El reconocido artista suizo Thomas Hirschhorn presenta en la muestra Equality Float una alegoría de la comunidad, o mejor dicho, una reflexión sobre las ideas de igualdad y desigualdad. En ese sentido, el proyecto que presenta actualmente en Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma de Mallorca (España) surge a propósito del texto Eternal Flame —escrito por el propio Hirschhorn en 2007 para la revista Artforum— donde alude al afamado libro de Jacques Rancière, El maestro ignorante.

En ese escrito, el artista señalaría que la llama eterna del grito de igualdad nunca se apagará. Y, principalmente, en palabras de Hirschhorn, The game is not over (el juego no ha terminado), en directa alusión a las posibilidades de constituir “lo común” desde el ámbito de la práctica estética, tal como lo plantearía Rancière en aquel ensayo sobre un profesor —Joseph Jacotot— que “ensañaba lo que no sabía” y promulgaba una presunción fundamental, a saber, la igualdad de las inteligencias por sobre la desigualdad de quien dice saber.

De esta manera, la exhibición escenifica la relación entre filosofía y arte, representada a través de objetos y textos elaborados por el artista, y que se han basado en conceptos y palabras que aluden a la amistad entre el arte y la filosofía. Conceptos que Thomas Hirschhorn desarrolló en su obra Mapa de la amistad entre Filosofía y Arte (2007), junto con el pensador alemán Marcus Steinweg, cuyo texto, Comunidad de los desiguales, forma también parte de esta pieza escultórica. Del mismo modo, en la parte trasera de la obra se exponen los libros de la biblioteca que han inspirado este proyecto, mediante una bibliografía bilingüe de títulos consultados de autores tales como Kant o Chomsky.

Eternal Flame

Por Thomas Hirschhorn

Aubervilliers, 7 de febrero de 2007

No existe ninguna razón para que un artista escriba sobre un filósofo, como tampoco existe razón alguna para que un filósofo escriba sobre un artista. Porque, como artista, no tengo necesidad de la filosofía —para realizar mi trabajo no utilizo la filosofía—, pero necesito la filosofía como persona, como ser humano.

Cuando, hace algunos meses, los jóvenes residentes de bloques de viviendas en los suburbios de París y de otras grandes ciudades de Francia prendieron fuego a vehículos por la noche frente a sus casas, encendieron alarmas, prendieron señales de angustia. Los jóvenes habitantes de los suburbios en Francia encendieron de nuevo el fuego de la igualdad —los fuegos de la igualdad que habían sido apagados, o extinguidos por su propia cuenta, sin que nadie se percatara—. Estas llamas se encienden en los hogares, ¡lo que significa que existe un gran problema en los hogares! En las afueras de París, un movimiento de ira urgente enciende la llama de la igualdad y la dota de visibilidad universal. Libertad, Igualdad, Fraternidad. ¡Libertad o la muerte! ¡Igualdad o la muerte! ¡Fraternidad o la muerte!

Comprendí que para Jacques Rancière, la llama de la igualdad nunca se había extinguido, y comprendí que para él era una Llama Eterna. Un joven amigo y filósofo, Alexandre Costanzo, quien considera a Jacques Rancière un amante apasionado de la igualdad, me ofreció recientemente el libro Le maître ignorant [El maestro ignorante].

El libro me implica directamente en los ardientes tiempos en que vivo, aquí y ahora. Este libro es tan contemporáneo, que, según lo leía, incluso llegué a pensar que el autor había inventado al personaje de Joseph Jacotot, el revolucionario enamorado de la igualdad, quien al parecer existía.

Leí Le maître ignorant como un manifiesto. Jacques Rancière lo pone de nuevo todo en juego. Comprendí que nunca había abandonado el juego bajo los dictados de la opinión, e incluso nunca había dejado el terreno de juego de la política —donde todo se juega—. Al contrario, él está repartiendo las cartas. Jacques Rancière insiste sobre lo que parece ha sido olvidado y reactiva aquello que parece haberse perdido: Re. Re-política, re-compromiso, re-compartir, re-emancipación, re-razón, re-igualdad, re- el Otro. Está claro que Jacques Rancière vuelve a encender la llama que se estaba extinguiendo para muchos, lo que provoca que se considere una referencia hoy en día. Pero lo esencial es: The game is not over! [El juego no ha terminado].

Thomas Hirschhorn, Equality Float, 2008. Cortesía de la Galerie Chantal Crousel, París. © de la obra, Thomas Hirschhorn, 2016. © de la foto, Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma, España.
Thomas Hirschhorn, Equality Float, 2008. Cortesía de la Galerie Chantal Crousel, París. © de la obra, Thomas Hirschhorn, 2016. © de la foto, Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma, España.

Le maître ignorant, con su proclamación de la inteligencia igualitaria de los seres humanos, es un libro que me demuestra que la llama de la igualdad está siempre encendida en algún lugar y que alguien permanecerá vigilante y lúcido, atento y decidido, cerca de esta hoguera. Allí, alrededor de este fuego, existe un espacio para confrontar ideas, pensamientos, y conceptos. Esta hoguera me da capacidad para decir: ¡creo en el Arte y creo en la Filosofía! Y creo en la amistad entre el Arte y la Filosofía. Esta amistad es el compartir algo que de hecho es incompartible. Es la amistad que me da esperanza, fuerza, y coraje.

Jacques Rancière me anima como persona, como ser humano: me anima a convertir cada pieza, cada trabajo artístico, en un manifiesto, y me anima a realizar cada exposición como un manifiesto. Un manifiesto visual que quiere responder —a través de la forma— a las preguntas esenciales: ¿Qué es lo que quiero como artista? ¿Cuál es la posición de mi trabajo artístico? ¿Se dirige mi trabajo a todo el mundo sin excluir a nadie? ¿Puedo evitar crear principiantes con mi trabajo? ¿Estoy trabajando para un público no-exclusivo? ¿Soy capaz de no neutralizar a nadie a través de mi trabajo? ¿Estoy, con mi trabajo, creando las condiciones para un diálogo directo, frente a frente? ¿Puede mi trabajo implicar al Otro? ¿Puedo encontrar al Otro a través de mi trabajo? ¿Soy capaz de no intimidar a nadie con mi trabajo? ¿Puedo crear un acontecimiento con mi trabajo?

Leer Le maître ignorant me da la esperanza de encontrar en mi interior nuevas formas que resistan las convenciones estéticas, tan a menudo desiguales. Quiero dar formas que resistan los hechos, las opiniones y las trampas de la información. Quiero dar forma: mi forma. Quiero realizar trabajos más reales que la realidad, y quiero dar una forma que sea más real que la realidad misma.

Jacques Ranciere me da la fuerza para conservar encendida mi llama eterna para el Arte.

THOMAS HIRSCHHORN: EQUALITY FLOAT

Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma de Mallorca, España

Hasta el 18 de septiembre de 2016