El movimiento estudiantil de 1968 en México no forma parte del pasado. Esto no se debe sólo a las conmemoraciones y revisiones que se han dado a lo largo de estos 50 años o a los tributos a las víctimas de aquellos acontecimientos traumáticos. En todo este tiempo, invocar el 68 significó denunciar que los problemas a los que había respondido el movimiento seguían vigentes –injusticia, represión, impunidad– y, a su vez, reivindicar que las formas de organización e imaginación sociales con las que se experimentó entonces continuaban reinventándose. El movimiento del 68 no sólo planteó una serie de solicitudes políticas que nunca fueron del todo satisfechas sino que hizo esto mediante modos de acción directa que eran igualmente inaceptables para el régimen. Hasta hoy.

Las estrategias de autogestión gráfica activadas con la ruptura social y cultural que significó el movimiento estudiantil de 1968 se han ido diseminando en disputas posteriores y actuales. La exposición La demanda inasumible, que se presenta en el Museo Amparo de Puebla (México), propone recorrer algunos de los momentos más significativos de denuncia y resistencia en México desde 1968 hasta nuestros días enfatizando el ejercicio colectivo, anónimo y apropiacionista que late en ellos.

Carteles, fanzines, volantes, parches, stencils y flyers digitales no aparecen aquí como “piezas de autor” sino como parte del campo de resonancias de las disidencias sociales que los produjeron. Ese campo se ha reconfigurado a lo largo de estas cinco décadas, articulado a través de los nuevos medios de masas y respondiendo a distintas situaciones críticas tanto en Puebla como en México. Así, entre muchos otros, recorre algunos momentos clave, desde la Escuela Popular de Arte en Puebla en 1973-1974 a la Marcha de las Putas, pasando por las movilizaciones contra el Programa de Artistas Urbanos, el movimiento #YoSoy132 o las desapariciones de Ayotzinapa, el levantamiento del EZLN o el movimiento anarcopunk en Puebla entre fines de los ochenta y principios de los noventa.

Las exigencias planteadas por los diferentes movimientos sociales que aparecen aquí se han topado frecuentemente tanto con la represión y la censura como con el desencanto ante un orden político que no ha sabido hacerse cargo de sus aspiraciones. La autogestión gráfica escenifica el profundo desacuerdo entre el poder institucionalizado y los deseos colectivos. Un conflicto irresoluble del que La demanda inasumible se hace eco a través de las múltiples formas tomadas por la gráfica y sus estrategias de organización.

LA DEMANDA INASUMIBLE. IMAGINACIÓN SOCIAL Y AUTOGESTIÓN GRÁFICA EN MÉXICO, 1968-2018

Equipo curatorial: Alberto López Cuenca, Duna Aquino, Tania Valdovinos Reyes, Renato Bermúdez Dini

Museo Amparo, 2 Sur 708, Centro Histórico, Puebla, México

Del 27 de octubre, 2018 al 14 de enero, 2019