Christian Salablanca (Costa Rica).

«DIST/ANSIAS». CHRISTIAN SALABLANCA

La atracción que ejercen las herramientas y dibujos creados por Christian Salablanca tiene su raíz en la primitiva necesidad humana de expresarnos. Desde la Ciudad Perdida de Sierra Nevada (Santa Marta, Colombia) el artista construye diálogos simbólicos entre civilizaciones tan distantes como conectadas y plantea un fascinante mapa compuesto por imágenes abstractas. Un atisbo ficticio, pero no por eso menos real, al pensamiento, creencias y visualidad de comunidades milenarias.

Abigail Reyes, Aquí No hay dieta mamita, de la serie Poesía Popular, 2018. Vista de la exposición "Ingesta", en TEOR/éTica, San José de Costa Rica, 2019. Foto cortesía de TEOR/éTica

Ingesta

En respuesta a las diversas geografías la comida es abordada de múltiples maneras: como materia prima de exportación, como ritual de comunión, como cebo; como deseo, placer orgiástico y afrodisíaco, necesidad básica o elemento de desequilibrio; como identidad cultural o lugar de nostalgia; como reflejo de la división sexual del trabajo y del entendimiento de los roles de género o como interés de las economías transnacionales y hasta de las luchas por la soberanía.

Obras de Gabriel Acevedo Velarde (izq.) y Rometti Costales (der.) en la muestra Horizontes Errantes, en el CAC de Quito, 2018. Foto: Edgar Dávila Soto. Cortesía: CAC Quito

Horizontes Errantes

La exposición «Horizontes Errantes», que se presenta hasta el 2 de diciembre en el CAC de Quito, destaca el trabajo de 13 artistas contemporáneos y un dúo artístico provenientes de Latinoamérica, el Caribe y Europa, y explora las complejas maneras en las que las nociones sobre identidad y territorio, abordadas desde el arte contemporáneo, funcionan como instrumentos para una inclinación orgánica hacia otras formas de ser, estar, sentir y conocer.

Vista de la exposición "Al Dictado. Arte y conflicto en Centroamérica", en el Museo de Arte Moderno de Medellín, Colombia, 2018. Foto: Úrsula Ochoa

AL DICTADO. ARTE Y CONFLICTO EN CENTROAMÉRICA

«Al dictado. Arte y conflicto en Centroamérica» nos exige tanto concentración como abertura y conciencia; nos alerta de que el mundo debe seguir siendo revisado críticamente por los artistas, de que el arte tiene la facultad de explorar posibilidades de comunicación entre los hombres de diferentes lugares, disolviendo las barreras espacio-temporales, y nos invita a dejar la indiferencia y reconocer las circunstancias nefastas de los otros cuando se trata de padecer los golpes que sacuden el cuerpo y el alma

Vista de la exposición "Lo Digerido", en Espacio Dörffi, Arrecife, Las Palmas, Islas Canarias, España, 2018. Foto cortesía Dalia de la Rosa
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Lo Digerido

Ofrecer la tangente de un camino de interpretación a niveles críticos es lo que se propone «Lo digerido», por confrontación o por inmersión frente a distintas circunstancias: la realidad de la violencia barrial, los límites de la digestión colectiva, la fragilidad del canon de representación, las fábulas, la necesidad de construir un espacio de silencio, son todos procesos de digestión donde lo cotidiano y lo esencial existen mutuamente alimentados.