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Iván Navarro: “El Trauma del Abuso Capitalista se Viene Trabajando en el Arte Hace Bastante Tiempo”

Iván Navarro (1972) presenta por estos días su primera individual en el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), una muestra en la que el artista chileno cuestiona a las instituciones de poder y reflexiona sobre la historia de Chile a través de un conjunto de obras realizadas desde 2012 a la actualidad.

Navarro ha vivido contextos de extrema violencia. Criado durante la dictadura militar en Chile y radicado por más de 20 años en Nueva York, ha sido testigo de represiones, atentados, revueltas, xenofobia y un desbordado consumismo. Todas estas vivencias han moldeado un trabajo que interpela a las altas esferas del poder, a través de la reivindicación de objetos cotidianos y la exploración de la dimensión estética y política de la electricidad.

Con una amplia trayectoria internacional, Navarro ha expuesto en los museos más importantes del mundo. Sus dos muestras más recientes, ambas tituladas Bifocal, han tenido lugar en Buenos Aires, en colaboración con​ Templon Galerie ​(París), ​Galería Isabel Aninat (Santiago de Chile) y ​Luciana Brito Galeria (São Paulo). En el MACBA se presenta hasta el 1° de marzo una selección de más de quince obras, mientras que en Revolver Galería se exhibió hasta el pasado 25 de enero una serie de esculturas y «cartas visuales». En las dos exposiciones, las obras activan psicológica y sensorialmente al espectador.

Iván Navarro & Courtney Smith, Streetlamp I y II, pie de banco de fierro fundido, tubo fluorescente y energía eléctrica, 2019. Cortesía: Revolver Galería, Buenos Aires
Iván Navarro, Carta Visual (Believe, Protest, Rise), 2019, litografía poligráfica, 100 x 70 cm. Edición de 25. Cortesía: Revolver Galería, Buenos Aires

Patricio Aguilera Zulantay: En Bifocal recontextualizas objetos cotidianos para reflexionar sobre la violencia y la dictadura. El público puede conectar con este pasado dictatorial a través de la luz cegadora, el espejo espía y las hojas de álamo. Para ti ¿qué intentan evocar estos trabajos?

Iván Navarro: Para mí, un artista está en el limbo constante entre un payaso y un mago, entendiendo que el arte contemporáneo es parecido a un circo. Los objetos cotidianos,  banales, y muchas veces pobres y/o domésticos, se transforman en el circo, se maquillan y producen un espectáculo de entretención al público. Su simpleza original produce el asombro de las personas al demostrar el doble o triple juego de significados.

Los elementos que ocupo, creo que producen efectos inmediatos en los espectadores y también relaciones históricas, artísticas, políticas… Como tú dices, “la luz cegadora” es parte de la obra Tótem, que simula una cabina de vigilancia; el “espejo espía”, que se ocupa en la mayoría de las obras, es el espejo/ventana de las salas de interrogación y, por último, las “hojas de álamo” son un nuevo experimento de una serie de panfletos o volantes de papel realizados en los últimos cinco años. Son imágenes impresas sobre papel kraft, todas idénticas, remanentes de un paisaje imaginario, inspirado en el último y visionario discurso de Salvador Allende.

PAZ: En este sentido, ¿cuál ha sido el rol de la calle en tu proceso creativo?

IN: La mayoría de las veces una obra comienza a partir de una idea descubierta en la calle. La calle es un teatro, una gran escenografía que cambia de ciudad en ciudad, con mucha basura y poca naturaleza. Aún recojo objetos para hacer obras. En esta simulación de realidades es cuando mis trabajos se gestan, aparecen escenas incómodas, y por lo general violentas, las cuales generan gran inspiración creativa.

Por eso creo que las obras tienen, al mismo tiempo, una parte seductora para el espectador. Aunque los materiales que ocupo son totalmente en bruto (aluminio, madera, ladrillos, luces, espejos y sonidos), se crea una tensión que interrumpe la percepción del espectador.

Vista de la exposición "Bifocal", de Iván Navarro, en el MACBA, 2020. Cortesía del museo
Iván Navarro, Odio, luz de neón, espejo espía, ladrillos y energía eléctrica, 189 de diámetro x 52,5 cm. Foto: MACBA
Iván Navarro, Rhyme, Rival (Jumeirah Emirates Tower), neón, madera, pintura, espejo, espejo espía, plexiglás, y energía eléctrica. Foto: MACBA
Iván Navarro, Tótem, 2013, neón, 254 × 111.8 × 111.8 cm. Cortesía: Templon. Foto: MACBA
Iván Navarro, Enterrar y callar, neón, madera, pintura, espejo, espejo espía y energía eléctrica. Foto: MACBA
Iván Navarro, Farándula de charlatanes, neón, madera, pintura, espejo, espejo espía y energía eléctrica. Foto: MACBA

PAZ: Parte de esa seducción está marcada por el uso de la luz. El tubo fluorescente y el neón como elementos cotidianos, pero también como instrumentos políticos. ¿Cuál es el fundamento de su presencia o ausencia en cada obra?

IN: Regularmente ocupo luz sin color en muchas de las obras para mantener la crudeza del material. El color aparece cuando hay un sentido específico en relación al significado del color. El tubo fluorescente es más accesible, más eficiente y a veces precario. Lo puedes encontrar en todos los rincones del mundo. Por esta razón lo veo más conectado al mundo doméstico. En cambio el neón, desde su invención ha estado conectado a llamar la atención del público, promover servicios. Cada objeto lumínico tiene funciones bien delimitadas en la sociedad.

PAZ: En esta exploración de los materiales, también involucras la contradicción, el humor y la ironía…

IN: Sí, la “contradicción” es un factor fundamental para remover los significados de los materiales y demostrar sus virtudes. Así, los espectadores se enfrentan a una obra que los hace pensar en las relaciones de sus componentes. El humor y las ironías están presentes porque el arte permite la parodia y el absurdo. Al crecer en un ambiente familiar donde el humor político era algo cotidiano, desarrollé ese tipo de relación con el arte.

PAZ: El estallido social dio cuenta de que el legado de la dictadura sigue muy vigente. De cierta forma, el país volvió a revivir ese periodo, lo que me lleva a pensar que mantiene muy vívido tu trabajo. ¿Sientes que ha variado o evolucionado el uso de la oscuridad, del encierro, del toque de queda, como método de represión?

IN: Esas técnicas represivas claramente no han evolucionado, tampoco quienes las aplican. Carabineros de Chile, con su lema “Un amigo en su camino”, son una tropa de violencia frustrada en máxima crisis, sin educación sobre comportamientos sociales. Solo disparan y castigan como seres primitivos, sin instrucción ni inteligencia. Los carabineros en las calles también son víctimas del abundante cohecho en los altos mandos del poder militar chileno. Los pacos y los luchadores en “primera línea” se están matando por lo mismo: abuso de poder superior.

Iván Navarro, Traffic, 2015, semáforos y electricidad, 549.9 × 549.9 cm. Pieza única. Cortesía: Templon
Iván Navarro, The Ladder. Pieza única. Cortesía del artista
Iván Navarro, Fortune (serie), 2019, neones encontrados, 152 × 152 cm aprox c/u. Cortesía: Templon

PAZ: Tu trabajo tiene una carga sumamente social. Hasta marzo expondrás en el MACBA y presentaste un trabajo en Galería Revolver que hace un claro llamado a la resistencia y a la protesta. ¿Por qué Argentina manifiesta tanto interés en tu exhibición?

IN: Creo que en Argentina hay mucho interés por el arte que se realiza en Chile, o en relación a Chile. Se comparten muchas historias complicadas y traumáticas: el saqueo al pueblo mapuche, la horrible Operación Cóndor, el conflicto frustrado Campos de Hielo Sur, el mal fútbol, las arrogantes chaquetas de cuero, etc.

PAZ: ¿Cómo crees que sería tomado tu trabajo si expusieras en el Chile actual? 

IN: En noviembre de 2019, una semana antes de inaugurar en el MACBA y Revolver, hice una muestra muy similar en el espacio IL POSTO de Santiago (solo tres semanas después del comienzo del estallido social). Había claramente un clima de desorientación y miedo entre el público. Una falta de credibilidad ante la idea de que el arte puede ayudar lentamente a salir de la gran crisis. Lo que más queda rondando en la cabeza de las personas es cuál es el rol social de los artistas en estos momentos. Para mí, es una pregunta que demora años en decantar y responderse por sí sola.

PAZ: ¿Cuán determinante puede ser la influencia del arte para ofrecer ciertas salidas a la crisis?

IN: Pienso en ¿Dónde están?, una exposición que hice en Matucana 100 en 2017, la cual desenmascaraba, como una gran funa, a los cómplices de la dictadura de Pinochet. En estos días, muchos de ellos están en libertad, colaboran con el Presidente Piñera, pero están siendo juzgados por las masas en las calles. Aún creo que el arte tiene efectos sociales, muy lentos, pero efectivos.

PAZ: El movimiento en Chile también inspiró a otros países de Latinoamérica. La gente comenzó a cuestionar al sistema capitalista. Desde tu posición como artista, ¿cómo has interpretado esta crítica ciudadana? 

IN: Lo que está ocurriendo ahora en Chile ya había sido procesado y comprometido en el trabajo de investigación de muchos artistas. Para todos ellos, el estallido social no generó una gran sorpresa. El trauma del abuso capitalista y a los Derechos Humanos ya se viene trabajando hace bastante tiempo. La diferencia es que desde el 18 de octubre de 2019 el mismo gran problema se masificó, y ahora incluso los niños entienden que hay una crisis del sistema de gobierno.

 


Imagen destacada: Iván Navarro por Cristián Aninat.

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Patricio Aguilera Zulantay

Patricio Aguilera Zulantay

Periodista. Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Alberto Hurtado, Santiago de Chile. Fotógrafo independiente

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