Leandro Katz (Buenos Aires, 1938) es un artista, escritor y realizador argentino, conocido por sus películas y sus instalaciones fotográficas. La cultura maya es quizá el impulso más visible y emblemático de su trabajo y la ventana a través de la cual muestra su convicción de que el pasado es la historia del presente. A partir del 17 de febrero, y coincidiendo con la edición 2017 de la Feria ARCOmadrid que cuenta con Argentina como país invitado, Katz tendrá su primera gran muestra individual en España, titulada El rastro de la gaviota.

El espacio Tabacalera, en Madrid, acogerá este recorrido por más de cuatro décadas de trabajo continuo, que comprende ocho series fotográficas (60 impresiones) y trece obras audiovisuales,  incluidas películas experimentales y documentales de los años 70 y 80. Organizada y financiada en su totalidad por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, la muestra es curada por Berta Sichel, quien ya trabajó con Katz en España y en Nueva York, donde el artista residió por más de 40 años.

“Organizada en grupos conceptuales, El rastro de la gaviota no sigue un orden cronológico. De hecho, tal cosa sería difícil ya que Katz siempre trabaja en varios proyectos a la vez, algunos de los cuales tarda años en terminar. El título de la exposición proviene del trabajo que la cierra. El rastro de la gaviota, 1982, es un segmento del primer largometraje de Leandro Katz, Espejo sobre la luna, descrito por el crítico Jonathan Rosenbaum como ‘un acertijo metafísico’ en el que se mezclan la memoria y la fantasía. La película se inspira en La Invención de Morel, novela de Bioy Casares, y en El Aleph de Jorge Luis Borges”, explica Berta Sichel.

Leandro Katz, Uxmal, Casa de las Palomas, 1993. Impresión sobre gelatina de plata. 40,5 x 51 cm. Edición de 30. Cortesía: Henrique Faría Fine Arts

El guión curatorial se detiene en piezas clave de la obra de Katz que abordan problemas no resueltos de la historia latinoamericana y el colonialismo, así como dan cuenta de los procedimientos aplicados por su inserción en la cultura neoyorquina. Las investigaciones de Katz sobre la cultura maya están presentes en la exhibición a través de 25 fotografías del Proyecto Catherwood (1985-1995), que reconstruye el viaje de los expedicionarios victorianos John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood a Yucatán hacia 1850, así como la serie El alfabeto lunar, un proyecto exhaustivo y detallado en el que fotografiaba el ciclo lunar con la intención de conformar un nuevo alfabeto. Si bien el mes lunar es de veinte días, era importante lograr 27 variaciones para completar una serie que incluyera la letra ñ. La meteorología jugaba un papel decisivo en este proyecto, ya que la luna a veces atraviesa el cielo durante el día, y algunas noches la visibilidad no es buena. Si perdía la oportunidad de fotografiar la transición correcta en ese mes lunar, debía esperar el nuevo ciclo, veinte días después.

La muestra incluye obras relacionadas con la investigación cinematográfica El día que me quieras, que muestran la inquietud de Katz por volver sobre el misterio de la captura y ejecución del Che Guevara en 1967 y su reveladora entrevista con Freddy Alborta, quien capturó la célebre imagen del cadáver del Che rodeado por militares bolivianos. Otra obra relacionada con la guerrilla en América Latina es la instalación Tania: máscaras y trofeos, donde Leandro Katz recupera la historia de la activista y guerrillera argentina Haydeé Tamara Bunke Bider, conocida como Tania. Se relata su vida, su trágica muerte y desaparición, hasta la recuperación de sus restos en 1998. Las fotografías expuestas y los textos murales no solo hacen referencia al destino de Tania y otros guerrilleros, sino que también se detienen en el uso de las fotografías tomadas por los propios revolucionarios, que a partir de los años ochenta fueron comercializadas para ilustrar artículos y biografías.

En el filme y las fotos de Paradox, en tanto, se alude desde la arqueología a las plantaciones de bananas de la United Fruit Company en Guatemala y Honduras. La exposición también presenta 12 fotografías del Arco de Labná, antiguo centro ceremonial de la civilización maya en el estado de Yucatán.

Leandro Katz, Alfabeto Lunar I, 1978. Mural, 27 fotografías en blanco y negro. Cortesía: Tabacalera, Madrid
Leandro Katz, El día que me quieras, 1997, 30’. 16 mm/video, color, sonido. Cortesía. Tabacalera

“La idea de una muestra en el espacio de Tabacalera surgió de una propuesta que Berta Sichel me presentó hacia finales del año pasado”, apunta Katz. “Viendo fotos de los imponentes espacios de esta antigua fábrica, comenzamos a pensar cómo resolver los temas expositivos en una manera bella e inteligente. Luego de la visita de Berta a Buenos Aires y del apoyo institucional que recibimos de España, logramos concebir el proyecto evitando tener que hacer envíos internacionales de objetos físicos. Es decir, armamos una muestra que incluye muchas obras a producir en Madrid. Esta fue una excelente colaboración entre artista y curadora quien, junto con un equipo de diseñadores gráficos y museográficos, logra concebir una muestra llena de contenido visual y conceptual en un espacio difícil del cual, personalmente, yo terminé enamorándome. Tabacalera contiene divisiones entre cada espacio marcadas por grandes arcos, y fue así que varias obras, que de alguna manera se refieren al arco, fueron seleccionadas, como el Arco de Labná en Yucatán, y la implicación del título de la muestra, sugerida por un monólogo que se incluye al final de la misma, en el cual ese arco es declarado como ‘la verdadera entrada al jardín de los senderos que se bifurcan’”.

Se incluye además en la muestra La huella de Viernes, una instalación que trata sobre colonialismo y opresión, donde el artista hace uso de la economía del lenguaje y una fina ironía. Alude al clásico naufragio de Daniel Defoe, en el que el personaje Viernes, el sirviente de Robinson Crusoe, gana notoriedad por su huella en la arena. Dando un giro inesperado al libro de Defoe, la obra de Katz traslada la historia a Centroamérica utilizando una imagen fija del pie de una escultura maya.

La intención del conjunto de trabajos de Leandro Katz en torno a la civilización maya precolombina no es presentar un pasado específico, sino más bien enfatizar su presencia hoy en día cuando podemos encontrar ejemplos paralelos en la sociedad contemporánea. Para Leandro Katz lo importante no es la obra, sino la trayectoria para llegar a ella, el proceso de experimentación. Adentrándose en el cine y la experimentación técnica, en el año 1972 filma su primera película, Estación Los Ángeles, un híbrido entre la imagen fija y la imagen en movimiento. Siendo la película más simple, directa y probablemente menos ambiciosa del artista, en muchos sentidos, podría considerarse la más bella. En ella, retrata una pequeña comunidad que vive junto a las vías del ferrocarril en la región bananera de Quiriguá, Guatemala. Realizada en una sola toma, se compone de un número idéntico de planos fijos y planos en movimiento que avanzan mientras la cámara se desplaza a lo largo de las vías del tren.

Entre 1976 y 1982, Katz realizó una serie de películas experimentales sobre la luna. En esta muestra se proyectan tres de ellas: Tomas lunares, Notas lunares y La ventana de Judas. El proceso consistía en filmar la salida y puesta de la luna en diferentes lugares: azoteas de Nueva York, playas de Rhode Island y sitios de Yucatán.

Su interés por los antiguos astrónomos mayas y su obsesión por las señales celestiales le llevaron a entender la luna como la primera pantalla de proyección, debido a su carácter reflectante y a su capacidad de atracción, la observación de la luna podría considerarse el primer espectáculo social, antes del cine.

La exposición incluye también una obra muy particular que pocas veces ha sido mostrada: Rollo Seis. El Gran Tarot de Charles Ludlam, 1987, uno de los pocos filmes del Teatro del Ridículo y de su fundador, el actor Charles Ludlam. En medio del estallido de la revolución sexual de los años 60, Ludlam alquilaba un cine porno donde él y su grupo actuaban de manera experimental y exuberante. Leandro Katz colaboró con la compañía en diferentes funciones.

La muestra de Katz en Tabacalera es acompañada por un exhaustivo catálogo de 160 páginas que incluye fotografías en blanco y negro y a color. Allí se pueden leer reflexiones acerca de la obra de Leandro Katz de Berta Sichel, Jesse Lerner y Cuauhtémoc Medina., además de una entrevista de Bérénice Reynaud y la memoria de Katz sobre sus días junto al Teatro del Ridículo.