Skip to content

FUGA EPISTOLAR: CORRESPONDENCIA ENTRE REMEDIOS VARO Y KATI HORNA

La exposición Constelaciones de la artista Remedios Varo (Anglès, Gerona, España, 16 de diciembre de 1908 – Ciudad de México, 8 de octubre de 1963), organizada por Malba y curada por Victoria GiraudoCarlos A. Molina, propone un recorrido por la obra pictórica de la artista, así como la exhibición de una serie de documentos que iluminan su pensamiento y su gravitación en el movimiento surrealista. 

Entre estos documentos se encuentra una serie de cartas que la artista envió a la fotógrafa húngara Kati Horna (Budapest, 1912 – Ciudad de México, 2000), su amiga íntima, durante sus viajes fuera de México, ciudad de residencia de ambas, recuperadas para esta exposición por la Directora artística de Malba, Gabriela Rangel, quien trabajó en el archivo de Norah Horna junto con Verónica Rossi, curadora asociada de investigación. 

Como Varo, Kati Horna fue también una exiliada. Se formó en Budapest, junto a su amigo de infancia Endre Ernő Friedmann, también conocido bajo el nombre de Robert Capa. Horna dejó su ciudad natal a los 19 años y se inició como fotógrafa en Berlín, donde se vinculó con la escuela Bauhaus y el escritor Bertolt Brecht. En 1937 viajó a París, huyendo de la persecución, y luego a España, invitada como fotoreportera para trabajar en un álbum de imágenes sobre el bando republicano. Allí realizó numerosas fotografías de la Guerra Civil utilizando la técnica del fotomontaje y colaboró con publicaciones anarquistas. Como Varo, se exilió a México desde París, junto al artista José Horna, su pareja, y de quien tomó su apellido. En Ciudad de México conoció a Remedios Varo y se reunió con otros artistas exiliados como Leonora Carrington, Gunther Gerzso, Walter Gruen y Benjamin Péret, quienes se encontraban frecuentemente en su casa en la calle de Tabasco, en la colonia Roma. Horna fue quien más y mejor retrató a Remedios Varo.  

La correspondencia, que actualmente pertenece al Archivo Horna, fue enviada por Remedios Varo desde Venezuela en 1948 y desde Francia en 1958. Estos documentos, si bien no constituyen en sí un “epistolario”, dado que no se conserva la totalidad de las cartas enviadas ni las respuestas de Horna, permiten recuperar una voz detrás de la figura de la artista que no es la de la conversación entre intelectuales “varones, europeos, de clases altas” (Armando Petrucci). Muchos de los nombres propios y lugares a los que aluden siguen vigentes en nuestro horizonte cultural: los hoteles desde donde escribió, el monumental Hotel Jardín de Maracay y el icónico Hotel Aiglon de Montparnasse, donde también se alojaron Luis Buñuel y Alberto Giacometti; y los escritores y artistas Gerardo Lizarraga, César Moro, Leonora Carrington, Benjamin Péret, Rufino Tamayo y José Horna, mencionados en estas cartas. Como en las Epistolae ex Ponto de Ovidio, primer registro epistolar como “documento de exilio” (Carlos Bastons I Vivanco) donde el poeta romano escribe sobre su desarraigo y deseo de poder regresar a Roma, en este registro de Varo se trasluce su nostalgia de la Ciudad de México, centro neurálgico de su producción artística, así como la relevancia de los vínculos y el modo de vida que tenía en la ciudad. 

Esta correspondencia permite conocer sus redes de sostén económico y afectivo, de colaboración artística. Funciona como crónica y documento de la época; en ella la artista refleja las convulsiones sociales que se viven en París en los años 50, su incomodidad en el medio artístico parisino posterior a su exilio, los trabajos por encargo, las dificultades económicas en Venezuela, y el deseo de tener un espacio propio. Posibilita un acercamiento a la vida de esta figura vinculada al surrealismo iluminando a través de estos textos íntimos, sus luchas, sus inquietudes, y su vigencia. 

Fuga Epistolar: Correspondencia entre Remedios Varo y Kati Horna. Cortesía: Malba

Además, como parte del proyecto que enlaza las unidades de arte y literatura de Malba, Fuga epistolar propone un acercamiento a la escritura personal de la artista así como de la evolución del género epistolar en la actualidad a través de la mirada de las escritoras contemporáneas Laura Erber (Río de Janeiro, 1979 – vive en Copenhague, Dinamarca), quien además es artista visual y editora, y Cynthia Rimsky (Santiago de Chile, 1962), docente, periodista y, sobre todo, viajera (desde el año 2012 vive en Provincia de Buenos Aires).

Durante un mes, las autoras se estarán escribiendo desde sus ciudades de residencia e intercambiarán impresiones en torno a la escritura de la artista Remedios Varo, el arte, la literatura y la vida durante el confinamiento. Puedes ingresar a la actividad aquí.

Compartir

También te puede interesar