amberes, Bélgica.

Sarah Glennie, Directora, National College of Art and Design. Dublin, Irlanda.

Calin Dan, Director, MNAC Bucharest—National Museum of Contemporary Art. Bucarest, Rumania.

Malgorzata Ludwisiak, Crítica de Arte, Comisaria Independiente, Ph.D, Varsóvia, Polonia.

Victoria Noorthoorn, Directora, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Buenos Aires, Argentina.

Eugene Tan, Director, National Gallery Singapore y Singapore Art Museum. Singapur.

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