El Museo Amparo, en Puebla, México, presenta La metrópolis en América Latina, 1830-1930, una exposición que explora el impacto de un siglo de rápido crecimiento urbano, las revoluciones sociopolíticas y las transiciones culturales que rediseñaron los paisajes arquitectónicos de las principales ciudades de Latinoamérica. Los quiebres radicales con respecto al pasado colonial, los intercambios arquitectónicos transformadores con Europa y el resto del mundo, y la posterior reinterpretación de los motivos prehispánicos, españoles y portugueses influyeron en el surgimiento de una cultura y un lenguaje arquitectónico moderno.

Basada en la importante colección de The Getty Research Institute de Los Ángeles, se trata de la primera muestra organizada por esta institución que viaja a Latinoamérica, tras ser parte de la iniciativa Pacific Standard Time: LA/LA, un ambicioso proyecto sobre el arte latinoamericano y latino en la ciudad de Los Ángeles.

Curada por Idurre Alonso y Maristella Casciato, la exposición identifica la ciudad colonial como el modelo urbano impuesto por el poder imperial de la península ibérica, y la nueva ciudad republicana como una transferencia negociada de recursos y conocimiento, que fueron apropiadas, interpretadas y luego transformadas a lo largo de una oleada de resurgimientos. En consonancia con este relato, La metrópolis en América Latina, 1830-1930, examina la manera en que Buenos Aires, La Habana, Lima, Ciudad de México, Río de Janeiro y Santiago de Chile pasaron de ser centros coloniales a convertirse en monumentales metrópolis republicanas.

Vista de la exposición "La metrópolis en América Latina, 1830-1930", en el Museo Amparo, Puebla, México, 2018. Foto cortesía Museo Amparo
Vista de la exposición "La metrópolis en América Latina, 1830-1930", en el Museo Amparo, Puebla, México, 2018. Foto cortesía Museo Amparo
Vista de la exposición "La metrópolis en América Latina, 1830-1930", en el Museo Amparo, Puebla, México, 2018. Foto cortesía Museo Amparo

Hasta aproximadamente 1850, las ciudades de América Latina mantenían la mayor parte de sus estructuras coloniales. La eventual adopción de repertorios arquitectónicos modernos fomentó la eliminación de los símbolos del poder colonial y la construcción de nuevos edificios cívicos, haciendo hincapié en una nueva visión de sí mismo de cada país. En los últimos años del siglo XIX, cambios significativos, como la migración masiva a las ciudades y el comienzo de la industrialización local, dieron lugar a un nuevo desarrollo urbano.

En las principales ciudades, incluyendo Buenos Aires, Ciudad de México y Río de Janeiro, una fascinación por los grands travaux (grandes obras) del París del Segundo Imperio francés dio lugar a la adopción de modelos europeos de planificación. Las redes de avenidas, así como nuevas avenidas arboladas, parques públicos y jardines botánicos transformaron las ciudades. Sin embargo, el legado de la ciudad colonial era todavía visible. Por ejemplo, la plaza cívica continuó siendo el centro cultural de muchas ciudades, como sucedió durante la época colonial.

En la década de 1910, grandes celebraciones en América Latina marcaron los cien años de independencia. Estas conmemoraciones, que coincidieron con el final de la Primera Guerra Mundial y un aumento significativo de la inmigración desde Europa, provocaron una reconsideración de la identidad nacional. Arquitectos, planificadores y políticos iniciaron un retorno a las tradiciones arquitectónicas locales, rompiendo con la influencia europea a partir de los estilos neocolonial y neo-prehispánico. Más tarde, una nueva generación de planificadores latinoamericanos generó visiones utópicas de la metrópoli en formas modernas.

Vista de la exposición "La metrópolis en América Latina, 1830-1930", en el Museo Amparo, Puebla, México, 2018. Foto cortesía Museo Amparo
Vista de la exposición "La metrópolis en América Latina, 1830-1930", en el Museo Amparo, Puebla, México, 2018. Foto cortesía Museo Amparo
Vista de la exposición "La metrópolis en América Latina, 1830-1930", en el Museo Amparo, Puebla, México, 2018. Foto cortesía Museo Amparo

La exposición también aborda la influencia que la arquitectura del sur de California tuvo en el diseño en América Latina y viceversa. En el sur de California, una tendencia cultural se basaba en un pasado histórico idealizado para crear una nueva identidad arquitectónica híbrida, que resultó en los estilos populares Misión y Spanish revival, ambos de origen sur-californiano. Estos estilos llegaron a representar una tendencia que rápidamente se difundió en toda América Latina, convirtiéndose en parte de un nuevo vocabulario vernáculo.

Mientras tanto, también sucedió lo contrario. La creciente popularidad de las exhibiciones prehispánicas en las exposiciones universales y el estudio moderno de la arqueología de las culturas prehispánicas dieron lugar a la aparición de un estilo arquitectónico revival maya en el trabajo de arquitectos significativos como Frank Lloyd Wright (1867-1959), su hijo Lloyd Wright (1890-1978) y Robert Stacy-Judd (1884-1975).

La metrópolis en América Latina, 1830-1930 reúne un conjunto de fotografías de época, grabados, planos y mapas que retratan el impacto urbano de los cambios sociológicos clave de la época, incluyendo el surgimiento de las élites burguesas, los proyectos de infraestructura de gran extensión y la rápida industrialización y comercialización. Las fotografías de la exposición incluyen el trabajo de los fotógrafos más relevantes del período como Alfred Briquet en México, Marc Ferrez en Brasil, Samuel Rimathé en Argentina y los hermanos Courret en Perú. Igualmente importante es el primer mapa de Tenochtitlán, parte de la Segunda carta de relación de Hernán Cortés de 1524, incluido en la muestra.

Vista de la exposición "La metrópolis en América Latina, 1830-1930", en el Museo Amparo, Puebla, México, 2018. Foto cortesía Museo Amparo

LA METRÓPOLIS EN AMÉRICA LATINA, 1830-1930

Museo Amparo, Av. 2 Sur 708, Centro, 72000 Puebla, Pue., México

Hasta el 12 de noviembre de 2018