Por Julia Schallberger

Al comienzo de la exposición de Jesús Hdez-Güero me recibe una pared roja brillante. La pregunta aparece en letras blancas sobre si me siento, como ciudadana suiza, vigilada por el Estado. Por supuesto, el concepto de color rico en señales se refiere a la bandera suiza, pero el escenario no tiene nada que ver con la imagen personal del artista. Más bien, es la opinión del forastero que viene de paso. No solo es un artista cubano que expone en Suiza por primera vez, sino que también está poniendo un pedazo de la historia de Suiza en el centro de su trabajo. El núcleo de la instalación recién creada es el llamado «Fichenskandal», un asunto de Estado que agitó a los ciudadanos en la década de 1990. Se desencadenó en 1989 cuando salió a la luz que la Policía Federal tenía desde 1900 más de 700.000 personas por presuntos monitores de «comportamiento suizo». Cada suizo y extranjero se registró con un expediente que consta de varias fichas, el llamado «Fichen». El motivo dado fue la recopilación de datos con la protección del Estado. Sin embargo, muchas observaciones se hicieron arbitrariamente debido a la falta de una imagen clara de la amenaza. Nadie era inmune, ya fueran anarquistas, radicales de derecha, feministas, izquierdistas o simplemente el vecino de al lado. Muchas de las entradas resultaron ser irrelevantes. Miles de personas salieron a las calles para protestar por el «estado furtivo» y exigieron una visión de sus fichas.

El monitoreo y el control de la información son temas que juegan un papel importante en los medios sociales y el trabajo crítico de Jesús Hdez-Güero. Hoy el artista está viviendo en Madrid. Sin embargo, durante mucho tiempo vivió en Cuba y Venezuela, experimentando sistemas donde el liderazgo autoritario del régimen, el espionaje, la censura y la violencia son comunes. Estos temas son el combustible de sus obras. Tema que no había reunido hasta su descubrimiento de los Fichenskandels desde su imagen de una supuesta «Suiza neutral».

Vista de la exposición “No me pongan en lo oscuro”, de Jesús Hdez-Güero, en o.T Raum für Aktuelle Kunst, Lucerna, Suiza. Cortesía del artista
Vista de la exposición “No me pongan en lo oscuro”, de Jesús Hdez-Güero, en o.T Raum für Aktuelle Kunst, Lucerna, Suiza. Cortesía del artista

Su trabajo oscila entre la instalación, el video, la fotografía, la gráfica y el arte de objetos, siempre en busca de la forma de expresión adecuada para captar temas complejos y profundos. La exposición titulada No me pongan en lo oscuro también es conceptual y precisa. Como observadores, no andamos a tientas en la oscuridad, al menos no físicamente. Más bien, nos bañamos en color. A la pared roja, por ejemplo, le sigue un espacio verde claro con fragmentos de texto en sus ventanas. El color de la pared corresponde al color original del papel de las fichas, mientras que la «oscuridad» en el título de la exposición se refiere al oscuro y secreto contexto de creación de los textos. Estos son extractos del archivo de protección estatal del autor suizo Max Frisch (1911 – 1991). Como un izquierdista y patriota independiente, que estaba interesado en los movimientos juveniles, se sentía comprometido con la abolición del ejército, y Suiza, a veces con ojos críticos, estaba bajo sospecha general. Así que una reunión inofensiva que tuvo con su traductor ruso fue sospechosa a los ojos de la policía secreta anticomunista. En 1990, Frisch solicitó el envío de sus fichas. En ese momento, los nombres de los posibles informantes todavía estaban ennegrecidos. Estas barras de censura Hdez-Güero las ha arrebatado de su contexto, las ha ampliado y transferido al lienzo. Desconectados de su significado, se convierten en geometrías puras y tocan la memoria pictórica individual del observador. Me recuerdan las obras de los “Concretos Suizos”, de las construcciones de vigas de Camille Graeser, que buscaban visualizar temas y ritmos musicales por medio de formas abstractas.

El asunto de las fichas: ¿Es una historia suiza perdida hace mucho tiempo? Jesús Hdez-Güero lo deja sonar de nuevo. Los ilumina desde el punto de vista de un artista en el exilio para quien la vigilancia es un hecho cotidiano. Pero ¿qué pasa con Suiza hoy? Lo que permanece en la oscuridad no necesariamente desaparece. ¿No está el temor por nuestra seguridad más presente que nunca y no nos hemos resignado a las cámaras en lugares públicos? ¿Nuestros resultados de votación, así como nuestro manejo descuidado de los datos personales, no muestran que hace mucho tiempo que hemos dado nuestro consentimiento silencioso para ser monitoreados?

Vista de la exposición “No me pongan en lo oscuro”, de Jesús Hdez-Güero, en o.T Raum für Aktuelle Kunst, Lucerna, Suiza. Cortesía del artista
Vista de la exposición “No me pongan en lo oscuro”, de Jesús Hdez-Güero, en o.T Raum für Aktuelle Kunst, Lucerna, Suiza. Cortesía del artista

No me pongan en lo oscuro, de Jesús Hdez-Güero, se presentó en o.T Raum für Aktuelle Kunst, Lucerna, Suiza, entre el 25 de mayo y el 6 de julio de 2019. La exposición fue curada por Gabi Widmer.