Okwui Enwezor, curador, crítico de arte, escritor, poeta y educador nigeriano, falleció hoy a los 55 años, tras librar una batalla de años contra el cáncer. Sin duda, el mundo del arte pierde a uno de los curadores contemporáneos más influyentes, cuyo incisivo trabajo se caracterizó por desafiar las narrativas eurocéntricas y occidentales al presentar nuevos enfoques sobre aquello que ha estado al margen, poniendo al centro de las discusiones las identidades y regiones del mundo tradicionalmente invisibilizadas por la historia del arte.

Hasta hace poco director de la Haus der Kunst, en Munich, puesto que asumió en el 2011, Enwezor fue el primer curador no europeo de Documenta. Su XI edición (2002) fue “la primera de enfoque postcolonial y verdaderamente global”, según la organización, y estuvo basada en cinco plataformas que tenían como objetivo “describir la ubicación actual de la cultura y sus interfaces con otros sistemas complejos de conocimiento global”.

Estas plataformas transdisciplinares dedicadas a diferentes temas se presentaron en cuatro continentes un año antes de la apertura oficial: Democracia no realizada (Viena y Berlín); Experimentos con la verdad: la justicia transicional y los procesos de verdad y reconciliación (Nueva Delhi); Créolité y criollización (Santa Lucía); y Bajo asedio. Cuatro ciudades africanas: Freetown, Johannesburgo, Kinshasa y Lagos (Lagos).

Enwezor fue además el primer curador africano de la Bienal de Venecia. Su curaduría para la 56° edición de la Bienal (2015), titulada All the World’s Futures (Todos los futuros del mundo), la planteó como una gran orquesta de voces -artistas, cineastas, coreógrafos, compositores y escritores-, cuyo escenario buscaba reflejar tanto el “estado actual de las cosas” como la “apariencia de las cosas”.

En esa edición, la participación de artistas africanos fue la mayor en la historia de la Bienal, denotando con ello la necesidad de crear espacios más inclusivos en el mundo del arte bajo una óptica postcolonialista. “Estamos en un momento que podemos decir que existe un desafío muy grande para el excepcionalismo occidental. Realmente hemos entrado en una era del post-occidentalismo”, señaló en una ocasión a la revista ArtNews.

Esta postura crítica ya estaba claramente definida en la década de los noventa, cuando junto a sus colegas, los críticos africanos Chika Okeke-Agulo y Salah Hassan, lanzaron el Nka Journal of Contemporary African Art, publicación que desde su primer número en 1994 ha marcado una diferencia editorial a nivel mundial, así como en las carreras de numerosos artistas africanos, especialmente aquellos que viven en el continente.

La primera gran exhibición de Enwezor fue In/sight, que reunió a 30 fotógrafos africanos en el Museo Guggenheim, en 1996. Un año después, fue curador de la 2° Bienal de Johannesburgo, titulada Rutas Comerciales: Historia y Geografía, en la que “alejándose del formato tradicional de las bienales basadas en pabellones nacionales, que inevitablemente refuerzan el eje binario de ricos/pobres, desarrollados/subdesarrollados, occidentales/no occidentales, decidió colaborar con seis curadores internacionales, Kellie Jones, Gerardo Mosquera, Octavio Zaya, Hou Hanru, Colin Richards y Yu Yeon Kim, quienes respondieron a los discursos del tema central de la Bienal, tales como el posmodernismo, el poscolonialismo, la cultura popular, el multiculturalismo y los problemas de identidad que toman en cuenta las diferencias raciales, culturales, históricas, de género y sexuales”, según escribe Bisi Silva en Contemporary &.

Enwezor también fue curador de la Bienal de Gwangju (2008), en Corea del Sur, y de la Trienal de París en 2012, así como director artístico de la Bienal de Sevilla (2006). Sobre cómo aborda sus curadurías, señaló en una ocasión a la revista ArtNews: “Siempre comienzo pensando en el contexto de la exposición, su historia y la relación de esa historia con lo que finalmente haré con la exposición. Mi pregunta es cuál sería mi contribución a la conversación, porque es un diálogo, un diálogo con precedentes y un diálogo con un público cada vez más global de una manera que no lo era antes”.