Por Juana Berrío, curadora

Desde la década de 1970, el artista estadounidense-venezolano Matt Mullican (1951) se ha interesado en la representación de las complejas formas como el individuo experimenta el mundo. En lugar de intentar explicar o probar teorías preconcebidas, el trabajo de Mullican es la manifestación de los diferentes elementos que forman su propia subjetividad. Para esto, el artista ha desarrollado un sistema iconográfico único que conforma su propia cosmología. Concebida desde su imaginación e investigación personal, la cosmología de Mullican está compuesta por “cinco mundos”, cada uno asociado a un color y a un tipo de percepción diferente: el mundo verde representa los elementos físicos y materiales, el azul la vida cotidiana, el amarillo las artes, el negro el lenguaje y los símbolos, y el rojo lo subjetivo.

Aunque esta cosmología ha sido materializada por medio de diagramas, esculturas, dibujos, collages, imágenes generadas por computador, banderas, rubbings, videos y tipografías, entre otros, la obra que Mullican ha desarrollado durante casi cincuenta años parte de elementos intangibles de la mente racional e inconsciente. De hecho, desde el principio de su carrera, Mullican incorpora la hipnosis como un medio que le permite revelar abiertamente los componentes elásticos que forman su propia identidad inconsciente. Hipnotizado, el cuerpo de Mullican alberga a un personaje particular que el artista llama That Person (Esa persona), cuyo género y edad cambian en cada trance. That Person también ha producido una gran cantidad de obras, caracterizadas por un lenguaje visual, escrito y performativo único.

Vista de la exposición "Representing the Work", de Matt Mullican, en NC-arte, Bogotá, 2019. Foto cortesía de NC-arte
Vista de la exposición "Representing the Work", de Matt Mullican, en NC-arte, Bogotá, 2019. Foto cortesía de NC-arte
Vista de la exposición "Representing the Work", de Matt Mullican, en NC-arte, Bogotá, 2019. Foto cortesía de NC-arte

Para NC-arte, Mullican ha producido Representing the Work, una de las exposiciones más exhaustivas de su carrera, que incluye un pabellón construido con base en uno de los mapas gráficos que representan «los cinco mundos»; una serie nueva de esculturas de vidrio, objetos ready-made y dibujos que simbolizan la iconografía y proceso de pensamiento del artista; una bandera negra y amarilla a gran escala que ilustra uno de los diagramas icónicos del artista, al igual que una selección de videos recientes e históricos que documentan sus performances y muestran sus obras generadas por computador. Todos estos elementos giran en torno a una nueva instalación a gran escala, compuesta por 64 sábanas pintadas, que contienen la representación ilustrada de centenares de obras de Mullican y de That Person.

Si bien la obra de Mullican siempre ha girado en torno a la manera cómo él ha investigado y concebido diferentes formas de representar su propia existencia, Representing the Work, como su título lo indica, es la re-presentación de la obra de Mullican materializada por medio de una multitud de agrupaciones de imágenes organizadas en un orden específico por el artista. Representados sobre las sábanas aparecen fotografías que documentan sus primeros performances y trances de hipnosis, imágenes fijas de espacios arquitectónicos y urbanísticos ficticios creadas con la tecnología del super-computador de finales de los 80, al igual que múltiples pictogramas y exploraciones gráficas que abarcan los conceptos de la vida y la muerte, la relación entre signo y forma, así como la división entre ficción y realidad.

Al representar su obra y la de That Person en una sola instalación, el artista no solo está inmortalizando décadas de su trabajo, también está evidenciando y ofreciendo preguntas centrales de su práctica artística: ¿Qué es lo que el lenguaje visual, verbal y escrito realmente representan? ¿Es la representación de qué o de cómo percibimos cosas a través de nuestros sentidos y luego las procesamos en nuestro cerebro? ¿Es posible diferenciar si el sujeto representado es la forma o si la forma es el sujeto? Para Mullican, estas preguntas encapsulan la problemática fundamental al centro de las artes y el lenguaje en general.

Del mismo modo que vivimos la experiencia de leer un libro, Representing the Work invita al espectador a navegar la exposición a través de los muchos personajes, símbolos, historias, imágenes y objetos que la conforman sin tener que comprender o memorizar a cada uno de ellos. Por el contrario, la exposición le ofrece al espectador la oportunidad de reflexionar sobre sus propias maneras de ver y vivir el mundo por medio de los diferentes capítulos y simbolismos que conforman el trabajo de Mullican. Mostrando cómo nuestra comprensión de la realidad es construida por medio de la percepción y la mente de cada individuo, Representing the Work expone la compleja relación entre la realidad y la percepción, ofreciendo una estructura en la cual podemos identificar los aspectos esenciales de la condición humana.

Vista de la exposición "Representing the Work", de Matt Mullican, en NC-arte, Bogotá, 2019. Foto cortesía de NC-arte
Vista de la exposición "Representing the Work", de Matt Mullican, en NC-arte, Bogotá, 2019. Foto cortesía de NC-arte
Vista de la exposición "Representing the Work", de Matt Mullican, en NC-arte, Bogotá, 2019. Foto cortesía de NC-arte
Vista de la exposición "Representing the Work", de Matt Mullican, en NC-arte, Bogotá, 2019. Foto cortesía de NC-arte

MATT MULLICAN: REPRESENTING THE WORK

NC-arte, Cra. 5, N° 26 B-76, Bogotá

Hasta el 8 de junio de 2019