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Fernando Ortega:nota Rosa

Nota rosa es un proyecto de Fernando Ortega (Ciudad de México, 1971) en el que la memoria y la fijación por un color convergen, magnificando el acontecimiento que se experimenta, sea como parte de un escenario sugerido, o como parte del registro de algo que sucedió en otro espacio y en otro tiempo.

Las tres obras que conforman esta muestra en el Museo Tamayo -Crazy for Pink, Post it y Rosa subido– se sitúan precisamente en el momento en que algo –un mosquito, un globo o una persona- se cuela, en sentido literal, a un lugar donde no ha sido invitado. Como en proyectos anteriores, Ortega destaca momentos de aparente fragilidad en la elaboración de experimentos fenomenológicos, potenciales develadores de un lenguaje poético en los intersticios de lo visible y lo invisible.

Distribuidas en distintos espacios del museo, las tres obras sugieren, más no muestra, acontecimientos que bien podría ser cotidianos, y que pasan inadvertidos para la mayoría. El artista apela así a la agudización de nuestros sentidos, a afilar la percepción, la observación detallada, la paciencia y la curiosidad donde aparentemente no hay nada. Como espectadores, Ortega parece exigirnos esas virtudes.

Esta práctica contemplativa se hizo más evidente durante su estancia en la India, donde el artista desarrolló la capacidad para detenerse en la belleza de lo frágil, en la eternidad del tiempo detenido, en los momentos volátiles y en las propiedades de lo efímero. Desde sus inicios, sin embargo, la obra de Ortega se ha caracterizado por tratar de capturar esos instantes poéticos, imperceptibles y fortuitos que surgen de los procesos de la vida diaria.

 

Fernando Ortega, Rosa subido. Vista de la exposición Nota Rosa en el Museo Tamayo. Cortesía del artista y Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: Agustín Garza

En una de las obras, Rosa subido, Ortega nos induce a mirar el punto final de una larga escalera, hacia el techo del museo –un espacio que nunca nos detenemos a observar- para descubrir un globo color rosa. En el video Crazy for Pink, situado casi escondido en un rincón de una sala vacía pintada de rosa, vemos un mosquito en una pared, también rosa, haciéndonos testigos de una de la más cotidianas de las situaciones y, al mismo tiempo, llevándonos a preguntarnos ¿qué hace esto aquí?.

Post it, el último de los tres trabajos, consiste en dos fotografías (una vista general y un detalle) en las que casi no se alcanza ver el sujeto a registrar: un post it color rosa pegado en un alto puente. Un gesto tan sutil y nimio como frágil y efímero que nos lleva a preguntarnos ¿y cómo llegó esto aquí?. El artista nos llama a reflexionar sobre lo necesario de prestar nuestra atención a esos pequeños y mágicos detalles, a detenernos y reflexionar en un mundo agitado, atiborrado de imágenes y de información.

Con esta muestra, Ortega nos recuerda que la idea del espectáculo tradicionalmente asociada con los museos y galerías es transportada lejos del espacio de exhibición, al terreno de lo cotidiano, donde las sutilezas de lo mundano y lo que usualmente pasa desapercibido toman su lugar al centro del escenario.

Fernando Ortega, Rosa subido. Vista de la exposición Nota Rosa en el Museo Tamayo. Cortesía del artista y Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: Agustín Garza
Fernando Ortega, Post it. Vista de la exposición Nota Rosa en el Museo Tamayo. Cortesía del artista y Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: Agustín Garza

FERNANDO ORTEGA. NOTA ROSA

Museo Tamayo, Ciudad de México

Hasta el 16 de abril de 2017

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