En 1965 surgió un movimiento espiritual, político y artístico en un archipiélago situado al sur de Nicaragua: Solentiname. Ernesto Cardenal, poeta y sacerdote líder, estableció esta comunidad que jugó un papel importante en la revolución sandinista contra el régimen de los Somoza respaldado por Estados Unidos, y desde entonces se ha comprometido con su cambio social.

La exposición Dream of Solentiname (Sueño de Solentiname), curada por Pablo León de la Barra, junto a Nicola Lees y Ellesse Bartosik, directora y curadora –respectivamente- de 80 Washington Square East Gallery (80 WSE) de la New York University (NYU), analiza la relación entre estética y política de este momento clave de Centroamérica, así como su impacto en los artistas que trabajaron en la ciudad de Nueva York durante la década de 1980, cuando la guerra contra el nuevo gobierno sandinista estaba en curso.

La investigación preliminar de esta exposición fue apoyada por la Beca para Viajes de Investigación en Centroamérica y el Caribe de la Colección Patricia Phelps de Cisneros e Independent Curators International (ICI), e incluye trabajos de Marcos Agudelo (Nicaragua, 1978), Ernesto Cardenal (Nicaragua, 1925), Sandra Eleta (Panamá, 1942), Group Material (Nueva York, 1979-1996), Susan Meiselas (Estados Unidos, 1948) y los pintores de Solentiname (Eduardo Arana, Rodolfo Arellano, Julia Chavarría, Mariíta Guevara, Miriam Guevara, Esperanza Guevara, Oscar Mairena, Pablo Mayorga, Elena Pineda, Olivia Silva), activos desde 1965.

Group Material, Timeline: A Chronicles of U.S. Intervention in Central and Latin America, años 80. Cortesía: Doug Ashford
Group Material, Timeline: A Chronicles of U.S. Intervention in Central and Latin America, años 80. Cortesía: Doug Ashford

La comunidad de Solentiname se estableció entre 1965 y 1977, cuando fue destruida por el régimen de Somoza. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) derrocó a la dictadura de Somoza dos años después con la revolución popular. Cuando se formó el nuevo gobierno, Cardenal se convirtió en ministro de cultura y la experiencia de Solentiname fue vista como un modelo para el programa cultural de la revolución.

La correspondencia sostenida entre Ernesto Cardenal y su amigo sacerdote Thomas Merton documenta las ideas fundadoras de Solentiname como una utopía social y artística construida en torno a los principios del arte, la teología de la liberación y la justicia social, donde la pintura era una forma de expresión política, apoyo económico y estilo de vida para sus habitantes.

Los residentes de esta sociedad comunal también escribieron poesía, trabajaron con cerámica y crearon artesanías y trabajos en madera, cuero, cobre, bronce y plata. A lo largo de los años, la comunidad acogió a varios creadores, entre ellos el artista Juan Downey, el curador James Harithas, la fotógrafa Sandra Eleta, y el novelista Julio Cortázar, cuya visita culminó en su cuento Apocalipsis de Solentiname (1977).

Pinturas de Solentiname (1965-presente). Vista de la exposición "Sueño de Solentiname" en la 80WSE Gallery, Nueva York, 2017. Cortesía: Hermann Schulz, Ernesto Cardenal
Esperanza Guevara, La Traición, 1975. Cortesía: Hermann Schulz
Rodolfo Arellano, Asalto al Cuartel San Carlos, 1979. Cortesía de Ernesto Cardenal

La muestra incluye pinturas históricas de la comunidad original de Solentiname, muchas de las cuales se vendieron en el extranjero como una forma de obtener fondos para la subsistencia del archipiélago, compuesto entonces por campesinos y agricultores con carencias de alimentos, ropa, educación y atención médica.

Cardenal estimuló la creatividad de los habitantes de Solentiname al llevar allí al joven pintor Roger Pérez de la Rocha para enseñar los aspectos técnicos de la pintura. Los pintores de Solentiname respondieron críticamente a la experiencia de la revolución: muchas de sus pinturas son alegóricas, combinando imágenes bíblicas con la realidad política de Nicaragua. En la exposición se presentan, por ejemplo, las representaciones de Oscar Mairena de celebraciones comunitarias, una obra de Rodolfo Arellano sobre el asalto al fuerte de San Carlos durante la revolución sandinista, o las visiones de Elena Pineda de un futuro post-Somoza.

El trabajo de los pintores de Solentiname se mostró por última vez en Estados Unidos en la década de 1970, cuando James Harithas, director y curador del Everson Museum, viajó a Solentiname junto con Juan Downey al enterarse de que los rebeldes sandinistas estaban haciendo arte. Harithas compró varias pinturas en su viaje y las exhibió en el museo en 1973. Otra exposición de los pintores de Solentiname tuvo lugar en el Center for Inter-American Relations (hoy Americas Society) en diciembre de 1974.

Esculturas de Ernesto Cardenal (1956-presente). Vista de la exposición "Sueño de Solentiname" en la 80WSE Gallery, Nueva York, 2017. Cortesía de Ernesto Cardenal

La exposición también incluye esculturas de Ernesto Cardenal inspiradas no sólo en el modernismo (Brancusi, por ejemplo), sino también en los animales tallados en madera por artesanos de Solentiname y Nicaragua. Al tallar animales y plantas, Cardenal busca alcanzar un estado de paz y recrear el paraíso cercano al creado por Dios, donde el hombre y la naturaleza coexistieron en equilibrio. Estas piezas, que Cardenal viene creando desde 1956, forman parte de su búsqueda y compromiso por alcanzar la utopía en Solentiname.

Además de las esculturas de Cardenal se exhiben sus publicaciones y algunas de Cortázar, junto con material de archivo (documentos y boletines locales de la comunidad) y la correspondencia entre Cardenal y Merton.

Marcos Agudelo, Reconstrucción de la Iglesia de Solentiname (2011-2017). Cortesía del artista

La obra más reciente de la exposición es una abstracción de la capilla de Solentiname realizada por el arquitecto y artista Marcos Agudelo, hijo de William Agudelo, poeta y cofundador de Solentiname. La capilla fue el centro espiritual y político de Solentiname y fue restaurada por Agudelo en el 2011.

La instalación Utopía en construcción, la iglesia de Solentiname (2011-2017), cuya primera versión se presentó en la Bienal de Nicaragua 2016, va acompañada aquí de un diaporama con el registro del proceso de renovación de la capilla y carteles diseñados por el padre del artista que representan el espíritu de la revolución, así como por fotografías de Sandra Eleta, quien entabló una amistad con Ernesto Cardenal y viajó a Solentiname varias veces, creando un testimonio visual de la comunidad. Sus experiencias de viaje se publicaron en el libro titulado Con Ernesto Cardenal: Un viaje a Solentiname

La muestra presenta además fotografías de Susan Meiselas que documentan la insurrección en Nicaragua, y que resultaron en el libro Nicaragua: junio de 1978 – julio de 1979. Meiselas viajó a Nicaragua no sólo con el propósito de documentar la guerra, sino para capturar la experiencia del pueblo nicaragüense en medio de esta tragedia. Meiselas regresó a Nicaragua diez años después de la revolución sandinista para visitar a las personas y lugares que había retratado anteriormente, lo que resultó en su proyecto cinematográfico Pictures From a Revolution.

Para muchos estadounidenses, la única visión que tenían de la revolución fue la que obtuvieron a través de los medios de comunicación dominantes, que a menudo malinterpretaban la situación para obtener apoyo para las estrategias intervencionistas del país. El tratamiento de la revolución en las noticias galvanizó a los artistas en Nueva York, lo que resultó en la exposición del New Museum de 1984, The Nicaragua Media Project -en la que participó Meiselas-, que desafió los malentendidos perpetuados por la propaganda de la era de Reagan.

Susan Meiselas, Nicaragua: 1978-1979. Cortesía de la artista

1984 fue también el año en que Group Material, el colectivo de artistas neoyorquino conformado por Doug Ashford, Julie Ault, Mundy McLaughlin y Tim Rollins, se unió a la iniciativa Artists Call Against U.S Intervention in Central America, una red de artistas y trabajadores culturales que se unieron para organizar un programa de exhibiciones benéficas con el fin de crear conciencia y generar fondos para las revoluciones populares.

Su trabajo Timeline: A Chronicle of U.S Intervention in Central and Latin America se presentó por primera vez en 1984, en el P.S 1 de Nueva York. El timeline -o línea de tiempo- original mostró una combinación de obras de arte históricas y contemporáneas, artefactos y materiales documentales para ilustrar la tumultuosa relación de EEUU con Centroamérica y América Latina. La praxis de Group Material depende de la orientación crítica de sus instalaciones, donde se juntan partes narrativas aparentemente dispares que permiten el surgimiento de nuevas ideas y conexiones.

La muestra Sueño de Solentiname se presentará en marzo de este año en el Museo Jumex de la Ciudad de México.

 


Imagen destacada: Marcos Agudelo, Reconstrucción de la Iglesia de Solentiname (2011-2017). Cortesía del artista.