Latin American Roaming Art (LARA) es una iniciativa que invita cada año a ocho artistas a una residencia en una locación de interés particular en un país diferente de América Latina. Tres de ellos son del país sede y cinco de otras naciones latinoamericanas. A partir de esta experiencia, los artistas crean obra que se exhibe después en una institución del país sede.

La muestra refleja la diversidad de enfoques y reacciones al contexto como resultado de la residencia. La primera edición tuvo lugar en Colombia (2012), la segunda en Perú (2013), la tercera en México (2014) y la cuarta en Ecuador (2016). Dos artistas de cada edición son escogidos para residencies adicionales en el Museo Metropolitano de Manila y en FLORA ars+natura, en Honda, Colombia.

La edición de 2017 tuvo lugar en Albrook, un punto de congregación de panameños, extranjeros y turistas ubicado en la antigua Zona del Canal Panamá, del 24 de abril al 3 de mayo de 2017. Los resultados de la residencia se presentaron en una exhibición en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, entre el 21 de noviembre de 2017 y el 21 de enero de 2018, y fue curada por el cubano Gerardo Mosquera, junto a José Roca, curador de la Colección LARA.

Los artistas del proyecto LARA de 2017 son José Braithwaite (Panamá), Eric Fajardo (Panamá), Katherinne Fiedler (Lima), Glenda León (Cuba), Frances Gallardo (Puerto Rico), Andrea Mármol (Guatemala), Rachelle Mozman (Panamá), y Adán Vallecillo (Honduras). Además de las obras creadas por los artistas participantes, la exposición incluyó otras de dos artistas que participaron en LARA 2016, fruto de sus residencias posteriores: María José Arjona (Colombia), en Manila, y Manuela Ribadeneira (Ecuador), en Honda.

Vista de la exposición Latin American Roaming Art (LARA), en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, 2017-2018. Foto cortesía de LARA
Eric Fajardo. Vista de la instalación ¿Qué tienes en tu carpeta?, 2017. Instalación con 21 fotografias y 250 carpetas de distintos colores, firmadas y numeradas, para distribuir al público. Foto cortesía de LARA

LARA PANAMÁ 2017

Por Gerardo Mosquera

La residencia LARA en Panamá se caracterizó por la intensa y muy positiva convivencia e intercambio entre los artistas. Se organizaron sesiones donde cada uno presentó su obra, que fue discutida por todos. Se desarrolló un extenso programa de visitas a lugares de interés (Canal de Panamá, Gamboa, Camino de Cruces, El Chorrillo, San Felipe, Biomuseo, Ciudad del Saber, Ciudad de Colón, entre otros) y encuentros con artistas, arquitectos y expertos locales en varios campos. El programa buscó dar a conocer la complejidad de un país a menudo encasillado en estereotipos.

Los artistas reaccionaron a las experiencias tan diversas que facilitó el muy variado programa en que tomaron parte. José Braithwaite fue más allá del trabajo fotográfico por el que se dio a conocer, al realizar obras escultóricas y pictóricas que procuran expresar una espiritualidad personal usando materiales de la casa en Río Abajo de su abuela fallecida, que el artista desmanteló con tal fin.

Eric Fajardo trabajó una suerte de arqueología y antropología artísticas con temas de la vida urbana en la ciudad de Panamá, y el desplazamiento de los buhoneros en el barrio de Calidonia. Con su habitual potenciación de la imagen en movimiento, Katherinne Fiedler se inspiró en los contrastes que se aprecian en Panamá, en especial entre modernidad caótica y naturaleza. Con sutil poesía, Glenda León reaccionó, en una de sus obras, a la impresión que le produjo la vida silvestre en Albrook; en la otra, sintetizó el simbolismo del corte de América que significó el Canal de Panamá.

Glenda León, Tiempo de Las Américas, 2017, reloj de arena, tierra del lado sur del Canal de Panamá, tierra del lado norte del Canal de Panamá. Foto cortesía de LARA

En su instalación de sitio específico, Frances Gallardo relaciona elementos del paisaje urbano de Panamá con la morfología de los líquenes, dibujando mapas sugerentes en el espacio. Andrea Mármol también ha sido sensible a los contrastes entre naturaleza y medio artificial en Panamá, y ha representado una “ficción de selva” en un cubo, estructura que expresa además su imposibilidad de poder compenetrarse en tan corto tiempo con el complejo contexto del país.

Empleando actores, Rachelle Mozman ha teatralizado en su video una sátira grotesca acerca de la United Fruit Company en Panamá. Con su acostumbrada sensibilidad hacia materiales de desecho, Adán Vallecillo ha dibujado papeles de filtros de maquinaria pesada usados en la ampliación del Canal, y ha trabajado con otros materiales descartados, en una bella operación de reciclaje.

En su viaje a Filipinas, María José Arjona conoció a Wang Od, última tatuadora de la región de Kalinga en Buscalan, quien realizó una escritura en su brazo; tres puntos en carbón que simbolizan el tiempo pasado, presente y futuro. A diferencia del tatuaje occidental, que es un dibujo en la superficie, este tatuaje tiene volumen y profundidad. Arjona presentó tres puntos de oro en una urna, que son la representación de los que tiene inscritos en su cuerpo.

Interesada en la historia de las exploraciones, la cartografía y los instrumentos de medición, Manuela Ribadeneira expuso un dibujo mural realizado quitando capas de la pared, en referencia a los patrones de sonido que generan los volcanes cuando están a punto de hacer erupción.

 


Instalación de Adán Vallecillo (Honduras). Vista de la exposición Latin American Roaming Art (LARA), en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, 2017-2018. Foto cortesía de LARA