La imagen del río y la acción de tejer confluyen de manera metafórica y literal a lo largo de las prácticas artísticas contemporáneas en Colombia. Partiendo del río como eje conceptual para explorar las intersecciones entre diseño, artesanía y arte, Waterweavers (Tejedores de agua) investiga las formas en que cultura y naturaleza pueden entrecruzarse.

La galería del Bard Graduate Center, en Nueva York, sirve como telón de fondo para una serie de montajes que surgen de una estrategia curatorial de José Roca con Alejandro Martín que, en cada uno de los espacios, busca contraponer piezas inmersivas en los muros con piezas tridimensionales dispuestas en el interior. Waterweavers incluye desde dibujos, cerámicas, diseño gráfico, mobiliario y textiles hasta video e instalaciones, donde la yuxtaposición de elementos busca generar una fricción crítica y conceptual entre obras y prácticas que muy raramente se exhiben juntas.

La compleja topografía de Colombia ha hecho que, a través de la historia, sus vías fluviales constituyan el único medio de transporte para muchas de sus comunidades. En la actualidad, aun cuando la mayoría de la población colombiana vive en ciudades, los ríos continúan siendo el único modo de acceder a ciertas áreas remotas. Por otro lado, es importante notar cómo los ríos desempeñan también otra función y sirven de eje para otro tipo de economía: el mercado negro (de armas, dinero, drogas, etc.) que alimenta el conflicto armado que ha asolado durante décadas a este país. Waterweavers aborda estos temas desde puntos de vista muy distintos: nos enfrenta a un territorio en conflicto y nos presenta la producción creativa que se desarrolla en medio de la adversidad, o incluso, quizás, como respuesta a ella.

Las obras de Olga de Amaral en Waterweavers introducen los dos temas centrales de la exposición: el agua en movimiento y el proceso de tejer. Pionera en el arte textil latinoamericano, Amaral comenzó su trabajo artístico en la década de 1950. Ha sido ampliamente reconocida por sus obras a gran escala con minuciosos detalles que hacen referencia a las tradiciones del tejido, los mitos y motivos prehispánicos. Utiliza en sus obras una variedad de materiales que incluyen lino, fique, seda, papel, pergamino, yeso, barro, acrílico, oro y plata. En esta exposición se pueden ver Nudo azul XIII, un grueso cordón de fibras unidas por un solo nudo simbólico, y Luz blanca, obra temprana en plástico que evoca una cascada.

Color Amazonia es el resultado de siete años de investigación etnobotánica sobre los pigmentos naturales en el Amazonas colombiano, ejecutada por un equipo interdisciplinario liderado por la artista Susana Mejía. La instalación está compuesta de papeles y fibras teñidos con pigmentos naturales y monotipos realizados directamente a partir de plantas. Las fibras de fique teñidas cuelgan del techo imitando la manera en que se dejaban secar en la selva. Color Amazonia presenta el tema del medio ambiente en la zona del río Amazonas, en particular de las plantas que crecen en sus riberas y de las fibras y pigmentos naturales que usan las comunidades que habitan en la región.

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Susana Mejía y Alberto Baraya (video, al fondo). Foto: Bruce White.

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Susana Mejía y Alberto Baraya (video, al fondo). Foto: Bruce White.

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Susana Mejía. Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Susana Mejía. Foto: Bruce White

 

El video Río de Alberto Baraya, filmado mientras documentaba el viaje de un barco patrulla naval a lo largo de los ríos Amazonas y Putumayo, nos abre una ventana al inquietante mundo de contrastes que define los ríos colombianos. Río, una obra de amplia resonancia poética y política, retrata los enormes ríos que sirven como rutas para el tráfico de drogas y las vías fluviales que sirven a los propósitos de los grupos guerrilleros que, dada la falta de presencia del Estado, controlan los territorios circundantes.

La videoinstalación de Monika Bravo está inspirada por los patrones que se encuentran en los diseños de las mochilas de los arhuacos, un grupo cultural que habita en la zona montañosa de la Sierra Nevada de Santa Marta, cerca de la costa caribeña de Colombia. Basada en un análisis matemático de la forma en que las arhuacas tejen sus patrones, Bravo reproduce sus diseños creando textiles digitales usando los pixeles como hilos. A medida que avanza el video, el tejido digital de Bravo se va transformando hasta convertirse en el paisaje de la Sierra.

En medio de este espacio se encuentra un conjunto de bancos Corocora y pufs Cucarachero, diseños de Ceci Arango. Estos asientos han sido tejidos a mano por las mujeres del pueblo de Guacamayas en Colombia, región reconocida por la tradición de tejido en espiral, realizado utilizando fibras de esparto envueltas por finos hilos de fique. Los visitantes son invitados a sentarse y probar las sillas.

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Ceci Arango (primer plano) y Monika Bravo (al fondo). Foto: Juan Luque

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Ceci Arango (primer plano) y Monika Bravo (al fondo). Foto: Juan Luque

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Ceci Arango (primer plano) y Monika Bravo (al fondo). Foto: Juan Luque

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Ceci Arango (primer plano) y Monika Bravo (al fondo). Foto: Juan Luque

 

A finales de la década de 1960, David Consuegra, uno de los principales diseñadores gráficos de Colombia, realizó una serie de investigaciones sobre los patrones que se encontraban en distintos objetos prehispánicos. El resultado fue un vocabulario gráfico nuevo, lleno de referencias al agua, al arte de tejer, a la flora y a la fauna. Las ilustraciones, grabados y libros de Consuegra se muestran en esta exposición junto al trabajo de Tangrama, un destacado estudio de diseño gráfico contemporáneo con sede en Bogotá, fruto del trabajo colectivo de los artistas Mónica Páez, Margarita García y Nicolás Consuegra. Para esta exhibición, Tangrama diseñó dos motivos de papel tapiz y una aplicación interactiva basados en los patrones que fueron resultado de la investigación pionera realizada por David Consuegra.

Vista de la exposición Waterweavers. David Consuegra, trabajos en los vitrinas y en la pared, ca. 1960-1983. Papel mural: Tangrama (Nicolás Consuegra, Mónica Páez y Margarita García), Appliqué, 2014 Foto:. Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers. David Consuegra, trabajos en los vitrinas y en la pared, ca. 1960-1983. Papel mural: Tangrama (Nicolás Consuegra, Mónica Páez y Margarita García), Appliqué, 2014 Foto:. Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers. David Consuegra, trabajos en los vitrinas y en la pared, ca. 1960-1983. Papel mural: Tangrama (Nicolás Consuegra, Mónica Páez y Margarita García), Appliqué, 2014 Foto:. Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers. David Consuegra, trabajos en los vitrinas y en la pared, ca. 1960-1983. Papel mural: Tangrama (Nicolás Consuegra, Mónica Páez y Margarita García), Appliqué, 2014 Foto:. Bruce White

 

Cuelgan en paredes opuestas dos grupos de “láminas botánicas”. Alberto Baraya recoge flores y plantas artificiales alrededor del mundo y las clasifica según lo haría un botánico. Su última “expedición” de recolección tuvo lugar en la ciudad de Nueva York. Abel Rodríguez, miembro de la comunidad Nonuya en la región del río Caquetá, ha creado una serie de ilustraciones de gran meticulosidad y detalle. Lo hizo en colaboración con Tropenbos International Colombia, la rama colombiana de una ONG holandesa interesada en preservar los ecosistemas tropicales a nivel mundial. Sus doce ilustraciones retratan el ciclo mensual en el bosque de la vega, además de la enorme imagen del Árbol de la vida, que simboliza el origen de la vida para muchos de los habitantes de la región amazónica en Colombia. Estas imágenes proporcionan una forma de hacer visible y preservar el conocimiento ancestral que, de otra manera, solo se transmitiría por tradición oral.

Las dos obras que ocupan el centro de este espacio sugieren interpretaciones contrastantes sobre la naturaleza. La Trampa para peces de Rodríguez captura la belleza de los materiales naturales y evoca la lógica funcional de una figura tradicional. La enorme “piel” de caucho que nos presenta Baraya, molde realizado sobre la superficie de un árbol que a lo largo de la historia ha sido usado para extraer ese preciso material (látex), nos habla de la búsqueda inmisericorde de recursos naturales que ha devastado el paisaje del país. Las cicatrices del árbol, que se reflejan en el vaciado de látex, recuerdan el motivo de diseño textil de espina de pescado y sirven como metáfora de las cicatrices que han dejado sobre el tejido social colombiano décadas de explotación de la tierra y de sus habitantes durante las bonanzas del caucho a fines del siglo XIX y durante la Segunda Guerra Mundial.

Vista de la exhibición Waterweavers. A la izq. y al centro: Alberto Baraya, Árbol histórico y Rama B, del Proyecto del árbol de caucho, 2005, y selecciones de Herbario de plantas artificiales, 2014. A la der.: Abel Rodríguez, Fish trap, 2013. Foto: Bruce White

Vista de la exhibición Waterweavers. A la izq. y al centro: Alberto Baraya, Árbol histórico y Rama B, del Proyecto del árbol de caucho, 2005, y selecciones de Herbario de plantas artificiales, 2014. A la der.: Abel Rodríguez, Fish trap, 2013. Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers con obra de Alberto Baraya (primer plano), y Abel Rodríguez (arriba y fondo). Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers con obra de Alberto Baraya (primer plano), y Abel Rodríguez (arriba y fondo). Foto: Bruce White

Abel Rodríguez, Ciclo Anual del Bosque de La Vega, 2009-10. Tinta y acuarela sobre impresión digital sobre papel. 1 de 12 dibujos. Cortesía de Tropenbos International, Colombia

Abel Rodríguez, Ciclo Anual del Bosque de La Vega, 2009-10. Tinta y acuarela sobre impresión digital sobre papel. 1 de 12 dibujos. Cortesía de Tropenbos International, Colombia

 

La videoinstalación de Clemencia Echeverri titulada Treno es un retrato del tumultuoso río Cauca. El título de la obra es una voz antigua que significa “canto fúnebre” y remite a concepciones míticas del río como umbral entre la vida y la muerte, como medio para navegar el último viaje. Esta referencia metafórica encuentra un nuevo significado cuando se confronta con la realidad de la situación política en el campo colombiano, donde las víctimas del conflicto armado suelen ser desaparecidas lanzándolas a ríos como el Cauca, evitando así que sus familias puedan llegar a saber dónde terminaron sus muertos.

Colocadas en el centro de la galería hay tres sillas de Marcelo Villegas, un arquitecto conocido por la construcción de magníficos edificios y puentes hechos de bambú. Tiene su estudio en Manizales, capital del departamento de Caldas, cerca del río Cauca en el corazón de Colombia. De carácter expresionista, las sillas Doble curva están fabricadas con raíces de guadua, un tipo local de bambú que puede crecer hasta alcanzar una altura considerable; en tanto, la silla Bamba está realizada con raíces de nato. El enmarañado crecimiento de los rizomas del bambú refleja las interminables bifurcaciones y conexiones de los ríos. Se invita a los visitantes a que se sienten en las sillas de la sala.

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Marcelo Villegas (primer plano) y Clemencia Echeverri (al fondo). Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Marcelo Villegas (primer plano) y Clemencia Echeverri (al fondo). Foto: Bruce White

 

Lucy Salamanca es una diseñadora colombiana que vive en Italia y trabaja activamente con varias comunidades rurales de Colombia. Así ha logrado ayudar a conservar y desarrollar técnicas artesanales locales. Trabaja a nivel mundial a favor del comercio justo y del diseño sostenible y está comprometida en la promoción de prácticas medioambientales y precios y salarios justos. La labor de Salamanca va más allá del diseño formal puesto que también se ocupa de la creación de modelos de negocio sostenible en la producción artesanal. Salamanca se ha asociado con varias comunidades, entre las que se cuentan los artesanos de Curití al noreste de Colombia, con quienes fabrica el mobiliario hecho de guadua y fibra de sisal presentes en esta exposición. Se invita a los visitantes a que se sienten en los bancos de la sala.

Colgando del techo de este espacio se puede apreciar un conjunto de lámparas del proyecto PET Lamp. PET Lamp surgió de una iniciativa del diseñador español Alvaro Catalán de Ocón quien fue invitado a Colombia para que diseñara un modelo de reciclaje que utilizara botellas plásticas, las mismas que contaminan los ríos a nivel mundial. Basándose en las técnicas y patrones tradicionales de tejido que utilizan las comunidades indígenas de Guambianos (Misak) y Eperara Siapidara para crear cestas y textiles, Catalán de Ocón ideó un sistema por medio del cual las botellas desechadas se cortan verticalmente y las tiras plásticas que quedan se usan como urdimbre para tejer lámparas únicas. De esta manera se extiende el ciclo de utilidad de estos objetos omnipresentes mediante una inteligente conexión con las prácticas tradicionales.

Vista de la exposición Waterweavers. Arriba: Alvaro Catalán de Ocón, PET Lamp, 2013 Abajo:. Lucy Salamanca, Out of Balance project (banquetas), 2010-11; Jorge Lizarazo / Hechizoo, Neymar (alfombra), 2013 Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers. Arriba: Alvaro Catalán de Ocón, PET Lamp, 2013 Abajo:. Lucy Salamanca, Out of Balance project (banquetas), 2010-11; Jorge Lizarazo / Hechizoo, Neymar (alfombra), 2013 Foto: Bruce White

 

Jorge Lizarazo, fundador del taller Hechizoo en 2000, busca reinterpretar los métodos, materiales y técnicas de los tejidos producidos por los indígenas colombianos. Incorporando hábilmente tradición y modernidad en su trabajo, Lizarazo es uno de los principales creadores de textiles contemporáneos. La instalación consta de tapetes, tejidos, pufs y un árbol hecho de caucho y cobre, junto a una canoa de la región de Putumayo suspendida del techo y revestida con cuentas de cristal. Si bien los Inga de la región de Putumayo por lo general usan estas cuentas para confeccionar collares y brazaletes, en esta ocasión fueron invitados a trabajar en el taller Hechizoo, donde crearon patrones tradicionales que representan el agua, el cielo y ciertos animales.

En el otro lado de la sala se puede apreciar la instalación Memoria de Carol Young. Hecha con láminas de cerámica cuidadosamente apiladas, esta obra enfatiza la forma en que el barro, en este caso los depósitos aluviales, pueden conformar un repositorio de la memoria. La instalación de Young es un territorio, un río, una biblioteca, todos a la misma vez, donde el tiempo se condensa y el conocimiento se guarda.

Conectando estas dos obras, atraviesa el fondo de la sala la videoinstalación de Nicolás Consuegra El agua que tocas es la última que ha pasado y la primera que viene, que fue concebida como una versión contemporánea del panorama, aquel mecanismo diseñado en tiempos precinematográficos para recrear en espacios interiores la amplitud sin fin de un paisaje. En su obra, cortas viñetas registradas en video en distintos lugares y momentos del día en la ciudad de Honda, se conectan por un río imperturbable que es indiferente a las miserias que enlaza. Honda, antaño puerto principal del río Magdalena, es en la actualidad una población olvidada donde prevalecen la pobreza, el desempleo y el deterioro del medio ambiente. La épica narración del principal río de Colombia es contada mediante imágenes mudas de indolencia y desesperanza.

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Jorge Lizarazo / Hechizoo (primer plano), y Nicolás Consuegra (fondo, centro). Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Jorge Lizarazo / Hechizoo (primer plano), y Nicolás Consuegra (fondo, centro). Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Jorge Lizarazo / Hechizoo (primer plano), Carol Young (fondo, centro), y Nicolás Consuegra (fondo, a la derecha). Foto: Bruce White

Vista de la exposición Waterweavers con el trabajo de Jorge Lizarazo / Hechizoo (primer plano), Carol Young (fondo, centro), y Nicolás Consuegra (fondo, a la derecha). Foto: Bruce White

 

El video de Juan Fernando Herrán sirve como puente conceptual entre Waterweavers Carrying Coca: 1,500 Years of Andean Chuspas (Cargando coca: 1.500 años de chuspas andinas) que se presenta en la Focus Gallery en la cuarta planta. Se trata del primer plano de un hombre que masca pasto lentamente hasta esculpir una esfera perfecta, configurando así una intrigante representación de la antiquísima tradición de mascar hojas de coca para acumular la fuerza y la resistencia necesarias para trabajar en grandes altitudes, un ritual común en muchas de las culturas indígenas de la región de los Andes. Memoria, mito y materia se fusionan en el video de Herrán para brindar un oportuno prólogo a Carrying Coca.

Los dibujos de la guía en inglés de la exposición son obra de María Isabel Rueda. La serie es una interpretación libre de La Llorona, mito popular que atraviesa toda Latinoamérica. Aparte de sus variaciones regionales, los principales elementos se mantienen: una mujer que mata a sus hijos como venganza por los abusos de su marido; en su desolación comienza a llorar descontroladamente, y de sus lágrimas brota un río. Grupos indígenas, colonos y campesinos (incluso urbanos) que van desde la Argentina hasta México cambian ciertos detalles, sin embargo la figura del duelo de la naturaleza se mantiene. María Isabel Rueda creó su propia versión de este perturbador mito para el libro titulado La Llorona, que forma parte de una serie de publicaciones sobre mitos colombianos publicados por La Silueta Ediciones. En esta serie de imágenes, Rueda funde imágenes de los Arhuacos (Ika), cultura indígena de la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia, la fauna y flora de esa región y el proceso del tejido de las mochilas (los bolsos que usan tradicionalmente los Arhuacos para llevar las hojas de coca), con el imaginario gótico que caracteriza sus dibujos, sus fotografías y su trabajo en video.

*(Texto para la hoja de sala de la exposición. Traducido del inglés por Luis A. García Nevares)

 


Waterweavers: El río en el arte, el diseño y la cultura material contemporáneos en Colombia

Curaduría de José Roca, con Alejandro Martín

BGC Gallery, 18 West 86th Street (entre Central Park West y Columbus Avenue), Nueva York

Hasta el 10 de agosto de 2014