Cristóbal León y Joaquín Cociña decidieron hacer de su trabajo un making of en vivo. Desde el 2013 trabajan en la realización de​ La Casa Lobo, un largometraje de animación en stop motion que se ha venido realizado en un taller portátil, que han construido y llevado a distintos espacios para trabajar en las escenas que lo componen. La Casa Lobo se ha ido filmando en el Museo de Bellas Artes -en el marco de la Bienal de Artes Mediales-, el Museo de Arte Contemporáneo de Quinta Normal, el Centro Cultural de España en Santiago, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Casa Maauad (Ciudad de México), y Galería Macchina y Galería Metales Pesados Visual, ambas en Santiago.

La galería de artes visuales del Centro Cultural ​​Matucana 100 viene a ser​ la última estación de trabajo en la que León & Cociña instalan el set de La Casa Lobo. Hasta el 3 de septiembre de este año, los visitantes pueden observar ​el proceso de una obra que los artistas realizan in situ y que está en permanente cambio. En esta muestra, además, los artistas exhibirán un avance de las últimas escenas de la película.

Este primer largometraje de León & Cociña, que se estrenará en 2018, narra la historia de María, una joven que, tras escapar de una comunidad de fanáticos religiosos, busca refugio en una casa del sur de Chile. Ahí es acogida por dos cerdos, los únicos habitantes del lugar. Como en un sueño, el universo de la casa reaccionará a los sentimientos de María. Los animales se transformaran lentamente en humanos, y la casa en un mundo pesadillesco, cargado con la culpa que siente María por haber abandonado su comunidad.

La película está siendo realizada mediante la técnica de animación stop motion utilizando objetos y espacios de escala real, muñecos de papel y dibujos sobre los muros. El propósito de mezclar objetos reales con muñecos y dibujos es establecer un estilo que oscile entre la representación naturalista y una estética fantástica ligada a los sueños y a las pesadillas. En la animación se pone énfasis en los materiales y su posibilidad de transformación.

En La Casa Lobo todas las cosas, la casa, las personas e incluso el tiempo son moldeables. Los muros se mueven, los animales se transforman en humanos y el tiempo va en distintas direcciones. La Casa Lobo es un viaje a través de un mundo en permanente renovación, cuya normalidad está definida únicamente por las leyes de la pesadilla, el deseo y el delirio.

El contexto narrativo de La Casa Lobo está inspirado en sectas religiosas, especialmente en el caso histórico de Colonia Dignidad, una colonia de alemanes en el sur de Chile de la que nadie entraba o salía libremente.

“Desde hace tiempo teníamos ganas de convertir nuestro taller en una instalación, pues nos parece que el proceso de nuestras obras (y de la mayoría de las obras) es casi siempre más interesante que la obra final. Por otra parte, tenemos un interés creciente en que nuestras exhibiciones sean espacios vivos, no simples muestras de objetos. Intentamos pensar el espacio de arte como un taller, una escuela o una kermesse de colegio”, explica​n los artistas.

Curada por Montserrat Rojas Corradi, la exposición​ se realiza gracias a la colaboración de Fundación AMA, de cuya colección forman parte los artistas.