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QUINTA VERSIÓN DE FERIA CHACO SUPERA EXPECTATIVAS (LOCALES)

Una de las percepciones generalizadas que se tiene de Chaco, la única feria de arte internacional de Chile, es que es un gran esfuerzo de gestión de sus organizadores, con el apoyo de ciertas galerías locales, empresas e instituciones públicas y privadas y el entusiasmo de muchos artistas y apasionados del arte, que no hace eco en la respuesta del mercado local, cuya existencia siempre es puesta en duda, y con razón.

Lo cierto es que la persistencia de Chaco durante cinco años ha ido trayendo sus frutos: no existe aún un mercado en Chile, de eso no hay duda, pero si ha despertado, de a poco, el interés y la curiosidad e, incluso, un mayor nivel de educación sobre el arte entre compradores y público general. Más que un paseo de domingo obligado o como un evento snob, hoy Chaco está empezando a verse -al menos localmente- como una verdadera plataforma para incentivar el coleccionismo y dinamizar  el circuito del arte.

Quizás esta nota parte con demasiado optimismo. Y quizás está sesgada por el hecho de que, como editora de Artishock, he podido participar en las dos últimas ediciones gracias a la invitación de sus directoras. Pero quizás, también, sea un criterio de evaluación de alguien que ha vivido de cerca lo que significa trabajar contra corriente, en un circuito del arte por lo general hostil, con mucho aún por aprender y crecer.

Chaco tiene una importancia real y simbólica para el arte contemporáneo en Chile, pero también es bueno exponer su lado malo que, pareciera, es el coletazo de estas mismas circunstancias locales adversas: la calidad de las galerías internacionales -irregular, particularmente en las dos últimas ediciones-, y el mal sabor con el que se marchan los galeristas internacionales: no suman coleccionistas, no hay ventas.

Esto último es importante, porque para una feria es fundamental que sus participantes vuelvan, que se «repitan el plato»; lo contrario, la alta rotación de galerías, es la primera señal de alerta sobre el estado de salud de una feria de arte internacional.

 

Stand de SOA Arte Contemporáneo, Uruguay, en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Stand de SOA Arte Contemporáneo, Uruguay, en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

LO QUE OPINAN LOS EXTRANJEROS

El día del cierre de Chaco, el lunes 30 de septiembre, hice un recorrido ya más pausado para recoger las impresiones de algunos participantes. Mi primera percepción fue que muchas de las galerías locales se iban muy satisfechas: habían concretado ventas y, en el caso excepcional de Metales Pesados Visual, ventas totales el mismo día de la inauguración. Este caso es notable porque Metales Pesados tomó el riesgo de presentar a un solo artista, Nicolás Franco, convencido de que su obra es excepcional y está en plena expansión internacional. De hecho, fue Franco el artista seleccionado para el Premio EFG Bank & ArtNexus 2013.

La segunda impresión que recogí es que las galerías internacionales, aunque contentas de venir a Chile y tantear su feria, se fueron con la sensación de que los compradores y coleccionistas chilenos ignoran -sea por escasa formación o por falta de curiosidad- que pasa más allá de sus fronteras, es decir, desconocen el mercado extranjero -sus artistas, precios, valoración- lo que, por tanto, incide negativamente en la toma de riesgo. «Chile es un mercado endogámico», resume el galerista Carlos Hurtado, director de la colombiana nueveochenta, de las pocas galerías internacionales que han participado en varias ediciones de Chaco.

«Chile tiene un potencial de mercado que aún no se desarrolla y ojalá pronto se active de forma más dinámica. Es cuestión de contar con mayor información», asegura Hurtado. «Desarrollar el coleccionismo no es un tema de dinero, sino de sensibilidad y riesgo, de interés e investigación. Hace falta además articular discursos menos locales y más amplios, es decir, fortalecer el interés de los compradores y coleccionistas locales por el arte internacional. Obviamente, estos procesos de construcción de plataformas son muy lentos».

 

Metales Pesados Visual, con obra de Nicolás Franco, en Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Metales Pesados Visual, con obra de Nicolás Franco, en Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El galerista Carlos Hurtado en su stand. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El galerista Carlos Hurtado en su stand. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

Una de las galerías internacionales que hizo su debut en Chaco fue Henrique Faría Fine Art, del venezolano Henrique Faría y bajo la dirección de la también venezolana Eugenia Sucre. Con sede en Nueva York, es reconocida internacionalmente por su especialización en arte latinoamericano conceptual y abstracto. Habiendo participado en ferias como Pinta, ArteBA, SP Arte, MACO, The Armory Show, ARCO Madrid, Art Basel y Frieze, le pregunto a Henrique Faría, ¿por qué Chaco?

«La feria Chaco sirve para crear tramas, para presentar y hacer entender las vanguardias y el arte conceptual de Latinoamérica en este país, para rescatar, representar, insistir y educar. Por lo demás, hay una relación de amistad con las directoras de la feria y queremos aportar al sistema», señala.

El stand de Henrique Faría Fine Art en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El stand de Henrique Faría Fine Art en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

Cuando habla de crear tramas, Henrique Faría se refiere a la instancia de una feria de arte para establecer relaciones, no sólo entre galerías y coleccionistas, sino también entre las mismas galerías. Así, la transversalidad es fundamental para un sano funcionamiento del mercado. Faría vendió algunas obras, pero también compró obras a otros colegas galeristas: una pieza de Liliana Porter en Espacio Mínimo, obras de Juan Pablo Langlois en AFA y, en lo que yo considero una apuesta audaz, la obra de Andrés Vial en Departamento 44, el espacio independiente que ganó el premio de la nueva sección Pop_Up Spaces, destinada a iniciativas autogestionadas. El jurado estuvo presidido por el escritor y curador francés Vincent Honoré y la directora de Chaco, Irene Abujatum. El premio consiste en la obtención de un espacio gratuito en el área de Pop_Up Spaces de Feria Chaco 2014.

El trabajo de Vial no era fácil: la puesta en venta, en el contexto de la feria, de un metro cuadrado de tierra, tras publicar un aviso en el periódico y notariar una escritura de compraventa. Cómo se llevaba Henrique Faría esa obra de 200 kilos a Nueva York era la gran pregunta del artista y del propio galerista. Como pieza conceptual, Faría compró en Chaco una idea.

 

Departamento 44, parte de la sección Pop_Up Spaces, en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Departamento 44, parte de la sección Pop_Up Spaces, en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

Abujatum, que dirige Chaco y la galería AFA junto a Elodie Fulton, también destaca los cruces de artistas entre galeristas, y cita el ejemplo de Fernando Pradilla/El Museo, de España, que tiene interés en la obra de uno de los artistas de AFA, Cristián Salineros. Carlos Hurtado, de nueveochenta, también vendió una de sus obras a otro galerista.

Chile, se suele decir, está en el fin del mundo. Aislado geográficamente -y culturalmente durante los años de la Dictadura-, una de sus instancias para la conexión internacional ha sido en años recientes las visitas de profesionales extranjeros que organiza Chaco. Pero no es suficiente. Como dice el galerista Hurtado, si bien es bueno que vengan curadores, directores de museos y teóricos internacionales de prestigio, la cuestión es «cómo hacer para que toda esa experiencia que traen permee realmente al público».

En esta edición de Chaco el ciclo de conversaciones estuvo dirigido, precisamente, hacia el coleccionismo. Curado por Gonzalo Pedraza bajo el sugestivo título Colección ¿En Chile?, el conversatorio fue, una vez más, uno de los highlights de la feria. Pedraza convocó a personalidades relevantes en la escena artística latinoamericana -y mundial- para sentarse a desmenuzar los términos colección, coleccionismo, coleccionar coleccionista. El objetivo era escuchar a las variadas voces que han dirigido, curado, representado, adquirido y reinventado el concepto de colección.

En el conversatorio de la Colección Juan Yarur, el propio coleccionista y Bernardita Mandiola, experta en mercado del arte internacional y actualmente Directora de Fundación AMA -del mismo Yarur- abordaron varias de estas interrogantes. Al referirse al mercado local, Juan Yarur señaló que «hay que ver el vaso medio lleno y no medio vacío, en el sentido de que hay que mirar lo que se está haciendo».

«Estamos acá en una feria, hay gente interesada, que quiere moverse, aprender… ya existe un deseo, y que esto esté pasando (Chaco) es una muestra de lo que viene», aseguró quien hasta ahora es el único coleccionista chileno que ha presentado públicamente su acervo, en una muestra que ocupó todo el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Parque Forestal, y que fue visitada por los invitados VIP de Chaco.

 

Vista general, Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Vista general, Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

LOS NÚMEROS DE CHACO

Tras el cierre de la feria, Chaco anunció en un comunicado que el número de visitantes fue de 43 mil (el mismo que en 2012, pero mayor que en las tres primeras ediciones, aunque también este año se incentivó por dos días el 50% de descuento en las entradas). Yo percibí menos «curiosos». Mi impresión es que, por primera vez en Chaco, la proporción de espectadores/compradores varió para beneficio de los galeristas, sobre todo locales.

«Se vio un público más especializado y enfocado en lo que le gusta. Es un público más afinado y culturizado», dice Abujatum.

El cambio tiene que ver, según la directora de Chaco, con el trabajo realizado durante todo el año por la organización de la feria, que ha creado grupos de coleccionistas, identificándolos con head hunters. Los nuevos coleccionistas en Chile salen de empresas o son de otras áreas del conocimiento, no necesariamente del mundo del arte. Pertenecen a círculos muy bien definidos, desde el Grupo A, que reúne a los coleccionistas más reconocidos de Chile, como Juan Yarur o Pedro Montes, al Grupo C, que aglutina a los «compradores» o coleccionistas en potencia. «Es gente sensible pero que no ha sabido ‘sacar’ esa sensibilidad. En este grupo hay 18 personas activamente comprando. El trabajo que sigue ahora es ayudarles a desmitificar la feria de arte y llevarlos a comprar a las ferias internacionales, culturizarlos y mostrarles los referentes de afuera, para que vean que los precios que se manejan son otros», dice Abujatum.

 

El stand de Galería AFA en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El stand de Galería AFA en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

LAS VENTAS LOCALES

Otra de las cifras determinantes que arrojó Chaco este año fue que el 70% de las obras vendidas se dio en las galerías nacionales. En la feria participaron 14 galerías chilenas y 17 extranjeras, provenientes de ocho países. De los resultados de las galerías extranjeras, destaca la argentina Gachi Prieto, que vendió todas las obras del pintor chileno Samy Benmayor, mientras que la española Espacio Valverde vendió casi todo lo que trajo, incluido todo el trabajo de la joven artista española Elena Alonso.

«Estoy impactada con las ventas. Se duplicaron respecto al año pasado», afirma Abujatum, en lo que podría ser su frase para describir el balance de Chaco 2013. «El aumento de las ventas va a influir definitivamente en la calidad de las galerías que van a participar de ahora en adelante. Lo que más me importa es que se venda, porque esto es lo único que permitirá que la feria se mantenga en pie. En la primera edición de Chaco la calidad de las galerías fue excelente. Ahora la calidad es dispar, y eso distorsiona lo que es el mercado internacional al que apuntamos».

Constanza Güell, que co-digide Mutt Art Dealers junto a Nicolás Mardini, participó por primera vez en la feria, a través de Pop_Up Spaces. Su visión como gestora que ha trabajado tanto en el sector público como privado, es la misma: hay que seguir fortaleciendo la participación de las galerías internacionales. «Más allá del volumen, me refiero a un calibraje, a fortalecer el trabajo de selección respecto a lo que traen. Es clave seguir asesorándolas cada vez más respecto a las obras y artistas que mostrarán en la feria, es decir, depurar el link entre sus propuestas y el gusto/intereses de los compradores y coleccionistas locales. Tal vez en un futuro, cuando crezca el volumen de coleccionistas y compradores extranjeros que vengan a Chaco, eso no será un tema, pero por ahora creo que es importante desarrollar un sistema de briefing más profundo sobre los chilenos para que sus participaciones sean cada vez más asertivas».

Afirmaciones contundentes pero ciertas, si uno mira en retrospectiva: desde su creación en 2009, por Chaco han pasado galerías de amplia trayectoria como Sicart y Espacio Mínimo (España), Sicardi (EEUU), Arróniz Arte Contemporáneo (México), House of Propellers (Inglaterra), Bendana-Pinel Art Contemporain (Francia), Casa Sin Fin (España) e Ignacio Liprandi (Argentina), y otras más jóvenes, como Kiosko (Bolivia), La Central (Colombia) y Revólver (Perú).

Esto, sin contar iniciativas muy buenas que no han permanecido en el tiempo, por razones que aún desconozco, pero que seguramente tienen que ver con la rentabilidad: los Project Rooms de 2010, en los que participaron Proyectos Ultravioleta (Guatemala), Casa da Xiclet (Brasil), Proyectos Monclova (México), Arróniz Arte Contemporáneo (México), Galería Gabriela Mistral (Chile), Lugar a Dudas (Colombia), Casas Riegner (Colombia) y Revólver (Perú); Showroom, una actividad organizada en la edición del 2011 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), a través de la cual se seleccionó a 50 artistas de Santiago y regiones de Chile para presentar y exhibir sus portafolios en un espacio dispuesto para ello los días de la feria; la participación, en 2012, de espacios chilenos como Taller Bloc o Local Arte Contemporáneo (que no funcionan como galerías comerciales en estricto rigor, pero que tuvieron un espacio para vender y exhibir sus obras tal como el resto de las galerías); Off Chacoff, un circuito de casi 50 espacios alternativos en Santiago con muestras que representaron a un gran número de artistas jóvenes y emergentes que no formaban parte de las galerías oficiales que formaron parte de Chaco (2012).

Pero, por otro lado, este año se amplió la sección de las editoriales, se creó el programa Pop_Up Spaces, se realizó por tercer año consecutivo el Concurso entre Chaco y Finlandia, y -algo de lo que no se habla mucho pero que ha sido positivo como componente educativo de la feria- se fortaleció el programa Chaco se Moviliza, que descentraliza las prácticas artísticas, llevando el arte tanto a comunidades periféricas de la capital como a regiones.

Este año, además, Chaco celebra su quinto aniversario con la creación de Fundación Chaco, un organismo sin fines de lucro que reúne a destacados profesionales vinculados al arte y la cultura nacional. “Queremos incentivar la industria de las artes visuales, mejorar las cadenas productivas y educar a través del arte, entre muchas otras cosas. Tenemos proyectos que deben separarse del evento que significa la feria, y asumirse por una fundación sin fines de lucro y sí con fines sociales”, dice Abujatum.

Fundación Chaco busca así establecerse como un importante gestor de las artes visuales en Chile, con objetivos como establecer un puente entre el mundo público y privado; promover y acercar el arte a la opinión pública y los medios de comunicación; expandir los campos educativos, incorporando en las aulas la historia del arte de Chile; generar vínculos de trabajo e intercambio entre el circuito artístico nacional e internacional; generar conciencia de filantropía y patrimonio en la sociedad chilena y, sobre todo, promover el coleccionismo privado e institucional.

 

Vista general, Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Vista general, Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

La galerista Yael Rosenblut en su stand en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

La galerista Yael Rosenblut en su stand en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Pinturas de José Pedro Godoy en Yael Rosenblut Gallery, Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Pinturas de José Pedro Godoy en Yael Rosenblut Gallery, Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

Otro aspecto importante en esta edición fue el debut de la recién creada Yael Rosenblut Gallery. Importante, porque son cada vez menos las galerías nacionales que participan en Chaco, por las razones que ya hemos venido señalando. Para Rosenblut, que tenía en venta obras de artistas como José Pedro Godoy, Oswaldo Ruiz y el Premio Nacional de Arte 2013, Alfredo Jaar, que actualmente representa Chile en la Bienal de Venecia, «Chaco tiene su propio ritmo, que año tras año ha ido adquiriendo mayor relevancia, peso e interés internacional».

«Todo tiene su tiempo de perfeccionamiento y la feria ha mejorado enormemente en todo lo que ha sido la difusión, afluencia de público e interés por parte de los compradores chilenos. Para mi lo más importante de Chaco no es la venta; ésta viene como consecuencia de una buena selección de artistas de primer nivel que, gracias a mis contactos, participaron en ella. El arte cuando se vuelve exclusivamente un fenómeno comercial pierde su voltaje y se debilita en su esencia», comenta.

En términos de ventas, la galería XS tiene otra historia que contar. «Concretamos adquisiciones del 75 por ciento de los artistas que invitamos al stand, entre ellas la obra del artista Pablo Rivera y una pintura de la serie Passive Violence de Jorge Cabieses Valdés, ambas para la Colección CCU. Por otro lado, Magdalena Atria, con Rabdomantes -que fue exhibida este año en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende- fue adquirida por la colección de una importante financiera en Buenos Aires», señala Anita Jorquiera, directora de XS.

 

Obra de Magdalena Atria en XS Galería. Cortesía: XS

Obra de Magdalena Atria en XS Galería. Cortesía: XS

 

XS también tuvo la posibilidad de tener en su espacio en Santiago al grupo de invitados VIP a la feria, un día antes de la inauguración. Allí, les presentó el trabajo de Camila Ramírez y Raimundo Edwards, dos jóvenes chilenos que han estado exhibiendo activamente en el último año. La galerista Isabel Aninat también rescata los beneficios que trae para las galerías los recorridos VIP organizados por la feria.

«Las visitas internacionales a la galería son muy positivas porque permiten que se conozca la obra de un artista en profundidad. En nuestro caso, nos visitaron un par de veces y se concretaron ventas. Además, se dio un espacio de conversación más extendida», dice la galerista. A los extranjeros les interesó más el trabajo de artistas con una trayectoria ya consolidada fuera de Chile, como Mónica Bengoa y Voluspa Jarpa, mientras que los coleccionistas chilenos apostaron más por artistas como Martín Eluchans y Paula de Solminihac. «El comprador chileno confirma mucho su decisión antes de tomar un riego. No tiene tantas referencias, a diferencia del extranjero», agrega Aninat.

Cuando se habla específicamente de ventas a nivel local, uno también se cruza con opiniones como las de Paul Birke, director de la galería Die Ecke Arte Contemporáneo, que ha participado en Chaco desde sus inicios. «Las ventas estuvieron bien, pero podrían ser mejores».

«Nuestros artistas están en una etapa muy interesante, ya que se encuentran terminando ese primer período importante que madura entre los primeros 10 a 15 años de producción artística. Sus obras tienen un rango de valor que no puede ser lo alto que quisiéramos, debido a que nuestro público recién los comienza a conocer. Por ende, nuestros números son, por el momento, celestes».

 

Vista parcial del stand de Die Ecke Arte Contemporáneo en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Vista parcial del stand de Die Ecke Arte Contemporáneo en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

 

LA EXPERIENCIA POP UP

A algunos de los Pop_Up Spaces también les fue bien en cuanto a ventas, visibilidad y contactos. Mutt, que debutó en Chaco con una arriesgada individual de Christian Lira, no dudó ni un segundo cuando los invitaron a participar. «Estar en Chaco es participar de la instancia del arte más importante que existe en Chile. Son cinco días de conexión intensa con todos los agentes que nos interesan para dialogar y construir: artistas, galeristas, curadores, gestores, art dealers, críticos, medios especializados, editores, el público, coleccionistas y compradores de arte. Para nosotros fue un éxito integral haber participado. Por un lado, la difusión y visibilidad a la que tuvimos acceso fue potentísima, y por otro, la recepción que tuvo nuestra propuesta fue muy gratificante. La posibilidad de distribuir nuestro catálogo a una diversidad tan amplia de personas también fue una oportunidad de lujo. Si a todo esto le sumamos las ocho piezas vendidas y todas las conversaciones que quedaron para estos días post Chaco, la raya para la suma es 100% positiva. Realmente fue un regalo haber ido y estamos muy agradecidos del equipo Chaco por la gran organización y profesionalismo con que montan la feria», afirma Güell.

Más allá de si hubo o no hubo ventas, muchos de los participantes de Pop_Up Spaces se fueron contentos con lo que para ellos representó esta vitrina. «Es fundamental la inyección de frescura que otorga a una feria de arte una sección dedicada a proyectos jóvenes, proyectos incipientes o plataformas y espacios más sueltos en sus estructuras. Creo que los Pop Up ‘chasconearon’ el recorrido y entregaron al público una instancia de proximidad a la creación artística más directa. También creo que los Pop Up aportaron un matiz que permite tomar el pulso a lo que ocurre respecto a nuevas tendencias. Sería muy positivo que se vayan perfilando cada vez más como el sector avant garde de la feria», dice Güell.

Jorge González Lohse, uno de los artistas más activos de la escena local en cuanto a generación de proyectos autogestionados e independientes, también vio como muy favorable la instancia de los Pop_Up. «Creo que es una manera inteligente de parte de Chaco de ocupar una plataforma que se visualizó en el (Chaco) Off del año pasado. Aparte del cansancio típico de estos eventos, lo pasamos muy bien, vendimos, cubrimos costos y ganamos algo, nos invitaron a varios proyectos, así que cumplió su función, aunque sigo pensando que debería haber otras instancias aparte de Chaco, tener una plataforma de otras galerías que no necesariamente participen en la feria, para dar una cierta sanidad al sistema. Se le cargan demasiadas cosas a Chaco, pero no debería ser así. En lo personal me he quedado con muchas ganas de volver a retomar otro Chacoff».

Vista parcial del stand de Oficina Barroca, Mención Honrosa en el concurso Pop_Up Spaces. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Vista parcial del stand de Oficina Barroca, Mención Honrosa en el concurso Pop_Up Spaces. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El espacio de Totoral Gallery en Pop_Up Spaces. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El espacio de Totoral Gallery en Pop_Up Spaces. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El stand de Isabel Aninat en Chaco, con obras de Mónica Bengoa e Iván Navarro. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El stand de Isabel Aninat en Chaco, con obras de Mónica Bengoa e Iván Navarro. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

La galería Isabel Croxatto, con obras de Mauricio Garrido (al fondo), en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

La galería Isabel Croxatto, con obras de Mauricio Garrido (al fondo), en Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El stand de la Galería Patricia Ready, con obras de Ncolás Grum (muchas de ellas vendidas), Isidora Correa y Paula Anguita. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

El stand de la Galería Patricia Ready, con obras de Ncolás Grum (muchas de ellas vendidas), Isidora Correa y Paula Anguita. Feria Chaco 2013. Foto: Sebastián Valenzuela

Obra de Benjamín Ossa, en Artespacio, Feria Chaco 2013. Foto: Jorge Losse

Obra de Benjamín Ossa, en Artespacio, Feria Chaco 2013. Foto: Jorge Losse

 

 

 

Alejandra Villasmil

Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.

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