El Museo de Arte Miguel Urrutia (MAMU), en Bogotá, presenta hasta el 29 de enero la muestra La cosa está candela, del colectivo cubano Los Carpinteros (La Habana, 1992). La exposición, conformada por una treintena de piezas, presenta todo el abanico formal y conceptual del grupo, poniendo, además, el acento en los procesos de creación y experimentación de los artistas.

La cosa está candela invita a entender cada obra como signos de un lenguaje –signos-antifunción– en contraposición a lo que Roland Barthes llamó “función-signo” por su origen utilitario. Estos signos-antifunción subvierten su carácter objetual y, vaciados de su aplicación práctica y su sentido ortodoxo, despliegan infinitos significados que eclosionan en su encuentro con el visitante, dentro de la sala de exposiciones.

«Los Carpinteros han sido maestros de una «lingüística visual». Junto a la virtuosidad formal, su trabajo puede ser leído como una extensa prosa, atravesada por lo que hemos denominado operaciones semánticas: equívoco y contrasentido; desplazamientos de la forma -fracturas, explosiones, perforaciones-; hibridación y transformación de escala, son algunas de ellas. Son operaciones y no categorías, puesto que su objetivo no es clasificar bajo ningún parámetro ni jerarquía; están más bien orientadas a la acción. Y son semánticas porque significan estas obras-signos, aunque jamás de forma unívoca», señala la curadora de la muestra, Andrea Pacheco.

“Candela” no es una palabra cualquiera en el contexto cubano: su significado es ambivalente, depende de la situación, el contexto o incluso del tono de voz con el que se exclama. Lo mismo sucede con la frase “La cosa está candela”, una expresión que posee un sinnúmero de connotaciones. La pregunta sobre si tienen las obras de arte un significado supone el punto de partida para recorrer la muestra, la que propone al espectador adentrarse en una “aventura semiótica” para descubrir no sólo la riqueza formal, sino también la profundidad del lenguaje que Los Carpinteros han desarrollado a lo largo de toda su trayectoria.

No es Che, es Félix (2017), No es Che, es Felicia (2017), LCEDP (2014), No es Che, es Isabel (2017) y No es Che, es Simón (2017) de Los Carpinteros, parte de su muestra La cosa está candela en el Museo de Arte Miguel Urrutia en Bogotá. Foto: Daniel Martín Corona; cortesía de Galería Peter Kilchmann, Zurich.
Concreto Roto (2006) de Los Carpinteros, parte de su muestra La cosa está candela en el Museo de Arte Miguel Urrutia en Bogotá. Foto: Daniel Martín Corona; cortesía de Los Carpinteros.

Lo político atraviesa de forma nuclear toda la producción de Los Carpinteros, incorporando en su noción misma una constelación de sentidos. El poder, el consumo, el control, la libertad y la represión son temas que los artistas abordan utilizando el contrasentido como una herramienta de significación crítica, que opera detrás de piezas aparentemente absurdas. Podría decirse que lo que sus obras proclaman es una ideología del contrasentido, en donde subyacen grandes dosis de humor e ironía que actúan, además, como un canal de comprensión para los visitantes. Condicionada por su contexto, la subjetividad del público orquesta el relato final, revelando su capacidad de decodificar y enriquecer la “escritura” del colectivo.

Junto a sus obras más difundidas, como Sala de juntas, Catedral, Patas de rana y Clavo torcido, la muestra suma otras menos conocidas, como Concreto roto, Bola de pelo y 20 gentes, además de trabajos inéditos, como Surround With Silence Your Ass, Tres casi guitarras y Torre acostada. La exposición pone, además, el acento en los procesos de creación y experimentación de los artistas, presentando por primera vez sus dibujos procesuales y otros materiales. La cosa está Candela propone explorar la obra del colectivo desde una perspectiva semiótica, entendiendo toda su producción como un gran sistema de signos, ambivalente, contradictorio, repleto de ironías y, sin embargo, tremendamente subversivo.

Con motivo de la exposición, el MAMU editó el catálogo La cosa está candela, que incluye textos de César Peña, Rocco Mangieri, José Roca y la curadora de la exposición, Andrea Pacheco.

Sala de Juntas (2017) de Los Carpinteros, parte de su muestra La cosa está candela en el Museo de Arte Miguel Urrutia, Bogotá. Foto: Daniel Martín Corona; cortesía de Los Carpinteros.
Bola de pelo (2013) y Torre acostada (2017) de Los Carpinteros, parte de su muestra La cosa está candela en el Museo de Arte Miguel Urrutia, Bogotá. Foto: Daniel Martín Corona; cortesía: Galería Peter Kilchmann, Zurich.

LOS CARPINTEROS: LA COSA ESTÁ CANDELA

Museo de Arte Miguel Urrutia. Bogotá

Del 26 de octubre de 2017 al 29 de enero de 2018