Con motivo del centenario de la Bauhaus, Haus der Kulturen der Welt (HKW), en Berlín, presenta bauhaus imaginista, un ambicioso proyecto desarrollado a lo largo de los tres últimos años que va más allá de la historia de la famosa escuela (1919–1933) para explorar tanto su alcance internacional como su impacto hasta nuestros días, impulsados no solo por los numerosos artistas y diseñadores internacionales que en ella estudiaron, sino también por las incursiones de la Bauhaus en otros países y la emigración de muchos de sus practicantes antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

bauhaus imaginista es una co-producción de la HKW, Cooperación Bauhaus y el Instituto Goethe, y cuenta con la curaduría de Marion von Osten (Berlín) y Grant Watson (Londres). El proyecto explora las relaciones trasnacionales y correspondencias de la Bauhaus con instituciones en países como China, Japón, Rusia, Brasil, India, Nigeria, Estados Unidos y Marruecos, donde encontró movimientos similares que habían surgido independientemente de ella, y que sirvieron de estímulo a la propia Bauhaus en el contexto de los principales cambios geopolíticos del siglo XX.

Vista de la exposición “bauhaus imaginista”, en Haus der Kulturen der Welt (HKW), Berlín, 2019. Foto: © Silke Briel / HKW

Desde sus inicios, la Bauhaus fue concebida como internacional y, desde una perspectiva global, puede ser vista como un conjunto de ideas que interactúan con las de otras culturas de todo el mundo. En Europa, así como en Asia, África y América del Norte y del Sur, los movimientos artísticos del siglo XX tuvieron fuentes de inspiración cosmopolitas y se involucraron en procesos de encuentro e intercambio. Por ejemplo, existían redes de conexiones entre la Bauhaus y escuelas de arte en Japón e India, y sus manifestaciones en el arte, el diseño y la arquitectura desempeñaron un papel importante en la descolonización, proyectos de desarrollo y la planificación a gran escala de algunas ciudades. Estas influencias, que dieron forma al curso de la modernidad, pueden rastrearse hasta nuestros días.

“No se trata de trazar una cronología histórica, sino de producir conexiones entre temas e ideas. De esta manera, bauhaus imaginista pretende crear las bases para nuevas investigaciones y discusiones transnacionales”, señalan los curadores, quienes han venido trabajando en una serie de eventos, exhibiciones, talleres, charlas, publicaciones y simposios –algunos ya desarrollados, otros por venir- junto a una red internacional de curadores, investigadores, artistas, diseñadores, museos e instituciones culturales y académicas en India, Japón, China, Estados Unidos, Rusia, Brasil, Nigeria y Marruecos.

El título bauhaus imaginista refleja un acercamiento a la Bauhaus que destaca su potencial para resonar internacionalmente. Pone en primer plano las posibilidades imaginativas que se abrieron en la escuela y señala cómo éstas se interpretaron y tradujeron posteriormente. En concreto, el título hace referencia al Movimiento Internacional para una Bauhaus Imaginista que se originó en Italia en la década de 1950, pero que hoy se considera en relación con un marco histórico y geográfico mucho más amplio que incluye a Asia, África y América Latina.

Valiéndose tanto de material de archivo como de contribuciones actuales, el proyecto traduce las perspectivas históricas de la Bauhaus en preguntas contemporáneas: ¿Cómo podría reimaginarse hoy la cultura global bajo el espíritu de la Bauhaus como proyecto social? ¿Qué tipo de instituciones necesitarían tal proyecto? Y ¿de qué manera la Bauhaus sigue estimulando las prácticas y los discursos visionarios en la actualidad?

Vista de la exposición “bauhaus imaginista”, en Haus der Kulturen der Welt (HKW), Berlín, 2019. Foto: © Silke Briel / HKW
Vista de la exposición “bauhaus imaginista”, en Haus der Kulturen der Welt (HKW), Berlín, 2019. Foto: © Silke Briel / HKW

bauhaus imaginista se divide en cuatro capítulos: Corresponding With (Japón, India); Learning From (Marruecos, Estados Unidos, Brasil); Moving Away (China, Rusia, Nigeria); y Still Undead (Alemania). Los tres primeros capítulos se desarrollaron a lo largo del 2018 a través de exposiciones, charlas y talleres en los respectivos países, mientras que el cuarto y último, Still Undead, se presenta por primera vez en una exposición de HKW que aglutina todo el proyecto.

El capítulo Corresponding With (Correspondiente con) parte del Manifiesto Bauhaus de 1919 publicado por Walter Gropius, quien argumentó que en el futuro no debería haber “ninguna diferencia esencial entre el artista y el artesano”. El Manifiesto tomó como punto de partida el movimiento cultural radical que quería romper con la educación artística académica existente, y enarboló el valor social y material del oficio para hacer frente a la alienación y destrucción del capitalismo industrial del siglo XIX.

La Bauhaus estuvo, desde su inicio, en la confluencia de ideas internacionales sobre modernismo y reformas educativas radicales, repensando la relación entre las artes aplicadas y no aplicadas y el conocimiento manual y cognitivo. Como experimento pedagógico, fue excepcional al poner varias ideas y prácticas en un nuevo plan de estudios y repensar el papel de las artes en la creación de una nueva sociedad socialista y democrática.

En este apartado de la muestra se compara la práctica y la filosofía de la Bauhaus con otras dos escuelas de vanguardia de la época, unidas por las mismas ideas: Kala Bhavana, en Santiniketan, India, establecida en 1919 (el mismo año que la Bauhaus), y Seikatsu Kōsei Kenkyūsho (Instituto de Investigación para el Diseño de la Vida), fundado en Tokio en 1931, y luego renombrado como Escuela de Nueva Arquitectura y Diseño. Las tres escuelas compartieron una postura crítica frente a la educación artística académica europea imperante y el deseo de reformar la sociedad a través de la pedagogía radical.

Esta historia de conexiones y visiones compartidas se presenta en la exposición a través de documentos raramente vistos sobre sus métodos de enseñanza, imágenes de los talleres, ejemplos de sus vocabularios estéticos y culturas materiales, el contenido de los cursos, la materialización de los talleres en objetos cotidianos (elaborados de acuerdo con los principios rectores de cada escuela) y escritos sobre pedagogía.

Paul Klee, Teppich (Alfombra), 1927, bolígrafo sobre papel sobre cartón, 23 x 30 cm. Colección Privada de Hans Snoeck, Nueva York. Foto: Edward Watkins

Partiendo del dibujo de Paul Klee, Teppich (Alfombra), de 1927, el capítulo de la exposición Learning From (Aprendiendo de) se refiere al estudio y apropiación, por parte de la Bauhaus, de la producción cultural ajena a las corrientes modernistas, principalmente de fuentes no occidentales, pero también de tradiciones populares europeas, el trabajo de artistas outsiders, y niños.

El estudio de los artefactos y las prácticas pre-modernas fue una característica constante del trabajo de los maestros y estudiantes de la Bauhaus y continuó siendo así incluso después del cierre de la escuela en 1933. Learning From muestra cómo el modernismo de la Bauhaus estaba en deuda con los encuentros transculturales, y revela la síntesis del arte moderno y pre-moderno como apropiación cultural en el contexto de la descolonización y la autodeterminación cultural.

En Estados Unidos, a mediados del siglo XX, la exploración de las prácticas artesanales locales y las culturas precolombinas en América del Norte, Central y del Sur ayudó a desarrollar el lenguaje formal de la abstracción, así como nuevas aproximaciones al tejido y al arte textil basadas en formas y técnicas pre-coloniales. Al cuestionar la división entre las bellas artes y las artes aplicadas, la Bauhaus había impugnado el clasicismo de las academias de arte europeas. Sin embargo, el estudio del arte y las prácticas culturales no occidentales, a menudo utilizadas para deconstruir este binario, no tuvo en cuenta la apropiación colonial, a veces violenta e ilegítima, de los bienes culturales, así como los trastornos sociales, económicos y políticos que el colonialismo europeo había dejado a su paso en América del Norte y del Sur, África y Asia.

De este modo, la incorporación de las culturas popular, indígena y afro brasileña al léxico del modernismo brasileño, si bien actuaba como un modelo contrario al modernismo europeo y de la Bauhaus, se daba simultáneamente a la violencia colonial contra la población indígena. En tanto, en el México posrevolucionario y el Marruecos poscolonial, la traducción de la producción cultural precolonial al lenguaje de la modernidad adquirió una dimensión sociopolítica en los casos del Taller de Gráfica Popular en México y la École des Beaux Arts en Casablanca.

Paulo Tavares, DES-HABITAT, 2018. Cortesía: HKW

El capítulo Moving Away (Alejándose) explora cómo evolucionaron los debates de la Bauhaus respecto al diseño durante la primera mitad del siglo XX a través de su diáspora y, posteriormente, cómo cambiaron en relación con las diferentes condiciones sociales y geográficas de los países a los que algunos de sus maestros y alumnos emigraron huyendo de la persecución nazi.

Estas historias de cómo los diseñadores y arquitectos desarrollaron, adaptaron, expandieron o renovaron los principios del diseño universal en diferentes contextos políticos y culturales se presentan a través de investigaciones de archivos, películas y obras comisionadas, con casos de estudio concretos de la Unión Soviética, China, Taiwán, México, Corea del Norte, Chile, Nigeria (el diseño de la Universidad Obafemi Awolowo, por ejemplo) e India (el currículum de su Instituto Nacional de Diseño, inspirado en el de Bauhaus). Otro ejemplo aquí presentado es cómo Gropius, que emigró a Estados Unidos en 1937 para enseñar en Harvard, aprendió de su alumno chino Ieoh Ming Pei cómo algunas tradiciones vernáculas y conceptos espaciales asiáticos podían aportar de manera importante a la arquitectura modernista.

El último capítulo de la muestra, Still Undead (Aún no muerto), explora las obras intangibles, performativas y temporales de la Bauhaus, así como el uso lúdico e innovador que aplicó a una variedad de nuevos medios en películas experimentales, esculturas cinéticas, fotografías, aparatos visuales y experimentos de sonido.

La sección también indaga en cómo esta experimentación vio su continuidad en el entorno académico de Estados Unidos y cómo contribuyó al desarrollo no solo de un enfoque experimental del arte y la tecnología, sino también de un nuevo lenguaje de comunicación visual y diseño digital. Las influencias de la Bauhaus también circularon a través de la cultura juvenil, por ejemplo, en gráficos, estilismo y música electrónica, y sus innovaciones desde el contexto de la academia condujeron a colaboraciones con las industrias y el comercio de campos como la tecnología digital, trascendiendo así las estructuras institucionales, por un lado y, por el otro, a la vez integrándose en ellas.

“Hoy en día, la innovación creativa y la resistencia contracultural se dirigen con demasiada facilidad hacia el beneficio económico a través de la comercialización de productos y entornos sociales. La difuminación de las fronteras entre la experimentación, la institucionalización y la comercialización, que ya era característica de la Bauhaus, se ha convertido ahora en la norma. Esta tendencia a fusionar prácticas experimentales de la resistencia con el consumo enfatiza la necesidad de la re-politización del arte, la tecnología y la cultura popular de hoy”, señalan los curadores.

De hecho, el proyecto incluye una conferencia que examina el impacto crítico de la Bauhaus hoy, a través de la discusión de asuntos como las estrategias de resistencia contra la neo-derecha, el internacionalismo, la apropiación cultural y la politización del arte, la tecnología y la cultura pop, en la que participan –entre muchos otros- Kader Attia, Beatriz Colomina y Paulo Tavares. Una segunda conferencia discutirá las interconexiones entre la Bauhaus y las prácticas educativas experimentales de instituciones de China, India, Marruecos, Nigeria y Estados Unidos.

Vista de la exposición “bauhaus imaginista”, en Haus der Kulturen der Welt (HKW), Berlín, 2019. Foto: © Laura Fiorio / HKW

BAUHAUS IMAGINISTA

Haus der Kulturen der Welt (HKW), John-Foster-Dulles-Allee 10, Berlín

Del 15 de marzo al 10 de junio de 2019

Con obras de Anni Albers, Josef Albers, Arthur Amora, Gertrud Arndt, Ruth Asawa, Kader Attia, Lena Bergner, Lina Bo Bardi, Farid Belkahia, Susie Benally, Nandalal Bose, Mohamed Chabâa, Ahmed Cherkaoui, Lygia Clark, Alice Creischer, Muriel Cooper, Zvi Efrat, T. Lux Feininger, Luca Frei, Walter Gropius, Brion Gysin und Ian Sommerville, Trude Guermonprez, Sheila Hicks, George Hinchliffe and Ian Wood, Kenneth Josephson, Renchinchirō Kawakita, György Kepes, Paul Klee, Kurt Kranz, Otto Lindig, Elisa Martins da Silveira, Doreen Mende, Hannes Meyer, Takehiko Mizutani, László Moholy-Nagy, Max Peiffer Watenphul, Wendelien van Oldenborgh, Hélio Oiticica, The Otolith Group, Nam June Paik, Lygia Pape, I. M. Pei, Margaretha Reichardt, Geraldo Sarno, Oskar Schlemmer, Kurt Schwerdtfeger, Ivan Serpa, Arieh Sharon,Soft Cell, Rabindranath Tagore, Paulo Tavares, Lenore Tawney, Frank Tovey, Edith Tudor-Hart, Stan VanDerBeek, Andy Warhol, Marguerite Wildenhain, Margarete Willers, Iwao and Michiko Yamawakim, and muchos más.

Imagen destacada: Universidad de Ife en Ile-Ife, Nigeria. Arquitectos: Arieh Sharon, Eldar Sharon y Harlod Rubin © Archivo digital de Arieh Sharon