Durante los pasados meses de noviembre y diciembre, el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Santiago presentó la muestra retrospectiva Potestad, del artista Vasco Araújo (Lisboa, 1975), en la que bajo la curaduría de la actriz y gestora cultural portuguesa María João Machado (Cartaxo, 1981) se exhibió un conjunto de nueve videos realizados entre 2001 y 2014 que exploran las relaciones de poder.

La muestra, que anteriormente itineró por el MALBA de Buenos Aires y el Centro Cultural de España en Montevideo, marca la primera vez que el artista portugués exhibe en solitario en Chile.

Las obras presentes en Potestad provocan una reflexión sobre las políticas universales que cada día son más atingentes a las situaciones que se viven a nivel de gobierno y sociedad en el continente americano, a pesar de haber sido creadas años atrás, tocando temáticas como la ambigüedad en las relaciones, la construcción de la realidad, la identidad y la mirada del otro. Como señala la curadora, este trabajo “es fuerte y contundente, profundamente pertinente en la actualidad de la región, en especial en un momento en el que las relaciones de poder deben ser muy seriamente replanteadas en América del Sur”.

Vasco Araújo conversó con Artishock desde Lisboa acerca de la actualidad de su obra tanto en América como en Portugal, sobre poscolonialismo y las tensiones que se dan en las distintas relaciones de poder en un contexto político en el que las posiciones se polarizan y reaparecen temas sociales que se creían superados.

Nicolás de Sarmiento: En Potestad presentas nueve videos en los que exploras las relaciones y tensiones de poder. ¿Qué criterios siguieron con María João Machado, curadora de la exposición, para esta selección?

Vasco Araújo: La idea para la exposición fue exactamente esa: la relación que mi trabajo –principalmente los videos– establecía con la temática del poder, el poder como forma de construcción de nuestra identidad. Por eso la selección de los videos siguió esa premisa, del poder como construcción de nuestra identidad como seres humanos.

N.D.S: ¿De dónde nace en ti el interés por profundizar en estos “relatos de poder”?

V.A: Como dije antes, analizar y pensar puede servirme para cuestionar, problematizar o criticar la forma como los seres humanos –los occidentales, los europeos– construyeron y continúan construyendo su identidad a través de sus relaciones, co-relaciones, abusos, invasiones… Al final, todo esto sirve para hablar de la condición humana.

N.D.S: Las piezas que conforman la exposición en el MAC fueron creadas en un lapso de 13 años, siendo la más reciente de 2014. Muchos acontecimientos han ocurrido entre 2014 y la actualidad, teniendo más presente las crisis migratorias, los movimientos feministas y el resurgimiento de los fascismos –o posiciones políticas más extremas, si se quiere– en América y Europa. ¿Cómo sientes que estos videos se relacionan con el estado del mundo hoy?

V.A: Siento que estos videos están cada vez más actuales y que continúan teniendo todo el sentido, y tal vez aún más ahora, porque todos ellos son sobre la condición humana y eso casi nunca cambia, solamente se repite de formas diferentes pero con los mismos resultados.

N.D.S: De la mano de las migraciones resurgen otros fenómenos que quizás considerábamos erradicados, como lo son la xenofobia y el racismo. En O Jardim, video que realizaste en el Jardín Colonial de Lisboa, muestras un diálogo entre las estatuas que representan esclavos negros y que fueron creadas para la Exposición Colonial de la década de 1940, época en que Portugal aún era un imperio colonial. ¿Qué tan actual resulta este discurso para ti? ¿Cómo ves la descolonización que vivió tu país hace no mucho tiempo y los procesos migratorios actuales que vive Europa?

V.A: Todo ese discurso del colonialismo, del poscolonialismo, todavía es muy complicado en Portugal, pero también en toda Europa, o incluso en todo el mundo. Es complicado en el sentido de que aún tenemos una memoria de este asunto, porque este asunto aún no está cerrado, porque pasamos de una época imperialista/colonialista a una época de globalización/capitalista que al final es exactamente lo mismo, pero solamente fingimos que somos todos libres. De hecho, lo somos en el sentido físico, pero en otros planos somos completamente dominados y rehenes de un sistema que nos obliga a ser de determinada forma. El video O Jardim de 2005… Nadie, o casi nadie en Portugal hablaba de colonialismo o poscolonialismo. En el mundo también había pocos artistas que lo hicieran. Pienso que es un trabajo que continúa siendo interesante, pues aún no superamos nada: los conceptos, las acciones, los resultados solamente están camuflados.

N.D.S: Una de tus temáticas es “el otro”, y creo que es algo que cruza todo en la actualidad, ya que gran parte de los problemas sociales que vivimos hoy pasan por el desconocimiento del otro. El desconocimiento lleva al miedo, y finalmente el miedo lleva al odio. ¿Cómo dimensionas al otro?

V.A: Las relaciones son siempre un espejo: yo solamente existo porque existen los otros, esa es nuestra dimensión. Pero la pregunta es: ¿cómo puedo conocer al otro si no me conozco a mí mismo? Sin el conocimiento de nosotros mismos –un conocimiento profundo, interno y sincero–, nunca tendremos el espacio ni la sinceridad para conocer y que nos relacionemos con el otro. Es por eso que continúo hablando y problematizando al “otro”, a causa de la falta de conocimiento.

N.D.S: Tanto como en O Jardim, en donde las estatuas dialogan a partir de extractos de La Ilíada y La Odisea, como en Mulheres de Apolo, donde evocas el mito del dios Apolo apoyando a las mujeres troyanas, aludes a la mitología grecorromana, tensionándola con problemáticas actuales. ¿Dónde nace ese paralelo? ¿Qué tanto de realidad tiene el mito y qué tanto de mito tiene la realidad?

V.A: La literatura clásica grecorromana me sirve para analizar al ser humano, porque al final de cuentas continuamos siendo los mismos, sólo que con mejores casas, mejores utensilios y mejor tecnología, pero continuamos amando, muriendo, relacionándonos, matando o ejerciendo el poder de la misma forma. Entonces, uso la literatura del pasado para pensar críticamente en cómo en el presente nos deberíamos proyectar hacia el futuro.

N.D.S: ¿Cómo ves al video –y los nuevos medios, en general– en el contexto actual del arte contemporáneo? ¿Cuáles pueden ser los alcances políticos de este medio?

V.A: Pienso que el video es solamente un medio masivo igual a cualquier otro y que contiene las mismas capacidades formales y políticas que todos los otros medios dentro del arte contemporáneo.

N.D.S: Hoy por hoy, por todo lo que hemos conversado, el arte tiene una gran misión y algo que aportar, un discurso que entregar, a la sociedad. ¿Hacia dónde va el arte?

V.A: Eso no lo sé –dónde va– ni me gusta pensar en eso, pero pienso que el arte siempre tuvo y tendrá un alcance de comunicar con el público y, en ese sentido, tuvo, tiene y tendrá un propósito social, educacional, pero también de deleite estético… El arte es solamente una torsión de la realidad que de esta manera permite al público cuestionarse.

 


*Traducción del portugués: Felipe Alfaro / Embajada de Portugal en Chile

**Potestad es presentada con el apoyo de la Embajada de Portugal en Chile y del Camões – Instituto da Cooperação e da Língua de Portugal.

 

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Nicolás de Sarmiento

Nace en La Serena (Chile) en 1987. Es publicista, editor y comentarista de arte. Licenciado en Comunicación Persuasiva por la Universidad del Desarrollo (Santiago de Chile). Ha seguido estudios libres en marketing cultural y formación de audiencias, y cursos sobre arte moderno y contemporáneo con instituciones como The Museum of Modern Art de Nueva York. Fue fundador y editor general del blog de arte ANTE Santiago. Actualmente es editor general en Artishock.