“El Surrealismo entonces estaba asegurando su expresión en toda su pureza y vigor. La libertad que posee es una libertad perfecta en el sentido de que no reconoce limitaciones exteriores a sí mismo”

René Magritte

René Magritte, el lúdico y provocador surrealista belga que se propuso crear obras que “desafiarían al mundo real” al hacer “gritar en voz alta objetos cotidianos”, es celebrado con una gran exposición en el Art Institute of ChicagoMagritte: The Mystery of the Ordinary, 1926–1938 se presenta en esta institución hasta el próximo 13 de octubre, fruto de una colaboración entre el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), donde debutó a finales de 2013, y la Colección Menil, en Houston, donde se vio hasta el pasado 1 de junio.

La muestra se centra en el período que va de 1926 a 1938, el más prolífico de Magritte. Fue una época de experimentación audaz que cimentó su reputación como líder de la pintura surrealista. Con aproximadamente 118 pinturas, collages y objetos, incluyendo una selección de fotografías, publicaciones periódicas y los primeros trabajos de Magritte en el campo de la publicidad, la exposición comienza con las pinturas y obras sobre papel creadas entre 1926 y 1927, cuando el artista se preparaba para la inauguración de su exposición individual en Bruselas, y continúa en el París de 1927, donde se unió a los surrealistas André Breton, Salvador Dalí y Joan Miró, e hizo sus revolucionarias pinturas palabra-imagen.

Después de regresar a Bruselas en 1930, Magritte prosiguió la búsqueda de nuevas formas de creación de imágenes y, tres años más tarde, comenzó una notable serie de pinturas de asociaciones inesperadas entre cosas cotidianas, a menudo inquietantes y casi siempre humorísticas.

La exposición cierra en 1938, con Europa al borde de la guerra y cuando Magritte pronunció su notable discurso autobiográfico titulado La Ligne de Vie (Lifeline), en el cual auto-evaluó su propio desarrollo y logros en el Surrealismo. Sus innovadoras tácticas de construcción de imágenes durante estos años fundamentales incluyen la duplicación, el desplazamiento, la transformación, el “nombramiento inadecuado” de los objetos, la metamorfosis y la representación de visiones en estados de semi vigilia.

Imágenes: Art Institute of Chicago