Durante la semana del 19 al 25 de octubre, en medio del estallido social y la represión militar y policial que han mantenido en vilo a Chile, los santiaguinos eran sorprendidos cada atardecer con una serie de contundentes mensajes proyectados monumentalmente en la fachada de la Torre Telefónica*, ubicada a pocas cuadras de la Plaza Italia –o Plaza Baquedano-, el punto neurálgico de las manifestaciones.

“Dignidad”; “Dignidad!!”; “No Estamos en guerra. Estamos unidos”; “¿Dónde está la razón?”; «Que sus rostros cubran el horizonte” (un verso de Raúl Zurita); “¿Qué entiende Ud. por Democracia?»; «Chile despertó»; y «Por un nuevo país», fueron las siete consignas de las intervenciones artísticas realizadas por Delight Lab, un estudio de diseño audiovisual y experimentación en torno a la luz, el video y el espacio, durante las siete noches de toque de queda en Santiago.

Cada frase se escoge “dependiendo un poco de lo que pasa en el día”, dice Octavio Gana, co-director de Delight Lab junto a su hermana, Andrea Gana, y Marco Martínez como productor ejecutivo. “Tratamos que sean mensajes positivos, propositivos y no de violencia. Nosotros no la queremos en el país. Ojalá no haya ni violencia de Estado ni de nadie. Para nosotros, el arte tiene que estar en sintonía con lo que le está pasando a las personas. Creemos en un arte funcional”, explica.

“Este manifiesto lumínico nace de la emergencia, de la necesidad de cuestionar y visibilizar un contenido, desde un lado no violento ni panfletario. Día a día vamos proponiendo un texto que no responde a un guion previo o una dirección de ningún partido político. Para nosotros es necesario y urgente ocupar estos medios y realizar un activismo lumínico», asegura Marco Martínez.

Dignidad, intervención de Delight Lab en la Torre Telefónica, Providencia, Santiago de Chile, octubre de 2019. Foto: Gonzalo Donoso

Delight Lab cuenta con una trayectoria de 10 años, en los que han realizado proyectos que van desde la videoproyección a gran escala sobre un edificio con técnica de video mapping e instalaciones audiovisuales en museos, al diseño escenográfico a partir de proyecciones y/o grandes pantallas para obras escénicas, visuales audioreactivas en espectáculos en vivo y obras de autor.

«Nosotros somos artistas activistas”, señala Andrea Gana. “Sentimos que el arte es un arma y tiene un deber en sí de poder hacer posible problematizar y reflexionar sobre la contingencia política bajo una concepción estética. Nos interesa hacer entrega de un mensaje que llame a la reflexión, palabras con sentido y visibilizar problemas que nos parecen importantes para poder hacer un cambio».

Otros proyectos de Delight Lab incluyen proyecciones en las zonas de sacrificio en una terma eléctrica en Puchuncaví, y “Que su rostro cubra el horizonte”, con la imagen de Camilo Catrillanca, en la misma Plaza Baquedano de Santiago.

“Ngen-Ko” (“El espíritu del río despierta”, en mapudungún) es otro proyecto del colectivo, realizado en Osorno a propósito del conflicto del agua en Río Rahue, donde petróleo fue vertido sobre el agua potable por parte de la empresa Essal y, más allá, en protesta al nefasto Código de Aguas de Chile, que es el que más privatiza el agua a empresas internacionales del mundo, sobrepasando comunidades indígenas, lugares sagrados, bosques nativos y presentando el agua como un commodity.

“Lo venimos haciendo desde hace años”, cuenta Octavio Gana. “Empezamos a proyectar por el tema ‘Patagonia sin represas’, después por los estudiantes, y siempre lo hemos hecho en distintos lugares”, dice Octavio Gana.

«No estamos solos, somos varios artistas unidos”, agrega Andrea Gana. “Estos días son varios colegas, artistas lumínicos y audiovisuales que han sacado sus proyectores y luces láser con mensajes, en Antofagasta, Santiago, Valdivia, Punta Arenas, entre otras ciudades. Delight Lab ha seguido proyectando y seguirá haciendo intervenciones”.

¿Dónde está la razón?, intervención de Delight Lab en la Torre Telefónica, Providencia, Santiago de Chile, octubre de 2019. Foto: Gonzalo Donoso
¿Qué entiende Ud. por democracia?, intervención de Delight Lab en la Torre Telefónica, Providencia, Santiago de Chile, octubre de 2019. Foto: Gonzalo Donoso
No estamos en guerra. Estamos unidos, intervención de Delight Lab en la Torre Telefónica, Providencia, Santiago de Chile, octubre de 2019. Foto: Gonzalo Donoso
No estamos en guerra. Estamos unidos, intervención de Delight Lab en la Torre Telefónica, Providencia, Santiago de Chile, octubre de 2019. Foto: Gonzalo Donoso
Por un nuevo país, intervención de Delight Lab en la Torre Telefónica, Providencia, Santiago de Chile, octubre de 2019. Foto: Gonzalo Donoso
Que sus rostros cubran el horizonte, intervención de Delight Lab en la Torre Telefónica, Providencia, Santiago de Chile, octubre de 2019. Foto: Gonzalo Donoso

Sobre Delight Lab

Han participado en bienales, encuentros y festivales internacionales, entre los que destaca el Circle of Light Moscow 2014, donde se ganaron el Premio de la Audiencia con la obra Ritual Hain. Son los productores y directores de Küze Festival de Luz de Santiago y de Küzefulldome Exhibition en el Planetario de Santiago. Destacan sus mapping monumentales sobre el Palacio de La Moneda y en la Catedral de Santiago, sus proyecciones 360º audio reactivas para la obra Emergenz de José Luis Vidal y Cía, en Hamburgo, Alemania; la obra Ritual Hain II en el Centro Cultural Espronceda, Barcelona, España; la proyección monumental en el Morro de Arica; el mapping aniversario de San Borondón, en Ecuador; la producción de la obra Sonpendular (concierto audiovisual de mapping inmersivo) en una iglesia en desuso en Independencia, Santiago; y los proyectos museográficos en el Museo de Historia Natural de Valparaíso y Museo del Estrecho en Magallanes.

La asesoría de diseño gráfico es de Werner Fett.

 


*Con 143 metros de altura y 34 pisos, la Torre Telefónica ostentó desde 1996 a 1999 el título del edificio más alto de Chile.