Por Valentina Gutiérrez Turbay, directora de Espacio El Dorado

El punto, la línea, la palabra, una letra, el átomo, la célula, un individuo, la página, el ladrillo, un fonema, un sonido o un balbuceo, son unidades mínimas que hacen parte de un todo más grande. Cada uno de estos elementos contiene el potencial de unos posibles, de un mundo dispuesto a abrirse en la interacción con las partes. Estas unidades, en incansable negociación, contienen universos latentes, son una apuesta abierta a la creación; dos fonemas que se juntan forman una palabra, muchas palabras una frase, muchas frases un poema; helio e hidrógeno forman estrellas, y las estrellas el universo.

Además de que su potencial se realiza cuando se une con otras unidades de su misma característica, una sola de ellas que se comporta de manera diferente abre todo un campo de posibilidades, como el ladrillo que es arrojado y rompe un límite, o la célula que se multiplica para crear otro cuerpo.

Unidad Mínima es un segundo momento del diálogo entre los proyectos UV Estudios (Buenos Aires), Sagrada Mercancía (Santiago de Chile), KM 0.2 (San Juan de Puerto Rico) y Espacio El Dorado (Bogotá)[1]. Estos proyectos responden a necesidades y preguntas particulares que surgen del programa de exhibiciones y las formas de trabajo colaborativo que se dan en cada uno de ellos.

Vista de la exposición "Unidad Mínima", en Espacio El Dorado, Bogotá, 2018. Foto cortesía de Espacio El Dorado
Vista de la exposición "Unidad Mínima", en Espacio El Dorado, Bogotá, 2018. Foto cortesía de Espacio El Dorado
Vista de la exposición "Unidad Mínima", en Espacio El Dorado, Bogotá, 2018. Foto cortesía de Espacio El Dorado

Esta exposición celebra las condiciones, a veces contradictorias, en las que operan estos proyectos, en tanto que somos parte de nuestro propio objeto de crítica; desde esta contradicción, cada espacio propone un modelo de trabajo que desafía lo que creemos que conocemos a partir del hacer. Tales condiciones se definen por presiones políticas, sociales, geográficas o ambientales que atraviesan el lugar en el que vive cada proyecto. Todas las obras que están en esta exposición señalan distintas unidades mínimas de una realidad contingente: Unidad Mínima reflexiona sobre las posibilidades de gestión cultural independiente en América Latina y el Caribe.

La forma de acción que proponemos se acerca al concepto de criticalidad[2]. Esta idea está lejos del entendimiento común de la crítica como un modelo de observación e investigación que, con suerte, revela las intenciones de la producción cultural y que resulta, generalmente, en decididos juicios de valor sobre aquello que se observa. En su lugar se propone habitar un problema, entender, en lo posible, las cosas como son y no como deberían ser y actuar desde ese punto en el presente.

La actividad crítica de este proyecto se da, entonces, no por analizar el estado del arte de las prácticas contemporáneas de la región, sino por la acción concreta de realizar una exposición colectiva, una curaduría colaborativa, motivada desde la amistad y el respeto por las formas de existir de cada uno de los espacios participantes. Unidad Mínima no busca fallas en el sistema, ni pretende expresar veredictos, sino aceptar que vivimos y actuamos bajo las mismas condiciones que intentamos analizar y que, a falta de una distancia crítica, tenemos que tomar partido, pues nos es imposible permanecer al margen de esta paradoja.

Por eso, esta exposición busca encontrar un modo diferente de habitar las esferas del arte contemporáneo y que en este acto real se genere un cambio por medio de las modalidades de producción, gestión y circulación.

 


 

[1] La primera fue Popper, realizada entre los mismos espacios en UV Estudios en Buenos Aires en mayo de este mismo año.

[2] Ver Contrabando: Una criticalidad personificada, por Irit Rogoff.

Vista de la exposición "Unidad Mínima", en Espacio El Dorado, Bogotá, 2018. Foto cortesía de Espacio El Dorado
Vista de la exposición "Unidad Mínima", en Espacio El Dorado, Bogotá, 2018. Foto cortesía de Espacio El Dorado
Vista de la exposición "Unidad Mínima", en Espacio El Dorado, Bogotá, 2018. Foto cortesía de Espacio El Dorado
Vista de la exposición "Unidad Mínima", en Espacio El Dorado, Bogotá, 2018. Foto cortesía de Espacio El Dorado

UNIDAD MÍNIMA

UV Estudios: Lolo y Lauti, Básica TV y Jair Jesús Toledo; Sagrada Mercancía: Sofía de Grenade, Víctor Flores, Adolfo Bimer, Alejandro Leonhardt y Santiago Cancino; KM 0.2: Yiyo Tirado Rivera, Ada Bobonis, Sofía Gallisá Muriente, Vanessa Hernández y Adriana Martínez; Espacio El Dorado: Camilo Leyva, Leonel Castañeda, María Leguizamo, Luz Adriana Vera y Ana Claudia Múnera.

Espacio El Dorado, Carrera 4A # 26C – 37, Bogotá

Hasta el 19 de noviembre de 2018