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Investigadores Presentan Novedades Sobre Archivos de Arte y Arquitectura en Chile

Por Katiuska Vidal Valencia

El pasado 31 de agosto, el Centro de Documentación de Artes Visuales (CeDoc) del Centro Cultural La Moneda organizó la Tercera Jornada de Trabajo sobre Políticas de Archivos de Arte. Su pasada versión, realizada en 2016, estuvo dividida en cuatro ejes temáticos y se centró en presentar investigaciones en proceso, dando cuenta de las diversas metodologías de trabajo y estrategias de activación.

Con la inauguración del Centro de Documentación de Artes Visuales en 2006, como el primer archivo especializado en la producción chilena contemporánea de artes visuales, y la posterior instalación del archivo del Museo de la Solidaridad Salvador Allende en el año 2013, se ha desarrollado un intenso trabajo en torno a las políticas de archivo.

Siempre entendida como un momento de discusión y reflexión en torno a la documentación dentro del proceso investigativo, esta tercera jornada de trabajo tuvo como objetivo poner en relevancia recientes investigaciones sobre los archivos de arte del campo nacional, algunas de ellas presentadas como proyectos incipientes. y dando a conocer ahora sus avances, resultados y procesos necesarios para su consolidación.

Durante la jornada se realizaron seis presentaciones. La primera estuvo a cargo de Paulina Varas y Wenke Adam, quienes relataron sobre el proceso de constitución del Archivo Guillermo Deisler, que comenzó de forma doméstica en casa de la viuda del artista, Laura Coll, apilado en cajas de cartón y sin mayor catalogación, para luego convertirse en un archivo preservado en cajas libres de ácido sobre estantería metálica, con el fin de optimizar el uso y conservación de los documentos, conseguidos gracias al apoyo de un proyecto Fondart. Además, hablaron sobre cómo fue desarrollar el archivo online y de libre acceso, que hoy conocemos como www.guillermodeisler.cl, y que estará nuevamente disponible durante este mes de septiembre.

El Archivo Guillermo Deisler reúne la obra y documentación relativa a la trayectoria de este artista chileno, desde su nacimiento en Santiago de Chile en 1940 hasta hoy. Deisler mantuvo su archivo de arte durante toda su vida en el espacio doméstico de su hogar que compartía con su esposa y sus hijos. El archivo lo conforman tanto los cajones de materiales que quedaron embodegados en 1973 antes de salir al exilio, como aquellas cajas que arriban a Chile en contenedores por barco desde Alemania en 2009. Ambos fondos se reunieron ese año en el domicilio Laura Coll, en Santiago de Chile, y desde 2013 han sido reorganizados exclusivamente en una de las habitaciones.

Actualmente, el Archivo Guillermo Deisler se halla bajo la tutela de Coll y es necesario concertar una cita para su visita. El archivo se compone de más de 10.000 piezas que se encuentran en proceso de conservación física e instalación. Una selección de más de 1.000 piezas de diverso tipo han sido inventariadas y catalogadas.

Para efectos de su catalogación, el archivo se ha organizado a partir de dos criterios principales: uno cronológico, que distingue cinco períodos: Santiago 1940-1967; Antofagasta 1967-1973; Plovdiv 1974-1986; Halle 1986-1995; y documentación póstuma; y uno tipológico, que distingue los siguientes nueve grandes núcleos: producción artística; producción editorial; producción teórica; producción escenográfica; correspondencia; prensa y difusión; archivo fotográfico y audiovisual; biblioteca personal; y materiales de otros artistas y autores.

Correspondencia del Archivo Guillermo Núñez. Cortesía: Archivo Guillermo Núñez

La segunda presentación fue la de las historiadoras de arte Isidora Neira y Natalia Castillo, creadoras del proyecto Archivo Guillermo Núñez. En la jornada del año 2016 se presentaron únicamente con la idea del archivo, y en esta versión dialogaron en torno a sus procesos de conformación, dando cuenta de las diferentes metodologías aplicadas al tratarse éste de un proyecto autogestionado. Utilizando la plataforma internacional de crowdfounding Kickstarter, lograron recaudar más de 14.000 dólares donados por personas de muchos países, además de otras donaciones recibidas en actividades en la calle realizadas en conjunto con el artista. En total fueron más de 300 “cómplices”, como a ellas les gusta llamar a los participantes, quienes ayudaron a la realización del proyecto, que surgió por el interés de ordenar los alrededor de 20.000 documentos presentes en el taller del artista y hacerlos públicos a través del sitio web www.guillermonunez.cl.

El archivo online cuenta con un catálogo de obras, cartas, prensa, libros y videos del artista. Estos documentos referentes a su vida y producción artística han sido recopilados por el mismo artista desde 1950 hasta la actualidad, pero han sido Neira y Castillo las responsables de ordenarlos y clasificarlos. A diferencia de muchos otros archivos, la conformación del Archivo Guillermo Núñez contó con el propio artista como primera fuente.

Guillermo Núñez nació en 1930 y se inició como pintor en 1956, luego de estudiar Bellas Artes en la Universidad de Chile. También participó de manera activa en la campaña de la Unidad Popular, lo que lo llevó a colaborar en la muestra El pueblo tiene arte con Allende.   Con la llegada de la dictadura, Núñez, que en 1971 fue nombrado director del Museo de Arte Contemporáneo, tuvo que enfrentar la tortura y el exilio en Francia.

Javiera Manzi, por su parte, expuso sobre la investigación realizada en conjunto con Nicole Cristi respecto a los archivos Memoria de la Resistencia Taller Sol (1977-) y la Agrupación de Plásticos Jóvenes (1979–1987), investigación basada en los vínculos políticos, artísticos y culturales de la gráfica expuesta como mecanismo de resistencia durante la dictadura militar en Chile. A lo largo de la presentación se puso en valor ciertos documentos y vínculos pertenecientes a este campo menospreciado por la historiografía local, es decir, aquellas actividades y coordinadoras culturales ajenas y contrarias al régimen militar.

La cuarta presentación, a cargo de Pamela Navarro, coordinadora de Conservación y Documentación, y Matías Allende, investigador del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Santiago, se basó en la metodología y el proceso de producción del Catálogo Razonado de la Colección del MAC, proyecto iniciado en el año 2013 que contó con varias etapas de trabajo, todas ellas reflexionando alrededor de los setenta años de historia del museo y su devenir museográfico, logrando ser articuladas en el primer Gran Catálogo del MAC, lanzado el 18 de mayo de 2017.

La arquitectura también formó parte de los debates de esta tercera jornada. Fernando Portal, especialista en crítica, curaduría y prácticas conceptuales de Arquitectura, presentó su proyecto Archivo Provisional, una investigación sobre las bienales de arquitectura desde 1977 en adelante, a su juicio instancias significativas en lo que al patrimonio y la ciudad respecta. En este sentido, se puso en discusión la forma en que concebimos las exposiciones de arquitectura, siempre visualizadas a través de una representación, por lo que cabe hacerse la pregunta: ¿cómo sería la historia de la arquitectura si la viéramos como la historia de las exposiciones de arquitectura?

Alberto Cruz, detalle interior de cuaderno del artista. Cortesía: María Berríos

Finalmente, la última de las presentaciones estuvo a cargo de María Berríos, quien expuso su investigación sobre los cuadernos y manuscritos del arquitecto Alberto Cruz, fallecido en 2013, y quien entiende la arquitectura como un lugar expandido donde se hace el espacio público, un lugar para hablar con otros. A partir de esta investigación es que se monta la exposición El cuerpo del arquitecto no es el de un solo hombre, que desde este mes de septiembre se presenta en el Museo de Artes Visuales (MAVI) de Santiago de Chile.

Si bien un archivo se constituye en base a reglas específicas, desde hace aproximadamente una década que éste se ha vuelto fundamental dentro de la práctica artística contemporánea y el estudio de la misma. Y es gracias a estas generaciones de intelectuales que abordan el tema del archivo que éste adquiere cada vez mayor relevancia. Comienza entonces a ser cuidado y conservado con el fin de promover el entendimiento de estos documentos como fuentes primarias de investigación. Así, la tecnología y los nuevos soportes digitales permiten un mayor y mejor almacenamiento, además de ampliar las formas de difusión e intervenir los mecanismos de conservación de los documentos.

Es por ello que surge desde un comienzo la interrogante de qué es específicamente lo que entendemos por archivo, y qué es lo que ocurrirá con ellos en un futuro no tan lejano, ya que varios de los proyectos archivísticos actuales tienen el deseo de institucionalizar sus documentos, siempre con la intención de que éstos queden en instituciones nacionales que velen por la mantención, conservación y promoción de ellos igual que como se hace actualmente. Por otra parte, uno de los temas más complejos actualmente en Chile tiene que ver con el resguardo del archivo como patrimonio, toda vez que en Santiago hay al menos dos instituciones de carácter privado que resguardan colecciones de interés público.

Eventos como éste son de gran importancia, en tanto que fomentan la participación y el desarrollo de investigaciones y metodologías de conservación de archivos, y se espera que en futuras jornadas se siga reflexionando en profundidad a fin de que en algún momento se pueda desarrollar una real política nacional de archivos.

 


Imagen destacada: Taller de Guillermo Deisler en la casa en Halle. Cortesía: Archivo Guillermo Deisler

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