Photo-by-James-Ewing.-Via-Artsy-600x400

Habeas Corpus, de Laurie Anderson, en el Park Avenue Armory, Nueva York, 2-4 Oct., 2015. Foto: James Ewing. Vía #Artsy

Laurie Anderson amplía su trabajo de fusión de narración y tecnología con la creación de una pieza de instalación y performance que examina la identidad perdida, la memoria y la capacidad de resiliencia del cuerpo y el espíritu humanos.

Esta nueva y cautivadora obra, presentada entre el 2 y 4 de octubre pasados en el Park Avenue Armory de Nueva York, entreteje cine, escultura, música y video para examinar la historia de Mohammed el Gharani, uno de los detenidos más jóvenes en la Bahía de Guantánamo. Fue encarcelado entre sus 14 y 21 años de edad. Fue interrogado y torturado durante años y, después de que se desestimó la evidencia en su contra, fue puesto en libertad por un juez federal de Estados Unidos, en 2009. Tiene ahora veintisiete años y vive en África Occidental.

Habeas Corpus, como se titula esta pieza, es una liberación metafórica de un detenido en Guantánamo. En el inmenso hall del legendario Armory, Anderson proyectó la imagen del ex preso en tamaño natural sobre una gran escultura de yeso libremente inspirada en el monumento a Lincoln. Como trabajo multimedia, Habeas Corpus animó a los visitantes a meditar sobre el tiempo, la identidad, la vigilancia y la libertad.

«Había planeado esto como una meditación sobre el tiempo real y la telepresencia: cómo estar allí y no estar allí al mismo tiempo. Al igual que todos los ex detenidos de Guantánamo, a Mohammed no se le permite venir a EEUU. Había imaginado Habeas Corpus como una obra de testimonio silencioso, cuyo poder deriva de la transmisión en vivo, la tecnología y la quietud, una obra sobre presencia y ausencia igualmente equilibradas», escribe Anderson en un artículo publicado por la revista New Yorker, titulado Bringing Guantánamo to Park Avenue.

«Pero las cosas cambiaron», agrega. «Resultó que Mohammed estaba dispuesto a hablar de su terrible experiencia. Y una vez que empezó a hablar, el proyecto cambió de dirección. Así, en la instalación, una vez cada hora, cuando Mohammed toma un descanso en África Occidental, érl habla a través de la estatua. Grabamos varias historias conmovedoras -que ponen los pelos de punta- sobre el tiempo que pasó Mohammed en Guantánamo. También hicimos una película que se proyecta en una sala de exposiciones contigua, en la que habla más extensamente de lo que le pasó».

El entorno sugerente en el Armory incluía un paisaje sonoro original e inmersivo que mezcla guitarras y amplificadores en retroalimentación, originalmente diseñado por Lou Reed, con sonidos derivados de la naturaleza y audios de vigilancia. El espacio también se activaba con actuaciones musicales improvisadas a lo largo del día y concluía en la noche en un concierto celebratorio y fiesta bailable con el cantante sirio Omar Souleyman, Merrill Garbus detUnE-yArDs, el multi-instrumentista Shahzad Ismaily, el guitarrista Stewart Hurwood, y la misma Anderson.

La instalación también incorporaba instalaciones de cine que incluyen From the Air, que explora el impacto de los acontecimientos mundiales en la vida cotidiana y resuena con muchos de los temas explorados en la historia de el Gharani.

El resultado fue un nuevo trabajo innovador que involucra el mundo de las artes visuales, la performance y la música experimental, creado por una de las más renombradas y atrevidas pioneras artísticas de Estados Unidos.