La muestra de Iván Argote (Bogotá, 1983) en el MALBA se encuentra en el nivel -1 del museo, el cual corresponde a su Espacio Contemporáneo. Desde los balcones de los otros niveles, e incluso desde las escaleras, podemos ver una tela blanca que funciona como techo en la que se inscribe en tinta negra el nombre de la exhibición: Ternura Radical. Este material, un cruce entre media sombra de galpón, bandera de cancha de fútbol y pasacalle romántico, sintetiza y adelanta aquellos conceptos trabajados por el artista.

La sala plantea un recorrido cíclico a partir de un conjunto de obras realizadas durante el 2018 en distintos soportes. El video, la escultura y la proyección se vinculan mediante la repetición de motivos temáticos que serán reproducidos en una suerte de loop a través de toda la exhibición, articulada en torno al espacio público y sus usos.

En el primer video, Moneditas, vemos las manos de dos personas distintas que se entregan a un juego basado en arrojar monedas sobre secciones puntuales en un libro de historia. Así, surgen risas de los participantes mientras el metal acuñado cae sobre mapas y figuras de próceres. A continuación, nos encontramos con la obra Algunas dimensiones, tres retroproyectores con material de archivo recortado y objetos escultóricos. Argote nos presenta una especie de collage instalativo proyectado a lo largo de una pared, donde imágenes de niños se funden con esculturas de manos y frases. “Me cansé de pensar en ti” y “Unámonos”, leen en voz alta algunos espectadores con un tono de dulzura, para quienes la muestra ya comenzaba a activarse.

Vista de la exposición "Ternura Radical", de Iván Argote, en el MALBA, Buenos Aires, 2018. Foto cortesía del artista

Iván Argote ha explorado en su producción artística anterior la relación entre historia, política y las construcciones subjetivas. Esta búsqueda también se ve plasmada en las obras expuestas en el MALBA y, quizás con mayor intensidad, en el video La plaza del chafleo, el cual estructura y condensa la muestra entera. Se trata de un film de 15 minutos, separado en tres partes de 5 minutos cada una. En la primera, somos testigos de un debate sobre el significado de la palabra chaflear, verbo inventado por el propio artista para remitirse a acciones que pueden realizarse en una plaza, “como juntarse, compartir, conversar, besarse, protestar, o simplemente estar”, según indica el texto de sala.

La voz del narrador en el video, pausada y calma, contrasta con la música fuerte que acompaña las imágenes de una protesta cuyos integrantes son niños. Podemos ver carteles que sostienen frases como “Más escuelas, menos robos”, y escuchar los bombos reconocibles de cualquier manifestación. Sin embargo, estos pequeños militantes no se encuentran en las calles sino en las instalaciones del mismo museo, producto de talleres infantiles realizados allí por el artista.

Vista de la exposición "Ternura Radical", de Iván Argote, en el MALBA, Buenos Aires, 2018. Foto: Pablo Jantus. Cortesía: MALBA
Vista de la exposición "Ternura Radical", de Iván Argote, en el MALBA, Buenos Aires, 2018. Foto: Pablo Jantus. Cortesía: MALBA

El video termina y las luces de la sala, que se encontraba en penumbras, se encienden y permanecen así por unos minutos. Luego, comienza la segunda parte del film. “Esta es otra plaza”, nos introduce el narrador mientras se muestran imágenes de Camerún, república en África central, y se remite a su pasado colonial, primero en manos de los portugueses y luego de los alemanes. Aparece aquí uno de los elementos estructurales repetidos en la muestra: la fuente. Vemos a un hombre que saca agua con baldes de una de ellas: “Es una isla”, nos describe el narrador. Una sucesión de imágenes de acciones filmadas en Buenos Aires, Bogotá y París sirve de fondo para una voz en off que continúa discerniendo sobre los posibles significados del chaflear. Enseguida, se repite el juego de luces, y comienza la parte tercera y final del film. Estas escenas nos sitúan nuevamente en Buenos Aires, donde refieren a la “Fuente de la Poesía” ubicada en Plaza Mitre, la cual había permanecido prácticamente abandonada por ocho años, vacía y sin agua. Frente a ese simbolismo público, Argote se propuso como intervención artística llenarla y filmar dicho proceso, basado en quince mil litros de agua y “una hora y media de chafleo”, como describirá.

De esta manera, las obras de Ternura Radical dialogan entre sí mediante alusiones a elementos repetidos. Las fuentes, las plazas y las ciudades se ensamblan en el espacio a través de tres esculturas de seis metros de largo cada una, dispuestas en la sala y tituladas Lo que une, lo que separa, lo que compara, generando un llamado de atención sobre el recorrido.

Iván Argote, La Plaza del Chafleo, still de video, 15’06’’, 2018. Cortesía del artista y MALBA
Iván Argote, La Plaza del Chafleo, still de video, 15’06’’, 2018. Cortesía del artista y MALBA
Iván Argote, La Plaza del Chafleo, still de video, 15’06’’, 2018. Cortesía del artista y MALBA

Argote introduce la plaza como un escenario discursivo para explorar las relaciones del espacio público y las personas, a la vez que abre interrogantes en el plano del lenguaje, en una invitación a cuestionarse por los significados como un acto político. Pero no lo hace pensando en divisiones, sino lo contrario. Referencias a distintos países se unen en una sola, al igual que la figura de adultos y niños, como también los relatos oficiales y los marginados. Y es precisamente en esta crítica a las oposiciones donde reside la tesis que propone el artista: combatir las polaridades sociales mediante la incorporación de la ternura.

Sin embargo, a pesar de aludir a un sujeto universal que trasciende fronteras, la muestra se encuentra en Buenos Aires y su impacto en una ciudad donde las plazas y las calles han sido históricamente un territorio de lucha –simbólico y literal – es inminente. Al calor de los conflictos populares, una posición tierna puede parecer tibiamente ingenua pero no es una conciliación infantil lo que se plantea, sino un cambio de perspectiva y la utilización de nuevas estrategias.

Al respecto, el artista nos explica: “La ternura de la que hablo es una estrategia global para abordar los temas y para hablar de problemas. En el arte se hace investigación, se crean preguntas y críticas sobre las maneras en que pensamos y sentimos el mundo (el espacio, el tiempo, la vida en común, la historia, la ciencia, los sentimientos, las ideas). Lo que más podemos aportar desde este núcleo (llámese arte, literatura, música, artes vivas y más) es proponer perspectivas disidentes, divergentes, diferentes de otras que han sido establecidas con autoridad y arbitrariedad a lo largo de la historia”.

Es ese el objetivo propuesto y alcanzado en esta exhibición, donde se presenta la ternura como una de las herramientas alternativas para repensar las normas de conducta establecidas. Una forma dulce pero contestataria, el grito de unos niños, el momento en que se llena una fuente, el chasquido de los dedos, los símbolos diarios. Es la cotidianidad, pública, efímera y, ahora, tierna.

 


Imagen destacada: Vista de la exposición Ternura Radical, de Iván Argote, en el MALBA, Buenos Aires, 2018. Foto: Pablo Jantus. Cortesía: MALBA

La muestra permanecerá abierta hasta el 24 de febrero de 2019

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Laura Guindlin

Curadora y crítica de arte argentina. Estudiante de Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Trabaja en teoría e investigación sobre arte contemporáneo.