LOS GRUPOS Y OTRAS REVUELTAS ARTÍSTICAS. REDES Y COLECTIVIDADES EN MÉXICO, 1976-1985
La exposición Los grupos y otras revueltas artísticas. Redes y colectividades en México, 1976-1985, presentada en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), propone una nueva lectura del fenómeno de los colectivos de artistas que operaron en México entre los años setenta y la primera mitad de los ochenta. Sin ceñirse al formato de revisión cronológica, la muestra sitúa estas experiencias como respuesta a un contexto de represión estatal y a una transformación radical de los lenguajes artísticos.
Curada por Mónica Amieva, Julio García Murillo, Pilar García, Jaime González Solís y Daniel Montero, la exposición se sustenta en una investigación exhaustiva de los fondos del Centro de Documentación Arkheia del MUAC. A partir de este trabajo, se trazan las condiciones de emergencia de estas agrupaciones colectivas y se reconstruyen piezas emblemáticas del periodo en que estuvieron activas.
El proyecto se organiza en torno a una serie de coyunturas clave que marcaron las genealogías de estos grupos: la X Bienal de Jóvenes Artistas de París (1977); las iniciativas del Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura (FMGTC); las acciones autogestionadas en el espacio urbano y en museos; y la Sección de Experimentación del Salón Anual de Artes Plásticas de 1979. A estos ejes se suman las derivas de los colectivos feministas y de otros agentes que expandieron el campo artístico.
Estructurada en cinco núcleos —América Latina en disputa; Frentes y movimientos; Irreverencias y subversiones; La institucionalización de los grupos; y Colectividades en deriva—, la muestra da cuenta de la intensidad y complejidad de estas iniciativas, que interactuaron de manera directa con las teorías de la comunicación, el estructuralismo y el postestructuralismo, así como con marxismos heterodoxos. Todo ello enmarcado en un horizonte político definido las dictaduras latinoamericanas, las pedagogías militantes y las guerrillas urbanas y rurales.






Formas de organización colectiva
Entre los años setenta y mediados de los ochenta, México vivió una efervescencia cultural marcada por la formación de grupos que transformaron las formas de producir, circular y concebir el arte. Este fenómeno estuvo profundamente influido por el legado del movimiento estudiantil de 1968, la represión del Halconazo en 1971 y el clima de violencia política de la guerra sucia durante los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría y José López Portillo.
A ello se sumaron transformaciones estructurales como la crisis económica, el Año Internacional de la Mujer (1975), la reforma política de 1977, la Ley de Amnistía de 1978 y la nacionalización de la banca en 1982. En este contexto de apertura ambigua y conflicto social, emergieron múltiples formas de organización colectiva —ligas, frentes, grupos— que desbordaron el campo artístico y vocalizaron demandas políticas y sociales.
Muchos de los colectivos incluidos en la exposición participaron activamente en estas redes, desarrollando lenguajes artísticos orientados a la crítica del sistema político y a la producción de imaginarios emancipatorios. En este sentido, el trabajo colectivo se planteó como una alternativa a la lógica de la obra de arte como mercancía, privilegiando procesos, colaboración y circuitos de circulación expandida.
La muestra reconstruye estas dinámicas a partir de eventos, intervenciones, exposiciones y acciones colectivas, privilegiando los momentos de cruce entre agentes y agendas. Este enfoque permite comprender la grupalidad no como una suma de individualidades, sino como un campo relacional donde convergen militancia, experimentación e investigación, en constante tensión con las instituciones.


Redes, coyunturas y proyección internacional
Un momento decisivo en este proceso fue la participación de cinco grupos mexicanos en la sección latinoamericana de la X Bienal de Jóvenes Artistas de París en 1977, que consolidó institucionalmente estas formas de trabajo. Coordinada por Ángel Kalenberg y, en el caso mexicano, por Helen Escobedo con asesoría de Juan Acha y Alberto Híjar, esta presencia permitió establecer vínculos con redes internacionales, al tiempo que evidenció tensiones en torno a la representación de América Latina y los mecanismos de legitimación institucional.
La bienal catalizó una serie de iniciativas locales —simposios, intervenciones urbanas, exposiciones— que profundizaron la politización del arte. En este escenario emergió la figura del “trabajador de la cultura”, comprometido con las luchas sociales y con modos de hacer que desdibujaban las fronteras entre arte, militancia y organización colectiva, como en el caso del FMGTC y otros colectivos afines, incluidos grupos feministas.




Marcos teóricos, experimentación y crítica institucional
El marxismo —particularmente a partir de las lecturas de Louis Althusser y Antonio Gramsci— ofreció un marco teórico fundamental para estas experiencias, orientadas a la crítica de las estructuras de poder, las instituciones culturales y el mercado del arte, así como al desarrollo de pedagogías alternativas. Este impulso se materializó en exposiciones, intervenciones urbanas, trabajo comunitario y redes internacionales de solidaridad.
En paralelo, iniciativas como la Sección Anual de Experimentación de 1979 evidenciaron un intento institucional por incorporar estos procesos, privilegiando proyectos abiertos y expandidos como la ambientación, la gráfica urbana y el audiovisual. A su vez, estrategias como la parodia, la ironía y la experimentación textual —presentes en grupos como Março o No-Grupo— ampliaron los lenguajes críticos, mientras que los colectivos feministas cuestionaron los rituales patriarcales mediante acciones performáticas.
Hacia mediados de los ochenta, estas dinámicas comenzaron a transformarse en un contexto de crisis económica y reconfiguración política. Muchos artistas desplazaron su trabajo hacia la docencia y la experimentación pedagógica, mientras que el arte correo se consolidó como una red alternativa de circulación. Iniciativas como Atte. La Dirección o Polvo de Gallina Negra prolongaron el impulso crítico en nuevos formatos.


Derivas y transformaciones de la colectividad
El terremoto del 19 de septiembre de 1985 marca un punto de inflexión. Su impacto nacional e inmediato reconfiguró las formas de participación colectiva, desplazando las energías hacia la emergencia de la sociedad civil como nuevo horizonte de acción. En este tránsito, las prácticas grupales derivaron en redes más flexibles, alianzas translocales y formatos como el performance, la instalación o el libro de artista, muchas veces articulados desde la docencia.
El criterio de selección, derivado de la investigación curatorial, se centra en las relaciones entre agentes, su participación en exposiciones, manifestaciones y proyectos autogestionados, así como en la posibilidad de reconstruir ambientaciones originalmente efímeras, gracias al estudio de documentación y archivos, y al trabajo con los propios integrantes de los grupos.
La muestra reúne obras y registros de colectivos como Grupo Proceso Pentágono, Grupo Suma, Grupo Tetraedro, Grupo Germinal, FMGTC, Grupo Mira, Grupo Março, Grupo Códice, Grupo Yoltéotl, Peyote y la Compañía, entre muchos otros, así como materiales documentales de iniciativas como No-Grupo, Tepito Arte Acá, Polvo de Gallina Negra, Tlacuilas y Retrateras o Colectivo Cine Mujer. Un conjunto que permite dimensionar la densidad de las redes y la diversidad de estrategias desplegadas en el periodo.
La exposición constituye un esfuerzo por reactivar las experiencias estético-políticas de estas décadas a través de un amplio corpus de obras y documentos. El trabajo sostenido del Centro de Documentación Arkheia —que ha reunido 473 ítems de archivo, de los cuales 400 provienen de sus propios fondos y 73 de otros acervos— subraya la relevancia de estos procesos en la configuración del arte contemporáneo en México, abriendo nuevas lecturas sobre la potencia de la organización colectiva en contextos de crisis y transformación social.




Los grupos y otras revueltas artísticas. Redes y colectividades en México, 1976-1985 se presenta en las salas 4, 5, 6, 7 y 8 del MUAC, Ciudad de México, del 7 de febrero al 30 de agosto de 2026.
Realizada en colaboración con el Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM, es el resultado de la investigación conjunta con la séptima generación de la maestría en Historia del Arte en el área de Estudios Curatoriales del Posgrado en Historia del Arte de la UNAM, conformada por Emil Becerril Zambrano, Fernanda Dichi Bocanegra, Grecia González López, Maira Montenegro Zepeda, Nicolás Muñoz Calderón, Diego Olmos Mancera y María Pies Ortuzar.



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