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ARTE CHICANO DE LOS ÁNGELES A LA CIUDAD DE MÉXICO

El Museo de Arte Carrillo Gil, en la Ciudad de México, presenta Construyendo Puentes. Arte chicano/mexicano de Los Ángeles a Ciudad de México, una exposición curada por Julián Bermúdez que reúne 70 obras realizadas por artistas chicanos del sureste de California de distintas generaciones para analizar el carácter híbrido de su cultura.

 

Los artistas representados son Roberto Beto de la Rocha, Frank Romero, Patrick Martínez, Johnny KMNDZ Rodríguez, José Ramírez, Enrique Castrejón, Judy Baca y Donna Deitch, Carlos Almaraz, Salomón Huerta, Gil Garcetti, Ana Serrano, Shizu Saldamando, Cindy Santos Bravo, Gary Garay, Ramiro Gómez, Jamex y Einar de la Torre, Viviana Viva Paredes, Man One, Eloy Torrez, Rodrigo García, Patssi Valdez, Roberto Gil de Montes, Gronk, Yolanda González, Camille Rose García, Judithe Hernández, Linda Vallejo, Gabriela Ruiz Leather Papi, John Valadez y Leticia Maldonado, así como los colectivos Asco y Los Four.

 

La exposición se nutre de la colección de AltaMed Health Services, del empresario y coleccionista Cástulo de la Rocha, quien en los años setenta formó parte del movimiento chicano en Estados Unidos. Compartimos el texto curatorial de Julián Bermúdez, quien ha trabajado en colaboración con Rita González, Chon Noriega y Pilar Tompkins Rivas en el desarrollo de los textos de los distintos nódulos expositivos.

 

Vista de la exposición "Construyendo Puentes. Arte chicano/mexicano de Los Ángeles a Ciudad de México", en el Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México, 2018. Cortesía: MACG
Vista de la exposición "Construyendo Puentes. Arte chicano/mexicano de Los Ángeles a Ciudad de México", en el Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México, 2018. Cortesía: MACG

CONSTRUYENDO PUENTES. ARTE CHICANO/MEXICANO DE LOS ÁNGELES A CIUDAD DE MÉXICO

Por Julián Bermúdez

 

Durante 50 años de existencia, el arte chicano, siempre en transformación, se ha conformado a sí mismo como una de las principales corrientes del canon creativo estadounidense. Asentado sobre cuatro culturas –la precolombina, la hispánica invasora, la mexicana y la estadounidense– el Arte Chicano se inspira en estas y se desarrolla a partir tanto de sus raíces como de las décadas de opresión que han sufrido quienes lo practican y sus familias.

Desde el violento enfrentamiento en las calles durante la Moratoria Chicana de 1970, los latinos han progresado económica, social y políticamente. No obstante, chicanos y latinos continúan siendo un grupo marginado –extranjeros– en su propio hogar en Estados Unidos, e incluso en México. Esto sucede, incluso cuando el porcentaje de la población latina en las principales ciudades de Estados Unidos (como Los Ángeles, Nueva York y Chicago) ha crecido tremendamente, tanto en tamaño como en poder político.

Nacido a mediados de la década de 1960, junto con los protestantes de la Guerra de Vietnam y el movimiento Black Power a favor de los derechos civiles, el movimiento chicano desafió la categorización y los estereotipos burlones ampliamente divulgados entre la población anglosajona, así como a los centros educativos públicos, plagados de deserción, que pregonaban que los latinos eran demasiado inferiores como para lograr un nivel de vida de clase media.

Estos problemas se convirtieron en los temas centrales de los primeros artistas chicanos. El realismo expresionista y franco de sus obras atraía a un público de arte que se había hastiado de las sucesivas tendencias del sistema establecido en pinturas poco representativas.

Con habilidades altamente desarrolladas y gran originalidad, estos artistas de origen dual, mexicano y estadounidense, dirigieron las miradas hacia la cultura latina, no solo destacando los conflictos con la sociedad anglosajona, sino también alardeando, celebrando y elevando los elementos de la cultura y tradición latinas que el mundo anglosajón ya no podía ignorar.

Tanto los avances como las dificultades de las últimas cinco décadas han ayudado a dar forma a la evolución del arte chicano y latino. Estos artistas expandieron su expresión creativa y demostraron gran destreza para desarrollar y representar sus mitologías, metodologías y filosofías. Introdujeron una destacada y original escuela en la historia del arte.

Construyendo Puentes. Arte Chicano/Mexicano de Los Ángeles a Ciudad de México reúne una selección multigeneracional de obras realizadas por artistas chicanos y latinos del sureste de California, todos con orígenes mexicanos. La exposición analiza la manera en que estos artistas exploran el carácter híbrido de su cultura, a través de cinco importantes temas: Diamantes rebeldes del sur, Imaginando paraísos, Extranjeros en su propia casa, Mapeo de identidad y Superando las separaciones en la dualidad cultural. Asimismo, al ampliar la perspectiva de la apreciación del arte chicano y latino más allá de su hogar estrictamente geográfico, esta exposición pone de manifiesto los inexorables lazos que estos artistas tienen con México, y cómo estos lazos transcienden la identidad individual y las fronteras.

Esta exposición de ninguna manera pretende ser una visión definitiva del arte chicano; tampoco se presenta a sí misma como el único arbitro –o la última palabra– en la definición de lo que es o lo que no es el arte chicano. Por el contrario, continúa la exploración del arte de Los Ángeles en diálogo con México, otorga significado a un momento histórico y presenta el arte chicano como una escuela original de arte estadounidense.

Vista de la exposición "Construyendo Puentes. Arte chicano/mexicano de Los Ángeles a Ciudad de México", en el Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México, 2018. Cortesía: MACG
Vista de la exposición "Construyendo Puentes. Arte chicano/mexicano de Los Ángeles a Ciudad de México", en el Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México, 2018. Cortesía: MACG
Vista de la exposición "Construyendo Puentes. Arte chicano/mexicano de Los Ángeles a Ciudad de México", en el Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México, 2018. Cortesía: MACG

CONSTRUYENDO PUENTES. ARTE CHICANO/MEXICANO DE LOS ÁNGELES A CIUDAD DE MÉXICO

Museo de Arte Carrillo Gil, Av. Revolucion 1608, esquina Altavista, Col. San Ángel, Ciudad de México

Hasta el 25 de noviembre de 2018

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