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SUPER NOVA, EN REVOLVER GALERÍA

La actual muestra en la galería limeña Revolver reúne una constelación de obras y signos bajo el nombre de un fenómeno celeste: Super Nova. Los ocho artistas en exhibición -Adolfo Bimer, Elena Damiani, Matías Duville, Andrea Galvani, Jerry B. Martin, Antonio Paucar, Giancarlo Scaglia, Milagros de la Torre- comparten en sus prácticas el uso de recursos minerales y la relación fenoménica que, en términos amplios, describe a una Super Nova como una gran liberación de energía.

Study on Gravity, de Andrea Galvani, es una instalación de pared, ubicada al fondo de la sala principal de la galería, que se compone de una serie de tubos de neón azul cobalto que describen el diagrama físico de la caída de un objeto en tres diferentes campos gravitacionales: la Luna, Marte y la Tierra. Sin asomo de duda, la obra de Galvani es el punctum ineludible e inapelable de Super Nova. La energía iridiscente que libera, y que la hace destacar lumínicamente por sobre todas las demás piezas, se condice absolutamente con el impacto conceptual que detenta.

El movimiento orbital de las líneas hechas con carbón del dibujo Un Animal, de Matías Duville, tensiona el movimiento repetitivo y circular de las líneas de carbón hechas con los pies del video Fuerza Centrífuga, de Antonio Paucar. Son esas zonas de intersección y contacto, mas no de homologación, las que sostienen el sistema orgánico que permite enlazar la naturaleza de los recursos con el plan celeste que las gobierna. Distintos pasajes de grises y tonos oscuros se aprecian en la mayoría de las obras que, sin perder sobriedad y equilibrio, dejan la huella de una manifiesta voluntad por la composición cromática. En ese aspecto, el carbón juega un aspecto esencial no sólo como el recurso basal que dicta cierta escala de color, sino también por el lugar conceptual que este combustible fósil representa: roca mineral que pierde su forma potencial al liberar energía térmica.

Vista de la exposición "Super Nova", en galería Revólver, Lima, 2017. Foto cortesía de la galería
Adolfo Bimer, 268: II, 2017, reja de construcción, poliestireno, esponjas y plásticos, 240 x 148 cm. Vista de la exposición "Super Nova", en galería Revólver, Lima, 2017. Foto cortesía de la galería

La escena de interlocución material de las obras está en directa dependencia a ese campo cromático que las pone en relación. Obras como los fotograbados Geoligic Lights, de Elena Damiani, y la impresión fotográfica Dactilar, de Milagros de la Torre, conjugan plenamente esa determinante cromática. Esta última obra es un díptico en el que se aprecian las palmas de las manos de la artista completamente entintadas. El caso es que dicho registro obedece a la toma de huellas consistente en la verificación de antecedentes penales para la residencia estadounidense. Expuesto así, el sentido policial de la identificación inmigratoria se desliza sobre dos niveles, el primero es ciertamente el de la marcación corporal, y el segundo el tipo de toma y el uso que asume el aparato fotográfico. La imagen no es per se un posible medio denunciativo sino, más bien, el fundamento exhibitivo sobre el que descansa la carga [bio]política y estética de la acción policial y fotográfica, es decir, la prueba fáctica de que se ha consumado un abuso humillante pero, sobre todo, de que no hay nada que podamos hacer al respecto.

Resulta potente ver como estas obras recuperan la gravedad de ciertos acontecimientos políticos operando desde la reflexión material. En un campo de acciones similares, pero bajo otra economía de recursos, se emplaza la escultura Eclipse #1, de Giancarlo Scaglia. Para realizar esta obra, el artista extrajo mediante el vaciado en plomo el negativo de un agujero existente en una de las paredes de la cárcel emplazada en la pequeña isla El Frontón (ubicada en la costa pacífica de la ciudad de El Callao). Esta escultura de contornos irregulares es el resultado de un proceso de extracción y materialización de un vacío, quizás, de una línea de fuga. Acá, lo político pasa justamente por la forma en cómo la obra logra problematizar todo el cuerpo de antecedentes históricos, arquitectónicos y sociales a través del procedimiento técnico y material que se sintetiza en este bloque de plomo.

Giancarlo Scaglia, Eclipse N.1, 2017, molde pared para negativo vaciado en plomo, 91 x 22 x 106 cm. Vista de la exposición "Super Nova", en galería Revólver, Lima, 2017. Foto cortesía de la galería
Jerry B. Martin, Carbon Indented Landscape, 2013-2015, dibujos por pérdida de pigmento sobre papel carbónico, 230 x 255 cm. Vista de la exposición "Super Nova", en galería Revólver, Lima, 2017. Foto cortesía de la galería
Jerry B. Martin, Carbon Indented Landscape, 2013-2015, dibujos por pérdida de pigmento sobre papel carbónico, 230 x 255 cm. Vista de la exposición "Super Nova", en galería Revólver, Lima, 2017. Foto cortesía de la galería

Destacando esa misma línea respecto a los procedimientos, se encuentran las obras de Jerry B. Martin y Adolfo Bimer. Mestoria, de Martin, se dispone como un gran panel de horizontales y verticales metálicas, entre las cuales se compone una retícula de papeles carbónicos (papel de calco) intervenidos con el dibujo de un paisaje natural. Estos dibujos son producidos por pérdida de pigmento sobre el papel carbónico, y fueron realizados mediante la transcripción del texto El puño invisible: arte, revolución y un siglo de cambios culturales, del escritor colombiano Carlos Granés. El relato, el cuerpo de la letra y la pérdida de pigmento se conjugan en una verdadera técnica poética de producción, un modelo que expone tanto el aspecto técnico como la sensibilidad del traspaso a la cual debe su coloración sanguinolenta y su condición de imagen.

Por su parte, la obra de Bimer, suspendida a la mitad de la sala principal, consagra la gestualidad pictórica en una malla de construcción a la que el artista ha adherido distintos desechos encontrados en las calles de la ciudad de Lima, basura plástica, derivados del petróleo y de minerales llevados a veces al grado de descomposición que los asemeja a elementos orgánicos, rocas incluso. Esta obra, titulada 268: II, posee una economía de medios francamente notable y, en términos espaciales, una sutileza ejemplar tanto por el gesto como por la composición reticular de la que se apropia. Este paisaje de condiciones abstractas restituye la materialidad industrial de pequeños residuos (poliestirenos, esponjas y plásticos) como “notas de color. Es, hasta cierto punto, un gráfico de asteroides de basura flotante en la retícula del universo.

Milagros de la Torre, Dactilar: toma de huellas, verificación de antecedentes penales para la residencia americana (díptico), 2004, impresión fotográfica por inyección de tinta sobre aluminio, 50 x 40 cm c/u. Ed. 4/7. Vista de la exposición "Super Nova", en galería Revólver, Lima, 2017. Foto cortesía de la galería

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