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HARRY CHÁVEZ: DONDE MUERDE EL MITO

Harry Chávez: Donde muerde el mito fue la primera presentación en el Museo de Arte de Lima – MALI de la obra del artista peruano Harry Chávez (Lima, 1978). El proyecto formó parte del programa MALI Colecciones. Intervenciones contemporáneas, una iniciativa que busca establecer diálogos entre artistas contemporáneos y los ejes temáticos de su colección permanente del museo.

Recientemente, fue reconocida con el Premio Luces 2026 del diario El Comercio, en la categoría de mejor exposición. En su edición número 21, esta premiación se distingue por ser otorgada mediante votación del público, lo que refleja que el reconocimiento da cuenta del impacto del proyecto, no determinado por su escala, sino por la potencia de su propuesta y de su montaje.


Harry Chávez: Donde muerde el mito. Vista de la exposición en el Museo de Arte de Lima (MALI), 2025. Foto: Katlim Mh. Cortesía del artista

Por Sairah Espinoza Toledo

En la obra de Harry Chávez, la lucha entre la serpiente y el felino es más que un motivo visual: es una metáfora vibrante de la tensión vital entre fuerzas opuestas que cohabitan en el cuerpo, la naturaleza y la historia. Este conflicto simbólico alcanza una expresión particularmente poderosa en Salto mortal, pieza en la que ambas criaturas se enfrentan en un instante suspendido, como atrapadas en un ciclo eterno de ataque y defensa, de fusión y separación.

En Salto mortal, el felino, figura de agilidad, potencia y presencia solar, se lanza con una violencia contenida sobre una serpiente que se enrosca, resiste y serpentea en el aire. No hay suelo firme bajo sus cuerpos; la escena ocurre en un vacío simbólico, como si ese enfrentamiento tuviera lugar tanto en el mundo físico como en un plano onírico o interior. Chávez construye esta imagen desde el vértigo del movimiento, componiendo con cuentas que vibran, e iluminando los contornos de ambos animales.

La obra remite a un motivo recurrente en la mitología andina y amazónica, donde la serpiente y el felino, la anaconda y el jaguar, por ejemplo, no solo representan animales reales, sino principios cósmicos enfrentados. En muchas culturas originarias, este enfrentamiento no implica un triunfo definitivo de uno sobre el otro, sino el restablecimiento de un equilibrio que siempre está en disputa. Así, Salto mortal no narra una escena de violencia gratuita, sino un momento de transformación, la posibilidad de que, en el choque, ambos cuerpos se alteren, muten, se redefinan.

Harry Chávez nos confronta así con la intensidad del instante en que todo pende de un hilo, el salto como metáfora de lo irrepetible, recordándonos que toda lucha, incluso la más íntima, puede contener en sí misma la semilla de una transformación profunda.

Harry Chávez, Nacimiento del Dragón. Vista de la exposición Donde muerde el mito, Museo de Arte de Lima (MALI), 2025. Foto: Katlim Mh. Cortesía del artista
Harry Chávez, Nacimiento del Dragón (detalle). Vista de la exposición Donde muerde el mito, Museo de Arte de Lima (MALI), 2025. Foto: Katlim Mh. Cortesía del artista

En Nacimiento del dragón, Chávez expande el imaginario de conflicto y transformación hacia un plano mítico y alquímico. En esta obraasistimos al resultado de esa fusión: el surgimiento de una criatura híbrida, ambigua y poderosa. Este “dragón” no pertenece a una sola tradición simbólica, sino que encarna la superposición de culturas, tiempos y saberes.

La figura del dragón, con ecos orientales pero también amazónicos, actúa aquí como símbolo de un nuevo cuerpo, uno que ya no está escindido entre lo terrestre y lo aéreo, entre lo solar y lo subterráneo, sino que ha integrado ambas energías en una forma inestable pero fértil. Nacimiento del dragón no representa una resolución armoniosa del conflicto, sino el nacimiento de una posibilidad distinta, un ser liminal, nacido del caos, que conserva en su interior la memoria del enfrentamiento.

Con esta obra, Chávez no ofrece respuestas, sino mitologías contemporáneas para pensar la identidad, el deseo de transformación y la potencia creadora del cruce.

Mural Virreynal en la Iglesia de Chincheros

Aunque Harry Chávez no cita directamente el mural de la iglesia de Chinchero, atribuido a un encargo de la familia de Mateo Pumacahua, donde se representa la derrota del Amaru-serpiente a manos del puma, en alusión a la caída de Túpac Amaru II, es posible establecer un diálogo simbólico entre esa imagen colonial y las piezas.

En el mural, el enfrentamiento entre el Amaru y el puma condensa una disputa cosmogónica en el seno del Virreinato. El Amaru, ser mitológico vinculado al agua, lo subterráneo y la regeneración, es vencido por el puma, figura que, en ese contexto, puede asociarse al poder colonial asumido por élites locales. Esta escena, inscrita en un espacio sagrado, operaba como dispositivo de control y pedagogía, aunque no anula del todo los sentidos ancestrales que evocaba: al representar al Amaru, incluso en su derrota, se mantenía viva su memoria.

Harry Chávez, Salto Mortal. Vista de la exposición Donde muerde el mito, Museo de Arte de Lima (MALI), 2025. Foto: Katlim Mh. Cortesía del artista
Harry Chávez, Salto Mortal (detalle). Vista de la exposición Donde muerde el mito, Museo de Arte de Lima (MALI), 2025. Foto: Katlim Mh. Cortesía del artista

En las obras de Chávez, en cambio, el combate entre serpiente y felino no apunta a una victoria ni a una jerarquía definitiva. En Salto mortal, el conflicto permanece abierto; en Nacimiento del dragón, el cruce da lugar a un nuevo cuerpo, nacido de la tensión, no de la aniquilación. Frente a la lógica colonial del dominio, Chávez imagina formas de coexistencia y reapropiación simbólica.

Sin reinterpretar directamente el mural, su obra puede leerse como parte de una genealogía visual que resiste el cierre de significados impuestos. Allí donde el mural fija una escena de subordinación, Chávez propone imágenes abiertas, donde lo ancestral y lo contemporáneo coexisten en tensión creativa. En ese cruce, el Amaru no desaparece: cambia de piel, se reinventa y, como la serpiente de sus pinturas, sigue moviéndose, sigue danzando.

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